Música Cretina es un no-programa online que intenta mantener cierta regularidad. Sus últimas entregas musicales se pueden escuchar en los players que se encolumnan aquí debajo. Además, hay muchos más no-programas listos para escuchar en nuestra página de Mixcloud. También disfrutamos mucho de explayarnos sobre los temas incluidos en cada emisión: son las historias que contaríamos al aire de ser, efectivamente, un programa.

Idea, conducción y textos: Martín Pérez

musicacretina@gmail.com

lunes, 1 de septiembre de 2014

Música Cretina 2014 #16

ESTO NO ES UN PROGRAMA

24-8-2014

Lado A

“Soy como una vieja atracción/ que un día sirvió para pasarlo bien”

1.- EMA, When she comes
2.- El Niño Gusano, Duerme
3.- Sammy Jones, She didn’t know
4.- John Murray, Golden state
5.- Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miro, Carabelas nada (Fito Páez)
6.- Ian McCulloch, The killing moon
7.- Billy Bragg, The warmest room

Lado B

“Si pudiese hablar te lo diría/ si pudiese sonreír te lo haría saber”

8.- Verna & Rob, More soul
9.- Linda Mirada, Secundario
10.- Simone Felice, If you go to L. A.
11.- Ray Lamontagne, Supernova
12.- Riki Musso, La antorcha humana
13.- Vondors, Look into the mirror
14.- The Lemonheads, If I could talk I tell you
15.- Tim Maia, Nao quero dinheiro

domingo, 31 de agosto de 2014

Riki Musso, "La antorcha humana"


La irrisoria estadística punto uno en un millón/ es un montón/ si justo te toca a vos

La noche que nos entusiasmamos escuchando por primera vez el extraordinario nuevo trabajo de Riki Musso con Ernesto Tabárez y Ana Fornaro, hubo un encendido debate sobre cuál era el mejor tema de un disco lleno de candidatos a ocupar ese lugar. No fue fácil, y creo que no nos pudimos poner de acuerdo. Pero nos quedó claro que esta milonga delirante y de morbosa psicodelia, hija ilegítima de Zitarrosa, Masliah y Felisberto, ocupaba un lugar en el imaginario podio. Erque, charango y bombo/ bola de fuego para bailar, se entusiasma Riki en un tema que carga con medalla de humor negro, negrísimo, literalmente incendiario, en el que una hermana arde y se retuerce de dolor, mientras las otras dos se ríen de “la antorcha humana”. Un delirio que llega a la cumbre con el estribillo, cuyos versos abren estas líneas, que cuando con Ernesto ya lo coreábamos a la segunda o tercera escucha mirándonos a los ojos y con los brazos levantados, sabía yo que iba a programarlo en Música Cretina sólo para tipearlo al comienzo de algún post. Y acá está, un sábado al mediodía, y también cortando al medio un glorioso Lado B del no-programa de esta semana. Es que es un montón, si justo te toca a vos.

jueves, 28 de agosto de 2014

Silvia Pérez-Cruz y Raül Fernández Miro, "Carabelas nada" (Fito Páez)


Esto no deja de ser una canción/ desde el alma/ sol/ que me calma

Sol de invierno, mañana de paro opositor. Nada mejor que una buena cretinada para musicalizar este jueves, así que llegó el momento de compartir esta perlita del no-programa de esta semana. Silvia Pérez-Cruz aprendió lo que sabe del oficio siguiendo a un padre intérprete de habaneras de bar en bar. Su voz etérea cruzó fronteras europeas desde la edición de su álbum debut, que llegó hace un par de años, al separarse del cuarteto femenino Las Migas. Nacida en Girona, Pérez-Cruz maneja con una pasmosa naturalidad, cantando en castellano, gallego, portugués o catalán, tanto un fado minimalista como cualquier delicioso derivado del flamenco. Su flamante segundo disco esconde esta versión del que tal vez sea uno de los mejores temas no tan conocidos de Fito Páez, escondido casi al final de Tercer mundo. En el sobre interno del vinilo de Fito –que reproduce el CD que yo tengo—la letra estaba ilustrada por una foto de los anteojos sobre un libro de traducciones de las letras de Chico Buarque, editado por entonces en Argentina. El segundo disco de Pérez-Cruz lleva por nombre Granada, y está firmado a dúo con su fiel colaborador desde las épocas de Las Migas, Raül Fernández Miro, alias Refree, que también produjo el último disco de Kiko Veneno. Cuentan por ahí que su versión del tema de Páez los acompaña desde un proyecto de versiones llamado Immigrasons, que vienen tocando desde 2006. En Granada, el tema de Páez se codea con Acabou chorare, de Os Novos Bahianos, y Puerto Montt está temblando, de Violeta Parra, entre otros. En Música Cretina, se lo puede descubrir cortando al medio el Lado A, de un no-programa que aún guarda algunos secretos. 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Billy Bragg, "The warmest room"


