El hombre que está delante mío en la cola de la panadería se
da vuelta y me muestra el vuelto: un billete nuevo de veinte. No nos hemos mirado
ni dirigido la palabra mientras esperamos nuestro turno, es temprano y hace
frío, estamos encerrados en nuestros gorros, bufandas y abridos. Es entonces
cuando me mira con una mirada cansada y me dice, señalando al guanaco:
"Hasta el dinero lo cambiaron". Y cuando estoy por hacerle un
comentario cómplice, porque tiene el aspecto de ser peronista de toda la vida,
ancho, retacon, manos y rostro de laburante, ni me da tiempo a contestarle y me
sorprende: "Pensar que yo lo voté". Ahí sí me quedo mudo, mirándolo,
y apenas le alcanzo a contestar: "No se si puedo perdonarlo, amigo".
Junta todos sus paquetes en silencio, evidentemente salio a hacer las compras
del domingo, y se va hacia la puerta sin decir nada mas. En el apuro, se deja
sus treinta pesos de pan sobre el mostrador, asi que lo llamo y le alcanzo la
bolsa. "Uh, por pensar en... el hombre", dice, a modo de resignada
explicación. Y agrega, antes de salir al frio: "Ahora le voy a votar doble
en contra". Me sucedió recién, en mi barrio. No se si el pan después de
este diálogo me pareció mas frío o mas calentito.
Música Cretina es un no-programa online que intenta mantener cierta regularidad. Sus últimas entregas musicales se pueden escuchar en los players que se encolumnan aquí debajo. Además, hay muchos más no-programas listos para escuchar en nuestra página de Mixcloud. También disfrutamos mucho de explayarnos sobre los temas incluidos en cada emisión: son las historias que contaríamos al aire de ser, efectivamente, un programa.
Idea, conducción y textos: Martín Pérez
musicacretina@gmail.com
domingo, 22 de julio de 2018
miércoles, 18 de julio de 2018
Evan Dando c/Juliana Hatfied, "My drug buddy"
Ella está viniendo, iremos a pie, llamaremos durante
el camino. Se los presento: el disco de la foto es uno de los tesoros de
mi discoteca, y uno de sus temas tal vez sea la canción que más veces ha sonado
en Música Cretina alguna vez. Podrán entender por qué sin tener que leer toda
esta parrafada si hacen play ahora mismo en el no-programa rescatado el sábado
pasado en FM Universidad de La Plata (es el
tercer tema del Lado A, no van a tener que esperar tanto). Pero volviendo a la
imagen, se trata de un disco de canciones mas o menos acústicas grabadas en una
radio de Los Angeles, y pese a que figuran nombres como John Cale, Los Lobos,
Beck o Nick Cave, la estrella del lote sin dudas es una versión a dos acústicas
--que no está en ningún otro disco-- de My drug buddy, ese temazo de It's a
shame about Ray, interpretada por Evan Dando y Juliana Hatfield. Ahora
ella está en un teléfono público, la estoy mirando, ahí vuelve con una sonrisa
en la cara. Evan Dando tal vez haya sido la figura mas incomprendida de
la época que el grunge tomó por asalto el mainstream, acusado de ser sólo una
cara bonita cuando los Lemonheads firmaron con Atlantic y la rompieron con el
disco en cuestión, que acompañaron con el video de un innecesario cover de Mrs
Robinson que los catapultó a la estratósfera via MTV. Pero pocos recuerdan que
en realidad el proto-hit inicial del disco fue My drug buddy, que originalmente
se llamaba Drug buddy pero el sello terminó diluyendo para su lanzamiento a un inocuo Buddy (en las ediciones posteriores del disco recuperó su
título completo). Y que a pesar de que los Lemonheads tenían un pasado indie
mucho mas punk, Dando siempre fue un hijo de la música que escuchó por la radio
durante los 70, llegando al punto de grabar un cover de Gram Parsons en Lovey,
el disco de su grupo inmediatamente anterior. Todavía hay de lo mismo que conseguimos ayer, todavía hay de lo mismo que
conseguimos ayer. Según leo por ahi, la historia de It's a shame about
Ray está asociada con una escapada de Dando a Australia, donde conoció a todos
los personajes que habitan las canciones del disco --desde el barman Ray hasta
la baterista Allison-- y compuso todos los temas. Vaya uno a saber cuál hubiese
sido el resultado de los días extra que se quedó en Buenos Aires y terminó en
la casa de Charly García si hubiese tenido un disco por delante. ¿It's a shame
about García, Charly's starting to happen? Recuerdo ese show en Dr Jeckyll,
donde los Lemonheads fueron una sombra pero Dando se reveló como the real
thing, y terminó solo tocando entre otros temas Ballad of El Goodo mientras
algunos desubicados --o mas bien el desubicado era Dando, despues de todo era
su hit-- insistían en pedirle Mrs Robinson. Hablamos de eso cuando lo
entrevisté para La Mano, antes de su regreso porteño, para tocar en La
Trastienda en el 2004 (descubrí un audio completo del show en YouTube).
