Música Cretina es un no-programa online que intenta mantener cierta regularidad. Sus últimas entregas musicales se pueden escuchar en los players que se encolumnan aquí debajo. Además, hay muchos más no-programas listos para escuchar en nuestra página de Mixcloud. También disfrutamos mucho de explayarnos sobre los temas incluidos en cada emisión: son las historias que contaríamos al aire de ser, efectivamente, un programa.

Idea, conducción y textos: Martín Pérez

musicacretina@gmail.com

domingo, 30 de noviembre de 2014

Mostruo!, "El futuro"


Sencillo y claro/ es el silencio

Mediodía de domingo gris en Uruguay, y la gente está votando. Como decía el Tata Cedrón, a veces parece que llueve despacito, lentamente, y para toda la vida. Gelmanianamente, digamos. Así es como llueve hoy en Montevideo, y así es como suena también este blues del nuevo disco de Mostruo!, una banda platense que ahora que sus integrantes ya llevan una década juntos, suenan mejor que nunca. Los conocí apenas salieron a través de su baterista, Luciano Mutinelli, con el que nos habíamos hecho amigos en los comienzos de Estelares, donde arrancó tocando la batería. El Luli me pasó un cassette con el que luego terminaría siendo el segundo disco de Estelares durante un Festival de Mar del Plata, uno de esos deprimentes y en decadencia, hacia el final de la gestión Mahárbiz. Nunca me voy a olvidar, trabajando alejado de todos, escuchando eso de la ventana daba al mar/ ahora hay tormenta de arena. El Luli, además, me regaló una de las mejores anécdotas que alguien me relató respecto a Piso 93, el programa que hacíamos con el Rafa Hernández, pero eso ya es otra historia y queda para otro día, otro post. Cuando Luli se fue de Estelares y yo dejé de frecuentar Mar del Plata, le perdí la pista, y lo volví a reencontrar en su nuevo grupo, que cuando presentó su debut en Capital, recuerdo haber pensado que en realidad eran dos grupos en uno. Por un lado las influencias pop y ochentosas de Kubilai, y por el otro el blues setentoso de Lucas Finocchi, que canta el admirable Dios. A imagen y semejanza de ese tema es que parece haber nacido este flamante El futuro, que engalana un álbum de madurez y para el que el grupo, finalmente, y a juzgar de lo que vi en Pura Vida el mes pasado, finalmente aparece como un grupo solo, hecho y derecho. Demasiado viejos para el indie, demasiado jóvenes para ser clásicos. Que sea rock, entonces. Por eso suenan bajo la lluvia, y en el lado B del ultimo Música Cretina, que ya parece estar disparando sus últimos cartuchos.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Música Cretina 2014 #18

ESTO NO ES UN PROGRAMA

15-11-2014

Lado A

“Yo ando loco/ por contarte mi locura”

1.- Bruce Springsteen, Mary Mary
2.- El Canijo de Jerez c/Nita, Gladiadores emplumados
3.- The Robert Cray Band, Your good thing (is about to come to an end)
4.- Ramona Cordova, Ballroom
5.- Las Armas Bs. As., El rey de las antenas
6.- Harry Dean Stanton, Hands on the Wheel (Willie Nelson)
7.- Daniel Melingo, Sin luna

Lado B

“Sin ruido/ así empieza el futuro”

8.- Ernie Graham, So lonely
9.- Tom Ze c/Trupe Chá de Boldo, A quantas anda você?
10.- The Sensations, Oh girl
11.- Mostruo!, El futuro
12.- Naomi Shelton & The Gospel Queens, I don’t know
13.- Mudhoney, Who’ll be the next in line (The Kinks)
14.- Los Bunkers, El necio (Silvio Rodríguez)
15.- Ryan Adams, Aching for more

viernes, 21 de noviembre de 2014

Los Bunkers, "El Necio" (Silvio Rodríguez)