No te puedo culpar a vos/ Pero quedé inflamado/ con pensamientos de lujuria y pensamientos de poder/ pensamientos de amor y pensamientos en el comandante Mao

Una tardecita de invierno con sol, se merece un poco de Billy Bragg. Y más un tema como éste, llamado algo así como el cuarto más cálido. O, mejor dicho, caliente. Está incluido en un disco extraordinario, aunque más no sea por su título: Hablando de poesía con el recaudador de impuestos. En su versión original, hasta incluía una frasecita en portada que apostillaba: El difícil tercer disco. Y difícil estaba en cursiva. Lo que me fascinaba –y me sigue fascinando, calculo—de esa época de Bragg, es su honestidad para mezclar militancia y biología. Los protagonistas de sus canciones creían saber qué hacer con la política pero no tenían ni idea de cómo tratar al sexo opuesto. Ni qué hacer con el suyo. Esa dicotomía estalla en este disco, donde conviven canciones de barricada con las confesionales, pero alcanza su mejor momento en el disco siguiente, Worker’s playtime, el de las canciones de amor gramscianas. Sin embargo, el del Recaudador de impuestos tiene alguno de los mejores temas de Bragg –como el formidable Greetings to the new brunette—y este enternecedor The warmest room, que cuenta los problemas en la cabeza de un pibe caliente con su chica, pero que no sabe muy bien qué hacer con eso. Una noche lluviosa/ pasada en el cuarto más caliente/ ella yacía ante mí y dijo/ sí, es verdad que he visto algunos hombres desnudos/ mientras iba hacia la puerta/ dejándome tirado en el piso/ deseé haber cursado biología/ porque dentro mio apareció una urgencia de hacerlo ahí mismo. Esos son los primeros versos de un tema que bien podría ser presentado como ‘un adolescente enojado, católico y virgen le canta a su novia’, en el que cada estrofa esconde un tesoro. Como dijo el Hermano Barry/ cuando casó a Marion/ la esposa debe tener tres grandes atributos/ inteligencia, un cuchillo del ejército suizo y encanto, canta un Bragg que siempre tuvo un don especial para las frases populares, pero que también es capaz de murmurar, casi al pasar: “Conozco gente cuya idea de diversión/ es arrojar piedras en el rio bajo el sol de la tarde/ Oh, déjenme ser tan libre como ellos”. Sí, amo a Billy Bragg, amo este disco, y amo sus canciones más inocentes, ingenuas y honestas, que son capaces de terminar cantando cosas como “hagámonos nuestros análisis de sangre ya”. Brindo por ellas al sol de un miércoles invernal, y a la luz también de un Música Cretina que recién está encendiéndose y dejándose escuchar.

martes, 26 de agosto de 2014

Sammy Jones, "She didn't know"


Así es como todo empezó/ ella sabía que yo la amaba/ pero en cambio lo eligió a él