Recuerdo que durante la nota me preguntó qué tal estaba Charly. Estoy
demasiado conmigo, me gustaría ser otro; Estoy demasiado conmigo, me gustaría
ser otro. Si hay algo que se puede decir de My drug buddy es que su letra
suena muy real, demasiado tal vez. Es como un pequeño cuento, y la gracia es
que todo el mundo alguna vez puede haber vivido una situación similar. Pero mas
que nada lo que conmueve es la fragilidad de la voz narrativa, sin ser para
nada quejosa. Hay ternura en ese reviente. Es el lado B del rap, el otro lado
del Pity, donde estaba mucho antes de los disparos. Y también es irresistible
la complicidad de los intérpretes en esta versión acústica. Me atrapó desde que
conseguí el disco, y puedo escucharla sin parar una y otra vez. Y programarla
en cada Musica Cretina donde sea posible. Como en el rescatado el sábado pasado,
y que pueden hacer sonar desde el link que --como les dije-- agrego en los
comentarios. Como canta Dando, cuando lo escucho tengo que reirme cuando miro
al que se lo hago escuchar. Tengo que reirme porque no estoy solo. Buenos días,
Cretinxs. Que tengan un buen miércoles nublado. I love my drug buddy. My
drug, my drug buddy.
martes, 17 de julio de 2018
Bob Dylan, "Went to see the gypsy"
El tema es de Bob Dylan y
está en su disco New Morning (y su biógrafo Clinton Heylin dice que en esa
versión tocó George Harrison, aunque no pudieron poner su nombre en los
créditos porque no tenía los papeles en regla para grabar en Estados Unidos).
Pero la versión que suena en uno de los últimos Música Cretina rescatados para
FM Universidad de La Plata es la del increíble demo original, que abre el
número diez de las Bootleg Series, que creo que debe ser la única
colección de este tipo que compro casi religiosamente. Los invito a escuchar la
versión haciendo play en el link del no-programa correspondiente: tengan paciencia porque recién aparece avanzado el Lado B,
entre los británicos Gomez y los uruguayos Buenos Muchachos. Cretinos somos,
qué le vamos a hacer. Siempre me pregunto por qué no hay alguna discográfica
queriéndonos vender algo parecido sobre algún artista local. Yo me compraría un
Bootleg Series de Charly, por ejemplo. O de Spinetta, por qué no. Supongo que
considerarán que no hay mercado que pague los gastos que se toman para hacerlo.