Yo no sé lo que es el destino/ caminando fui lo que fui

Son de Concepción. Rockers chilenos, herederos del lugar que dejaron libre Los Tres. Como ellos, partieron del rock más clásico, de jopo y campera de cuero, para irse abriendo a otras influencias, más contemporáneas y también más propias. Hace un par de años, ya consagrados, instalados en Mexico, el mercado curiosamente casi natural en el que terminan los grupos chilenos que buscan proyección internacional –el eje del pacífico, en contraposición al rioplatense--,  Los Bunkers editaron Música libre, su sexto opus, un extraordinario álbum de covers rockeros de Silvio Rodríguez, que se convirtió –leo por ahí—en el disco más vendido en formato físico durante este siglo en Chile. Al parecer, como sucedió en su momento por aquí en la época del Clandestino de Manu Chao, todos los hogares chilenos con un equipo de música deben tener un ejemplar de Música libre, algo que bien podría haber sucedido de este lado de la cordillera si a alguien se le hubiese ocurrido editarlo. Al menos, al juzgar por la reacción en el auto de regreso de un fin de semana de campo, al poner play con el disco encontrado en una guantera ajena. Cantamos todos los temas hasta cruzar la General Paz, sin prejuicios y sin vergüenza. Después de todo, en las guitarreadas de la época en que Silvio Rodríguez y Pablo Milanés llenaban uno Obras tras otro, sus temas se mezclaban con los de Baglietto o Sui Generis casi sin distinciones. Siempre disfruté más de Silvio que de Pablo, debo confesar. Con el tiempo descubrí que Milanés es como nuestro Motown. Y Silvio, claro, es el gran compositor. Sus canciones, como las de Billy Bragg, son excelsas tanto al momento de confesar las debilidades, como cuando llega el momento de trazar una línea y esgrimir un puño cerrado. Además, las que no envejecen, sonarán actuales para siempre. Para darme un rinconcito en sus altares/ me vienen a convidar a arrepentirme/ me vienen a convidar a que no pierda/ me vienen a convidar a indefinirme/ me vienen a convidar a tanta mierda, la rockean Los Bunkers, y suena como escrito ayer. Acá, bajo la lluvia, a un play de distancia. Y también casi al final del Música Cretina de esta semana, ya en retirada.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El Canijo de Jerez, "Gladiadores emplumados"


La noche nos persigue, colega/ comienza la aventura

Se acerca el fin de semana, y se acerca la fiesta. Aunque siempre es posible adelantar el reloj escuchando a un tipo llamado El Canijo de Jerez, digno heredero de Kiko Veneno. Pero el primero, el que se limpiaba el culo con papel de celofán, como cantaba en su tema Los Delincuentes, de ese aleph del rock gitano que es el disco Veneno, que Kiko hizo con los hermanos Amador, luego Pata Negra. El Canijo formó un grupo llamado Los Delinquentes, justamente, en honor a esa canción y ese sonido, a esa marcha, a ese espíritu. Y la rompieron. A pesar de la prematura muerte de su amigo Migue, compañero de ruta desde su adolescencia, El Canijo junto al Ratón siguieron sacando discos. Se electrificaron y al final hasta tocaron junto a Julieta Venegas y Los Auténticos Decadentes, en su afán de hacer las Américas, algo que nunca sucedió. Y eso que Muchachito Bombo Infierno les dijo una y otra vez que se vinieran a probar suerte a Buenos Aires. Todo eso me contó El Canijo cuando me atendió el teléfono en el patio de su casa, tocando la guitarrista luego del almuerzo, para una nota que publiqué en Radar con la excusa de la edición local de uno de sus discos, anticipo de una supuesta visita que nunca se concretó. Después de esa nota y ese disco, El Canijo se hizo solista, y soltó amarras, volviendo a su mejor forma. Gladiadores emplumados es un tema de su flamante segundo disco, bautizado como La lengua chivata. La voz femenina que se escucha hacia el final es la de Nita, del grupo Fuel Fandango. Todo tiene arreglo con papel de celofán, canta El Canijo, haciendo un guiño a su historia y a sus referentes, como diciendo: aquí vamos otra vez. Y en el estribillo repite una frase que resume ese espíritu, y es la que hizo que eligiese este tema frente a tantos tan hermosos y entusiastas que engalanan todo el disco, así la podía poner de epígrafe en el Lado A del Música Cretina de esta semana a la hora de la lista de temas. Yo ando loco por contarte mi locura, asegura El Canijo y sólo nos queda agradecerle. Por la locura y las ganas de contárnosla.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

The Robert Cray Band, "Your good thing (is about to come to an end)"


No tengo que rogarte para que me sostengas/ algún otro lo hará

Un día de lluvia, un blues. Por suerte hay veces que la vida es sencilla. Al menos por un rato. O al menos en un rincón, de esos en donde vale la pena esconderse. Y escuchar, por ejemplo, lo nuevo de Robert Cray. Lo conocimos allá por los 80, cuando por mas que sacudías y sacudías a nadie se le caía un solo de guitarra. Y mucho menos un blues. Aunque los puristas nunca lo quisieron demasiado, ahí está Cray –por ejemplo-- rompiéndola en esa maravilla que es Showdown! (1985), al lado de Albert Collins y Johnny Copeland. Sus discos solistas son mas soul que blues, es cierto, pero a quién le importa. Recuerdo haberlo ido a ver en un Obras con Koko Taylor. Cray se tuvo que bancar las quejas de los fans, que no consideraban que lo que hacía era blues, pero para mi fue lo mejor de la noche. Algo parecido les sucedió a Los Lobos en Huracán, ante los fanáticos –pocos—de Vaughan. Aquella vez César Rosas se arrodilló al costado del escenario para rockearles en el rostro a los puristas, Robertito no fue tan extremo ni tan desafiante. Es cierto, en Huracán no había casi nadie y en cambio el Obras de Koko estaba lleno. Pero alcanzó con que hiciera lo suyo para robarse la velada. En mi discoteca, Strong persuader (1986) y Midnight stroll (1990) –ademas de Showdown!—siempre tendrán un lugar de privilegio. Por lo general, cuando un artista es editado por estos pagos, estamos condenados a que salga cada nuevo trabajo, aún cuando ese artista se haya vuelto intrascendente. No es el caso de Cray, aunque sus discos han dejado de tener edición local porque viene cambiando seguido de discográfica. Este blusacho es de In my soul, su último disco, editado en abril por un sello lamado Provogue, que un par de años atrás también sacó el anterior. Cray es un orgulloso clásico cretino, y así que ahí está, engalanando el Lado A del no-programa de esta semana. Y también sonando en este miércoles de nubes y lluvia.