Apenas cuatro simples llegó a grabar Sammy Jones durante los casi seis años que duró su carrera, entre 1966 y 1972. Pero, según dicen los que saben, todos o casi todos son pequeñas gemas. Esta joya corresponde a la segunda mitad de su carrera, y es el Lado A del primero de los dos simples que grabó para un sello de Cleveland. Ha sido compilado por la gente de NumeroGroup, una original y esforzada discográfica indie de Chicago dedicada desde mediados de la década pasada a recuperar del olvido artefactos culturales y, especialmente, musicales. Cada uno de sus lanzamientos articula de tal manera presentación y contenido, que resultan casi inseparables uno del otro, algo que sucede tanto en sus indispensables rescates del catálogo de viejos sellos regionales –como Capsoul, Bandit o Deep City, entre tantos otros, todos parte de una colección apropiadamente bautizada Eccentric Soul– como en el resto de los proyectos, ya sea música trasplantada de sus orígenes, como la escena soul de Belice o la de salsa en Chicago (de la serie llamada Cult Cargo) o sus fascinantes Local Customs, donde compilan grabaciones de estudios de barrio, hechas por sus vecinos, amateurs y no comerciales, pero que terminan resultando increíbles fotografías de época, además de estar llenas de muy buena música. She didn’t know está incluido en el flamante The Way Out label, el último lanzamiento de la serie Eccentric Soul, dedicado al prolífico sello de Cleveland, Ohio. Un disco triple que –como Numero Group—es eminentemente Cretino, ya que lo venimos exprimiendo a conciencia en los últimos no-programas. Ella jugó con fuego/ y se quemó, canta el despechado Sammy Jones en este martes lluvioso e invernal, y la frase resuena en los oídos de quienes nos habíamos olvidado que estábamos en agosto y creímos que ya había empezado el verano. Y también suena en Lado A del no-programa de esta semana, aún lleno de tesoros por descubrir. 

lunes, 25 de agosto de 2014

EMA, "When she comes"


Ella estará buscando recuperar sus cuchillos/ cuando venga

Buenos días lunes, buenos días semana, buenos días invierno. Hay un nuevo Música Cretina listo para celebrar el regreso del clima indicado para esta época del año. Un no-programa que arranca con Erika M. Anderson, más conocida como EMA, la nueva emo del barrio, aunque en realidad sea mucho más que eso. Cuando salió su extraordinario debut, Past life martyred saints (2011), escribí –en mi habitual repaso anual de los, je, no-discos del año en Radar—que era algo así como el eslabón perdido entre gótico y grunge, entre Siouxie y el Sonic Youth de Kim Gordon. Este extraño cuentito de monstruos vengativos y victimas propiciadas forma parte de su flamante segundo opus, The future’s void, un tema en la que suena un poco PJ, otro poco Cat Power. Estarán mendigando por sus vidas/ cuando vengan. Un tema ideal para un lunes ventoso. Y para estrenar un Música Cretina flamante, nunca taxi, bien lleno de sorpresas. 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Eric Clapton c/Willie Nelson, "Songbird" (J J Cale)


Ella me contó mentiras/ pero eran especiales/ quise escuchar/ todas esas encantadoras palabras

Ahora que el sol del invierno se está convirtiendo claramente en veraniego, ya no hacen falta canciones que agiten la llama. Más bien necesitamos cada vez más las que traen la brisa. Este inédito de J J Cale rescatado por Eric Clapton es ideal para eso. Lo canta Willie Nelson, alguien que sabe bien eso de relajarse. Forma parte del último disco del gran Eric, con el que honra a su amigo fallecido hace un año, cuyo descubrimiento en los 70 –aseguró Clapton—lo puso otra vez en camino. “Junto a Bob Marley y Stevie Wonder, eran lugares donde sentía que había algo seguro, creativo y real, y de todos ellos J J era el que estaba más cerca del camino que quería seguir”. Alguien dijo por ahí que todos los discos de Clapton desde entonces son un homenaje al hombre que no se llamaba J J sino John Weldon –el dueño de un bar le recomendó en los 70 que sumase una J para diferenciarse de un tal John Cale, que ya andaba dando vueltas por ahí--, lo que no deja de tener cierto sentido. Después de todo, dos de los más grandes éxitos de Clapton como solista son suyos. En el flamante disco aparecen Tom Petty y Mark Knopfler, entre otros, pero el gran Willie roba cámara con esta versión de un demo que Clapton tenía de su amigo J J, con el que llegó a grabar un disco a dúo un par de años atrás. Es un tema que te pone a la sombra y hace correr la brisa bajo el sol de este miércoles. Y que suena también casi cerrando el Lado B del último no-programa, después de las chicas de Honeyblood y antes de un clásico de Fernando Cabrera. Eso sí, en Música Cretina no tiene ese glitch que aparece a mitad del tema en youtube. Mis disculpas, pero no conseguí otra versión online. Ya saben lo que tienen que hacer si quieren disfrutarlo limpito, je. Están a un play de distancia nomas.