Hace un tiempo que partí/ Sin saber adónde ir/ Y aquí estoy/ Tan feliz
Música Cretina es un no-programa online que intenta mantener cierta regularidad. Sus últimas entregas musicales se pueden escuchar en los players que se encolumnan aquí debajo. Además, hay muchos más no-programas listos para escuchar en nuestra página de Mixcloud. También disfrutamos mucho de explayarnos sobre los temas incluidos en cada emisión: son las historias que contaríamos al aire de ser, efectivamente, un programa.
Idea, conducción y textos: Martín Pérez
musicacretina@gmail.com
domingo, 20 de abril de 2014
Max Capote c/Sie7e, "Sin mentirte"
sábado, 19 de abril de 2014
Johnny Cash, "She used to love me a lot"
Me senté a su lado y sonreí/ Me dijo: dónde estuviste, pasó tanto tiempo/ Estaba contenta de verme/ Casi podía leer sus pensamientos/ Ella solía quererme un montón
El nuevo disco de Johnny Cash se llama Out among the
stars, y en la tapa aparece de negro, con la guitarra en bandolera,
parado en medio de un campo, con un corte de pelo polémico, estilo Príncipe
Valiente. Aunque la estética se acerca a la de las portadas de su época Rubin,
el disco recupera en realidad canciones inéditas de una época oscura, la de
comienzos de los 80. Recopilados por sus hijos, son temas de sesiones de
grabación archivadas entonces, fallidos intentos de armar un disco que
complaciese a una Columbia que se lo quería sacar de encima, porque su carrera
profesional parecía acabada. Leo por ahí que las canciones reunidas en Out among the stars parecen confirmar aquel momento de Cash, pero
la que destaca claramente del lote justifica plenamente el disco. Es esta
historia sobre un reencuentro que no fue, prácticamente un encantador cuento
corto, grabado de manera despojada y profunda, que anticipaba entonces, desde
esa cinta olvidada durante tanto tiempo en un estante, lo que sería la última época
de gracia del Hombre de Negro, la de justamente Rick Rubin. Además de que suena
perfecto para escucharla al sol en un sábado de sol otoñal, She used to
love me a lot aparece casi al final del Lado B del nuevo Música Cretina,
ideal para escuchar durante un fin de semana largo. ¡Pasen y sírvanse! Están todos invitados.
miércoles, 16 de abril de 2014
B. B. King, "Ain't nobody home" (J. Ragovoy)
Hubo una vez/ Mucho, mucho tiempo atrás/ Que donde quiera que me guiaras/ Yo seguramente te seguiría
De pie, señores, que llegó B. B. King. Antes, mucho antes
que el viejo la rompiese en Buenos Aires, y se convirtiese casi un artista
local por estos pagos, el disco que funcionó para mí como puerta de ingreso a
su música fue el que grabó en Londres, con toda la escena británica pasando a
rendirle homenaje. Estamos hablando de 1971, pero yo lo pesqué mucho después,
claro. Pero lo que más me gusta del disco creo que son las fotos: la de
portada, con B. B. pasando frente al 10 de Downing Street. Y especialmente la
de contratapa, con Lucille en su estuche, apoyada al lado del cartel de Abbey
Road. En esta hermosa versión de Ain’t nobody home –dedicada a una mujer que se
fue tiempo atrás, y cuando vuelve el coro le dice: no hay nadie en casa—tocan Bobby
Keys, Klaus Voorman, Jim Keltner y siguen las firmas. Y también toca, sorpresa
de sorpresas, un tal Dr. Ragovoy, que es el autor del tema, llamado Jerry. Wikipedia
me dice, y no dejo de asombrarme, que es el autor también de temas como el Time
is on my side de los Stones (bajo el seudónimo de Norman Meade) y co autor del
Cry Baby de Janis Joplin. Creo que esto es lo que más me gusta de compartir
estos temas. La excusa para ponerme a googlear y seguir descubriendo cosas.
Ahora que B. B. se está retirando de los escenarios –parece que sufrió la gran
Chuck Berry la semana pasada, y se lo tuvieron que llevar de escena—es hora de
decir que no hay nadie en casa. Pero, por suerte, el tocadiscos no se va a
ningún lado. Y en él suena musiquita bien cretina, bajo el sol de un mediodía de
miércoles. Como este tema, que engalana el Lado B de un nuevo, flamante, recién
estrenado, nunca taxi, no-programa. Pasen y escuchen.
martes, 15 de abril de 2014
Eels, "Mistakes of my youth"
Espero que no sea mi destino/ seguir engañándome a mí mismo/ y seguir repitiendo el ayer
Alguna vez, cuando charlábamos sobre Honestidad Brutal,
Andres Calamaro me dijo que las canciones lo saben todo antes que uno. No sé si
Música Cretina sabe las cosas antes que yo, pero no era precisamente mi idea
que este tema, el primer adelanto del nuevo disco del amigo Mark Everett,
terminase funcionando como prólogo, por apenas unos minutos, de mi cumpleaños. No puedo seguir repitiendo/ los errores de mi juventud, canta E, y la verdad
que no me siento aludido, pero igual. Nunca pensé que iba a cumplir 47 años.
Pero... ¿quién piensa en semejante número? Para simplificar, ya estoy anotando
50 en la pizarra, y ese sí que realmente es un número que nunca me imaginé.