martes, 18 de noviembre de 2014

Las Armas Bs. As., "El rey de las antenas"


Podes quedarte con las cosas buenas/ yo con las cicatrices en la piel

Temazo. Canción del año. Todo lo que quieran llamarla, y más. Hace días que lo único que suena en la cabeza es este tema de Las Armas Bs. As., power trío platense que para mí –ya se, ya se, todo proyecto es grupal, etc, etc-- es simplemente la nueva encarnación musical de Ramiro García-Morete, alias Mister, alias Miro. Conocí a Miro cuando estaba en su momento salmón, componiendo canciones sin parar con el corazón roto, y hasta jugamos a eso, al salmón, en la primer encarnación de esta nueva temporada de Música Cretina, cuando era un si-programa que salía por La Tribu con producción del amigazo Strass. Miro mandaba una canción por semana, y así como llegaba salía, y siempre era un tesoro encontrado, música abierta al medio, víscera pura, nunca simplemente carne. Pero esa es apenas una nota al pie, lo importante es que lentamente, paso a paso, desde el margen, Miro ha ido construyendo una obra fascinante, llena de gemas en formato canción rocker. Con un pasado chabón al frente de una banda llamada La Colifa, reinventó su carrera cuando empezó a repartir en La Plata cassettes con canciones grabadas en su cuarto, con los instrumentos –y los artefactos de grabación—que tenía a mano. Por eso se hizo conocido como Miro y Su Fabulosa Orquesta de Juguete. Aquellos cassettes fueron la base para un discazo como Los caminos (2010), algo así como el sucesor bastardo de “Nadie sale vivo de aquí”, una obra maestra del rock platense que injustamente casi nadie escuchó más allá de las diagonales. Después hundió más profundamente el cuchillo como Mister en El olor de la sangre (2012), y para cuando llegó el turno de La humanidad (2013), su banda ya no era de juguete, sino que era un supergrupo con músicos como Lautaro Barceló o Juan Artero, entre otros, y verlos en vivo era como estar frente a una mini Rolling Thunder Review. Una gloria. Ahora Ramiro ha buscado refugio en Las Armas Bs. As., y ya no salmonea sino que va al hueso. El Rey de las Antenas es el tema que abre el breve EP con el que se presenta el trío y la verdad que no hace falta más. Si no fui bueno, al menos fui honesto/ Si no fui malo, pude ser mejor, se inmola Ramiro al frente de un grupo con el que baila en su desierto. ¡Y cómo baila! Rock' n' roll y las patas en la fuente. Bola de espejos, mateando en el patio del fondo. La mejor declaración de principios hecha canción ¡y video!, sonando –como corresponde—en el calor de un martes que ya se ha hecho verano, en un nuevo Música Cretina que recién está abriéndose paso.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Ernie Graham, "So lonely"


Yo soy el indicado/ para hacer realidad tus sueños

El que canta es un tal Ernie Graham, del que dicen por ahí que su debut como solista es una de las gemas perdidas del rock de pub inglés de los 70. El buen Graham se revolvería en la tumba si escuchase mi presentación al final del lado B del Música Cretina de esta semana, ya que a pesar de que lo mencioné como  británico en vez de inglés buscando reducir los posibles errores, googleando me entero que el muchacho era irlandés. Lo siento, Ernie. No volverá a suceder. Pero lo que si vuelve una y otra vez es este So lonely, una de las perlitas de un Ernie Graham (1971) recién reeditado, bien Dylan y The Band, a tono con la época. A pesar de que la confianza desplegada por el cantante en el verso final, el que inaugura estas líneas, debería ser contrastada con las primeras líneas del tema (Estoy tan solo/ todos tienen a alguien/ pero yo no tengo a nadie/ ando por las mías) como para saber bien a qué atenerse, Graham suena ideal como comienzo del Lado B del no-programa de esta semana. Y también como comienzo de un lunes que ya muerde el mediodía, así que ya no hay sueños de un eterno finde capaz de hacerse realidad, simplemente ya estamos sueltos por las nuestra en otra semana laboral que no ha hecho más que comenzar.