viernes, 4 de enero de 2019

Pegi Young (1952-2019)

En una autopista desierta por algún lugar/ ella maneja una Harley Davidson/ su largo pelo rubio volando en el viento

Ayer leí que había muerto Pegi Young, la mujer del viejo Neil durante 34 años, la madre de sus hijxs Ben y Amber, uno con parálisis cerebral, la otra con epilepsia. Young ya tenía un hijo con parálisis cerebral, Zeke, y Pegi fue fundamental para la creación de la Bridge School, dedicada a los niños con esa condición. Pero también Pegi supo cantar con su marido, debutando sobre un escenario nada menos que en la noche del Oscar de 1994, acompañándolo en coros durante su interpretación de Philadelphia. Además de acompañarlo, Pegi hizo sus propios discos, el último fechado casi dos años atrás, titulado simplemente Raw, o sea Crudo, en el que toca nada menos que Spooner Oldham. Por entonces, habían pasado dos años desde que su marido se había divorciado de ella para casarse con Daryl Hannah. En Why, el tema que abre el disco, Pegi se pregunta, sin vueltas: ¿Por qué tuviste que arruinar mi vida?/ ¿Por qué tuviste que ser tan malvado? Nacida con el nombre de Margaret Morton en San Mateo, California, Pegi murió de cáncer a los 66 años, justo el 1ro de enero. Para el mundo del rock, es su primera muerte del año. Así venimos. No se si estoy traicionando la memoria de Pegi al recordarla con una canción hermosa de la que me enamoré en su momento al escucharla en el Unplugged de Neil Young. Antes había abierto su disco Haverst Moon, y en ella Neil cuenta una historia de cuando la conoció: Ella solía trabajar en un restaurant/ Nunca vi a una mujer tan elegante/ Solía hacer mi pedido sólo para verla flotar sobre el piso. Cuando se conocieron, mientras ella trabajaba en un restaurante, Pegi vivía en una carpa. Estuvo huyendo durante la mitad de su vida, cantó también Neil en ese tema que confío siga sonando hermoso, titulado Unknown Legend. Una leyenda desconocida, ni más ni menos. El destino de casi todas las mujeres en el rock. Ojalá que en algún lugar, Pegi siga dejando su pelo flotar al viento, al volante de una Harley Davidson.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Elvis Costello & The Imposters, "Unwanted number"


Deberías escuchar/ las cosas que dicen de mi

Allá lejos y hace tiempo, hubo una directora de cine que no solo se atrevía a dirigir cine siendo mujer, sino que también hizo un puñado de películas decidamente adelantadas a su tiempo, que nos tuvieron a todos prestándole atención. Su nombre es Allison Anders, y hoy --dos décadas después de la época en que la evoco-- sigue siendo directora aunque, según leo en Wikipedia, más que nada de series televisivas. Pero cuando arrancó, la Anders salió arando con películas con títulos como la chicanísima Mi Vida Loca, o sino presentando chicas rebeldes con nombres como Iona Skye o Fairuza Balk, a las que les agregó música original de J Mascis para una deliciosa road movie sin movimiento y al costado del camino, llamada Gas, Food & Lodging. Pero lo que termina definiendo a los directores mas que sus logros --o sus promesas-- son sus fracasos, y para la Anders eso significa Grace Of My Heart, una película que si se hiciera hoy tendría a las redes hablando sin parar de cada uno de sus pliegues, empezando por la historia de su protagonista, una artesana de canciones del Brill Building obsesionada por retratar sus contemporáneos y su tiempo que termina reinventándose en la California somnolienta, alcanzando la fama con canciones confesionales en las que cuenta simplemente su historia. Basada libremente en la vida de Carole King, Grace Of My Heart por momentos es tan fallida como Tango feroz, por ejemplo cuando pone a Matt Dillon a hacer de un proto-Brian Wilson en su capítulo californiano. Pero en ella Ileana Douglas hace el papel de su vida, y creo que el capítulo Brill Building nunca ha sido mejor retratado en el cine. Y aún mas importante es el hecho de que su banda de sonido es auténtico tesoro, con J Mascis disfrazandose de Brian Wilson, y por supuesto juntando por primera vez a Elvis Costello con Burt Bacharach. Pero también esconde una perla que vengo tarareando desde hace más de veinte años, llamada Unwanted number, en el que una joven cuenta cómo quien la ha dejado embarazada no atiende sus llamados telefónicos. La compuso nada menos que Elvis Costello poniéndose en los zapatos de Carole King, y para la banda de sonido la grabó el trío femenino For Real. Obviamente que Unwanted number ha sido desde el primer momento un clásico Cretino, y por eso es que desde este no-programa celebramos casi como un gol de nuestro equipo que finalmente en su último disco Costello la haya hecho propia, dejándola grabado con sus Attractions. "Como un cálido y confortable paseo al sol". Así es como su autor describió el tema en un tweet que escribió a propósito del lanzamiento del flamante Look Now, el disco que lo incluye, y al sol de este viernes después de la tormenta los invito a escuchar el nuevo Música Cretina cosecha 2018 en el que cierra su Lado A. A disfrutar, que se viene el fin de semana Y me saco el sombrero ante vos, Allison, la directora que juntó a Costello con Bacharach y Carole King, y que al conocerlo al buen Elvis ya tenía una canción dedicada a su nombre. ¡Y qué canción! Ah, destino, a veces sos tan vulgar...

sábado, 8 de diciembre de 2018

Don Covay, "I was checking out, she was checking in"