O que se deberían tomar, porque en realidad no suelen gastarse demasiado las
pocas veces que lo han hecho: recuerdo la anécdota de la grabación en vivo de
Almendra (que terminó editando Página12) que no se agregó a la caja que armó
BMG porque los tacaños no quisieron poner ni un peso extra. Por eso esa caja
–verde, si mal no recuerdo-- no tiene ni un inédito. Pero lo cierto es que
deberían aprovechar, como hacen afuera, de que aún hay (¿las hay?) un par de
generaciones que comprarían otra vez (¿lo harían?) aquellos discos que los
acompañaron durante su vida, si es que estuviesen bien editados y con alguna
cosita extra que uno se quiera llevar a casa. Los de Dylan lo hacen muy bien, y
el de la foto, titulado Another Self Portrait, convierte el “¿Qué es esta
mierda?” con el que legendariamente arrancó Greil Marcus su reseña del Self
Portrait original, en un doble disco que se puede escuchar de punta a punta,
material de primera, mas Dylan que nunca. Lo hacen tan bien, de hecho, que es
el propio Marcus el que escribe las liner notes, volviendo sobre sus pasos,
explicándose y celebrando la reedición, que se centra en la época de ese disco
y el siguiente, New Morning. Recuerdo que, cuando salió, el primer tema que
empezó a dar vueltas fue un inédito hermoso de las grabaciones de Self
Portrait, un tema folk británico llamado Pretty Saro. Pero cada vez que pongo
el disco me quedo una y otra vez en el demo de Fui a ver al Gitano, que algunos
dicen que en su letra Dylan se refiere a un hipotético encuentro con Elvis (las
referencias a hoteles y Las Vegas invitan a eso), aunque sea algo que –aclaró
Bob alguna vez—nunca sucedió realmente. No puedo dejar de desear una hipotética
traducción de este tema por Charly, de esas que suele hacer, que multiplicaría
el cruce de referencias ya que evocaría inequívocamente a Sandro. Pero no hace
falta exagerar la cretinada cuando alcanza con dejarse llevar por este demo a
dos guitarras, registrado allá por marzo de 1970. Tan lejos, tan cerca. Porque
al escucharlo parecen estar tocando ahora, acá al lado. En este martes nublado
e invernal, que solo se pone bueno cuando lo acompañamos a Dylan a ver al
Gitano. Vamos juntxs. Lxs invito.
lunes, 16 de julio de 2018
Música Cretina FMUniv #15
ESTO NO ES UN PROGRAMA
Lado A
"Tengo demasiado conmigo/ quisiera ser algún otro"
1.- Lone Justice, East of Eden
2.- Adicta, No te dejes caer (Los Brujos)
3.- Evan Dando c/Juliana Hatfield, My drug buddy
4.- Rita Lee, Amor e sexo
5.- Lee Perry, Dreadlocks in Moonlight
6.- Pixies, Born in Chicago (Nick Gravenites)
7.- El Cuarteto de Nos, Al cielo no
Lado B
"Padezco el síndrome del hombre vulgar/ nunca consigo
lo que quiero"
8.- Mission of Burma, That’s when I reach for my revolver
9.- Manos de Topo, Morir de celos
10.- Arnaldo Antunes, Invejoso
11.- Leandro y Los Ninjas, Vamos a trabajar
12.- American Music Club, I broke my promise
13.- Lisa Germano, You make me want to wear dresses
14.- Teophilo El Cancionero, Ella usó mi cabeza como un
revólver (Soda Stereo)
15.- Golden Smog, Love and mercy (Brian Wilson)
(Emisión Original: Música Cretina 2013 #17, 27-10-2013)
(Emisión Original: Música Cretina 2013 #17, 27-10-2013)
domingo, 15 de julio de 2018
Música Cretina FMUniv #14
7-7-2018
Lado A
"Hay un lugar al que quiero ir/ una chica a la que
quiero ver"
1.- Primal Scream, It’s alright it’s ok
2.- Polifemo, Vamos tranquilos
3.- Morrissey, Satellite of love (Lou Reed)
4.- Warren Zevon, Tenderness on the block
5.- Andrés Calamaro, Superlógico (Patricio Rey y Sus Redonditos
de Ricota)
6.- Chance The Rapper c/Childish Gambino, Favorite song
7.- The Shins, We will become silhouettes (The Postal
Service)
Lado B
"Contemplé cada movimiento/ o al menos lo intenté"
8.- Richard Lloyd, There she goes again
9.- Emicida, Samba do fim do mundo
10.- Gomez, Butch’s ballad
11.- Bob Dylan, Went to see the gypsy
12.- Buenos Muchachos, Sangre de Arachania
13.- Karen Dalton, Something on your mind
14.- The Replacements, Waitress in the sky
(Emisión Original: Música Cretina 2014 #10, 31-5-2014)
sábado, 14 de julio de 2018
Lone Justice, "East of eden"
Acá están, se los presento: ellos son Lone Justice, y ahora,