Pero acá estamos. Y funcionando. Brindo por eso. En serio. En la oscuridad de
la noche, puedo/ ser capaz de permitirme pensar que/ todavía soy un hombre
joven. Aunque mas no sea por eso, al menos, sean bienvenidos todos a un nuevo
no-programa. Unos minutos antes que esto deje de ser un feliz no-cumpleaños.
jueves, 10 de abril de 2014
The Raveonettes, "The end" (The Doors)
Podés imaginarte lo que podría ser/ tan libres y sin límites/ desesperadamente necesitados de la mano de algún extraño/ en una tierra desesperada
Los Raveonettes son un dúo sueco, una suerte de versión
presentable de los hermanitos Reid. Si los Jesus & Mary Chain jugaban a ser
la gilette del acople en el tobogán del bubblegum, Wagner y Foo son, no sé,
apenas una pluma. Pero igual garpan. Esta novedad es una versión que hicieron
de aquella oda a las tierras indómitas, físicas y mentales, que originalmente
presentaron en este mundo Jim Morrison y sus muchachos. Recuerdo haberla
escuchado más de una vez a oscuras en mi cuarto de aquel departamento familiar
en un noveno piso de una torre de Villa Martelli, mientras las ruedas de los
autos sobre el asfalto de la vecina General Paz eran el único sonido ambiente. Lo
más cercano a una experiencia drogota en mi adolescencia. Sin drogas, claro. Podría
decir que la culpa la tuvo Alfredo Rosso, con aquellas notas sobre Morrison en la
Cerdos. Pero no. Ahí estaba yo, cargando con mi libro de letras de la editorial
Espiral, aún creyendo que Morrison era un poeta. Los suequitos, mientras tanto,
no van tan lejos. Si Palo resumió en El rosario en el muro el momento más
climático de The End con aquel Madre, quiero tu sexo, los Raveonettes lo dejan
afuera de su versión. Simplifican, lo que también puede ser una forma de poesía.
“Estamos orgullosos de presentar nuestra versión del clásico de los Doors”,
escribieron en su muro. “Quisimos hacer esta canción en particular porque ha
sido una tremenda inspiración para mucha de nuestra música. Este es un homenaje
a los Doors y en particular a Jim Morrison y Ray Manzarek, que lamentablemente
ya no están con nosotros”. El tema está incluido en un homenaje a los Doors –A
psych tribute-- recopilado por el sello Cleopatra, que incluye también a
Clinic y The Black Angels, entre otros. Me gusta, eh. Es una versión sin
ninguna grandilocuencia. Eso que nos abochorna de nuestra adolescencia,
despojado del exceso, pero aún así manteniendo su esencia. Este es el fin,
hermoso amigo. De nuestros planes elaborados, el fin. De todo lo que permanece
en pie, el fin. Claro que sí. Se llama el fin de la infancia. Y sucedió hace
tiempo. Pero qué bueno poder recordarlo, sin tener que pasar por eso otra vez.
Gracias Sun Rose Wagner y Sharin Foo. Larga vida a los Raveonettes. La banda de
sonido ideal para un jueves soleado, y de paro. El final perfecto para el
Música Cretina de esta semana.
miércoles, 9 de abril de 2014
Howe Gelb, "Triangulate"
Triangular/ entre nosotros tres/ del amor hacia el odio/ no nos liberó, exactamente
Cuando Robyn Hitchcock pasó por acá, la última noche contó
que al día siguiente viajaba a Tucson, a encontrarse con Howe Gelb. No pude
evitarlo y le pedí que le mandase un saludo, que le sigo la pista desde que
descubrí en el viejo Tower porteño un disco de Giant Sand con Juliana Hatfield
como invitada. Me dijo que le iba a decir que tenía un fan en Argentina, que
eso lo iba a poner contento. Y que teníamos que invitarlo a venir. ¡Por favor
que alguien lo traiga! Por mas que tienen su onda, los Calexico siempre me
parecieron la versión maquillada de algo que inventó Gelb, y lleva adelante ya
sea con Giant Sand –de ahí salieron John Convertino y Joey Burns, al fin y al
cabo—o como solista. Su último disco la rompe, y no me canso de escucharlo. De
ahí sale este encantador Triangulate, que suena tan bien en el Lado B del último
Música Cretina. Y en este miércoles soleado al fin.
lunes, 7 de abril de 2014
Tanto y tan poco
"Me encuentro con David Bowie para desayunar en un
discreto restaurante al pie de las colinas de Hollywood. Parados ante el buffet
con nuestros platos vacíos, David merodea sobre algo terroríficamente llamado 'cortes fríos'. Me pongo detrás suyo.
“David, no estarás realmente pensando en comer eso, ¿no es
cierto?”
Puesto en evidencia, escupe: “Oh, debe ser un INFIERNO vivir
con vos”
“Si, lo es”, digo con orgullo, mientras David cambia su
curso y se desvía hacia la ensalada de fruta, y otra alma es salvada del fuego
de una auto-impuesta condena eterna.
En voz baja, David me dice: “¿Sabés?, tuve tanto sexo y
drogas que no puedo creer que aún sigo vivo”, y yo sonoramente le cuento:
“¿Sabés?, yo tuve TAN POCO sexo y drogas que no puedo creer que aún sigo vivo”
Morrissey, "Autobiography" (p. 245)
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