en un ratito nomás, abren a puro pulmón de la hermosa María McKee el nuevo
rescate de Música Cretina que sonará --como todos los sábados a las 23-- en la
FM de la Universidad de La Plata. "¿Debo ir al sur?", gritará María,
"¡No!", será la respuesta. La pregunta se repetirá con el resto de
los puntos cardinales, hasta llegar al este, donde llegará un entusiasta
"sí", y entonces allá iremos todos, hacia el Este del Edén, que así
es como se llama el tema y desde ahí es que arranca un no-programa que es un
lujito de discoteca, ya verán cuando les presente la foto correspondiente. Pero
no nos adelantemos demasiado, primero Lone Justice, primero María (amiga de
Federico Gil Solá, dicho sea de paso: cada vez que escribí sobre ella o su
grupo, Federico se despachó con alguna historia encantadora), primero a
sintonizar el 107.5 o hacer play en el link para escucharlo online, primero a
esperar que sean las 23 de esa noche extrañamente calurosa o al menos no tan
congelada, ese sábado de un invierno que juega a las escondidas. Piedra libre,
entonces, gritan María y sus chicos. Nos escuchamos en un rato. Están todxs
invitadxs.
jueves, 12 de julio de 2018
Valle de Muñecas, "La cura y el dolor"
Mi alma estaba rota/ y deambulé como un idiota
El que canta es Mariano Esaín, al que muchos conocimos primero como Manzanita y luego como Manza. Yo aún le sigo diciendo Manza, así como hay gente que todavía me llama Gavilán, o simplemente Gavi. En mi caso, mi culpa es haberme presentado como el Gavilán Pollero al llamar a Radio Bangkok, siguiendo la linea de sobrenombres de dibujo animado que se ponían los oyentes. En el caso de Mariano, para dejar de ser Manzanita --un sobrenombre que llegó a odiar pero que a mi siempre me pareció de historieta, pero de historieta de otro tiempo, de esa que se leía todos los días en la contratapa de los diarios, y también a la que se volvía muchos años después, casi para siempre-- lo acortó a Manza, y fue parte del nombre de un trío que reinvento la escena rocker porteña post Cromagnon, dejando la electricidad de lado y regresando a las acústicas para curar tanto dolor al borde del sueño del rock, de la realidad del país, del todo. Ese trío de Manza junto a Flopa y Minimal comenzó justamente con una de sus canciones, despojada de electricidad, que decía cosas como el verso que abre estas líneas. Siempre confesional, Manza ya decía todo eso y también más escondido detrás de los arrebatos eléctricos de Menos que Cero, aquel trío mod que supimos conseguir en los 90, un milagro que siempre por aquellos días me salvó la noche, con recitales en los que escuché los mejores covers para los bises después de aquel de Mano Negra en Obras. Cuando me di el gusto de entrevistarlo para Radar, hace ya muchos años, Manza me recordó de algo que yo me había olvidado: que en su grupo anterior, Martes Menta, él tocaba los teclados. Y que la noche que les tocó abrir para Soda Stéreo presentando Dynamo, le sangró la nariz del primer tema al último. No había hecho nada, recordaba, fue como si de pronto se hubiese abierto una canilla. Algo parecido pasa con sus sentimientos en sus canciones, porque no hay nada en la actitud de Manza que delate semejante sensibilidad a flor de piel. Pero ahí está siempre, sangrando. Como en este tema de un disco que ya tiene tres años, El final de las primaveras, pero sigue y sigue sonando. Y ahora suena también casi al comienzo del Lado B del nuevo Música Cretina cosecha 2018, que sigo invitando a escuchar. En los comentarios les dejo el link para escucharlo enterito, así que hasta llegar al verso como el que empezamos todo esto --el que arranca ese temazo llamado La cura y el dolor, escondido hacia el final de disco-- primero deberán dejar pasar el Lado A, para que el B arranque con Loretta Lynn y entonces sí, "cuando la luz te ciega/ ya no existe la manera". A esta altura ya debemos tenerlo claro: por mas que queramos, las cosas nunca son las mismas que el día de ayer. Pero ahí están ellas, acá estamos nosotros. ¿Qué tal si volvemos a empezar? Buenos días, Cretinxs. La cura y el dolor siempre están llegando. Por suerte, nunca exactamente en ese orden.
El que canta es Mariano Esaín, al que muchos conocimos primero como Manzanita y luego como Manza. Yo aún le sigo diciendo Manza, así como hay gente que todavía me llama Gavilán, o simplemente Gavi. En mi caso, mi culpa es haberme presentado como el Gavilán Pollero al llamar a Radio Bangkok, siguiendo la linea de sobrenombres de dibujo animado que se ponían los oyentes. En el caso de Mariano, para dejar de ser Manzanita --un sobrenombre que llegó a odiar pero que a mi siempre me pareció de historieta, pero de historieta de otro tiempo, de esa que se leía todos los días en la contratapa de los diarios, y también a la que se volvía muchos años después, casi para siempre-- lo acortó a Manza, y fue parte del nombre de un trío que reinvento la escena rocker porteña post Cromagnon, dejando la electricidad de lado y regresando a las acústicas para curar tanto dolor al borde del sueño del rock, de la realidad del país, del todo. Ese trío de Manza junto a Flopa y Minimal comenzó justamente con una de sus canciones, despojada de electricidad, que decía cosas como el verso que abre estas líneas. Siempre confesional, Manza ya decía todo eso y también más escondido detrás de los arrebatos eléctricos de Menos que Cero, aquel trío mod que supimos conseguir en los 90, un milagro que siempre por aquellos días me salvó la noche, con recitales en los que escuché los mejores covers para los bises después de aquel de Mano Negra en Obras. Cuando me di el gusto de entrevistarlo para Radar, hace ya muchos años, Manza me recordó de algo que yo me había olvidado: que en su grupo anterior, Martes Menta, él tocaba los teclados. Y que la noche que les tocó abrir para Soda Stéreo presentando Dynamo, le sangró la nariz del primer tema al último. No había hecho nada, recordaba, fue como si de pronto se hubiese abierto una canilla. Algo parecido pasa con sus sentimientos en sus canciones, porque no hay nada en la actitud de Manza que delate semejante sensibilidad a flor de piel. Pero ahí está siempre, sangrando. Como en este tema de un disco que ya tiene tres años, El final de las primaveras, pero sigue y sigue sonando. Y ahora suena también casi al comienzo del Lado B del nuevo Música Cretina cosecha 2018, que sigo invitando a escuchar. En los comentarios les dejo el link para escucharlo enterito, así que hasta llegar al verso como el que empezamos todo esto --el que arranca ese temazo llamado La cura y el dolor, escondido hacia el final de disco-- primero deberán dejar pasar el Lado A, para que el B arranque con Loretta Lynn y entonces sí, "cuando la luz te ciega/ ya no existe la manera". A esta altura ya debemos tenerlo claro: por mas que queramos, las cosas nunca son las mismas que el día de ayer. Pero ahí están ellas, acá estamos nosotros. ¿Qué tal si volvemos a empezar? Buenos días, Cretinxs. La cura y el dolor siempre están llegando. Por suerte, nunca exactamente en ese orden.
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