Este señor se llama Don Covay, y en el Música Cretina que esta noche a las 23 rescataremos en FM Universidad de La Plata, suena un tema del disco de la foto. Es el que marcó su regreso en los 70 --en 1973, más precisamente--, considerado su obra maestra. Por entonces el buen Donald Randolph, tal su nombre de nacimiento, ya era algo así como una leyenda dentro de la música negra. Arrancó calentando el escenario antes de que lo pisara Little Richard, compuso temas que grabaron todos, desde Aretha Franklin y Otis Redding hasta Jimi Hendrix y los Rolling Stones, y de su voz Keith Richards dijo alguna vez que si se comparasen la onda sonora que deja en un gráfico con la de Mick Jagger, nadie notaría la diferencia. En el tema que sonará esta noche en el no-programa, mas que cantar Covay narra, y lo que cuenta es la historia de un hombre casado que sale de un motel con su amante, deja la llave en la recepción y va hacia su auto, pero antes de irse alcanza a ver que otra pareja ha llegado al motel y recibe la llave del cuarto que él acaba de dejar. Y la mujer de esa pareja es nada menos que su esposa, que debería estar cuidando a sus niños, pero está a punto de entrar con otro hombre al mismo cuarto que él acaba de dejar. Todo eso recita el buen Covay en el temazo que supo ser el éxito del disco de la foto, cuyo título-estribillo dice algo así como yo estaba haciendo el check-out, mientras ella estaba haciendo el check-in. Y que, como les dije, sonará junto a otras selecciones musicales igual de cretinas esta noche en la 107.5 platense, una hora antes de la medianoche. Considérense invitados, cretinxs queridxs. Este es el link para escucharnos. Aprovechen ahora, que ya se termina la temporada 2018, así que no quedan muchas noches como ésta. Algo que, a juzgar por lo que canta/recita el buen Don, para él tal vez sea algo así como un alivio.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Andrés Calamaro, "Diego armando canciones"


Ando como el perejil/ condimentando el potaje

Creo que una de las razones para armar el último Música Cretina cosecha 2018, un no-programa lleno de nuevas canciones de clásicos cretinos, fue este temazo de Andres Calamaro. Es el que mejor brilla en su nuevo disco, Cargar la suerte, muy en la vena yupanquista que tan bien había habitado con La libertad, aquel himno post salmon y veintidosagostista que terminaría inmortalizado en El cantante. Y el vínculo es menos caprichoso si se tiene en cuenta que Cargar la suerte ha terminado marcando el regreso de un Calamaro con plenos poderes, con las manos llenas de rimas y versos, en vena casi de fin de siglo pero esta vez sin kriptonita. Apenas con la compañía de sus amargos de sol a sol, los discos ajenos de siempre y tambien los de hoy, y las ganas diarias de prepararse su propia comida. Alguna vez Andrés explicó que, después de su regreso de las selvas camboyanas, Javier Limón le había devuelto la música, Bersuit la confianza, Litto Nebbia la humildad y Cachorro López las canciones. En el último tiempo, sin embargo, su ruta se había separado en dos caminos paralelos, bien ejemplificados en sus dos discos previos, Romaphonic Sessions y Volumen 11, ambos editados el mismo año, uno vinculado a lo que Limón suele llamar la gran música y el otro más de sala de ensayo rockera. Una puja que Cargar la suerte resuelve fantásticamente, reuniendo ambas sensibilidades en una sola, con su responsable abriendo los brazos como en el dibujo de portada, entregado y desarmado, descubriéndose como una misma persona, musical y rockera. Para qué aburrir el termo/ con el agua casi hervida. Hay mucha tela para cortar en Cargar la suerte, grandes temas para ir descubriendo y también vínculos con su propia obra, pero lo que más celebro personalmente es que el proceso de su creación parece haberlo liberado. Cuando se hablaba de dos posibles discos en carpeta, uno con los grabaciones de sus últimos shows en vivo (algo así como un Rompahonic redux) y otro de duetos recorriendo con invitados ilustres toda su discografía, Cargar... apareció prácticamente de la nada, pidiendo pista, como si las canciones hubiesen elegido a su autor y no al revés. Recuerdo que durante el año pasado estuvimos escribiéndonos para una entrevista que me habían encargado de la revista del diario El País español. La nota no salía porque en realidad no había mucho que contar (o al menos nada que yo tuviese intenciones de revelar en una nota), hasta que, a fin de año, ante la inminencia de su aniversario numero 40 con la música, encontramos algo de qué charlar. Pero mientras el artículo empezó a girar alrededor de ese contundente número redondo y el inminente álbum celebratorio de duetos que estaba terminando --lo produce Carlos Narea, y el último invitado de una larga lista que sorprenderá a muchos, nada menos que Milton Nascimento, se grabó por la época del viaje a Los Angeles a registrar los nuevos temas--, sus respuestas empezaron a aflojarse y extenderse, como mostrando una sonrisa de satisfaccion: mientras charlábamos no sólo estaban apareciendo nuevos temas, sino que lo estaban dejando contento. Al punto de que una noche, entre mails que iban y venían, sin aviso llegó una letra, esta letra, la de Diego armando canciones. Aún no tenía música, aunque su versos podían ser tanto de blues como de folklore, aclaró entonces casi al pasar. (también confesó, recién, que después de finalmente haberle puesto música y grabarla para el disco aparecieron las dudas, y pensó en cambiar perejil por caracú y potaje por puchero... hay agradecerle a Gustavo Borner, el productor, haber --segun dice Andrés-- visto algo en ella y hacerla pasar al frente). Cuando me atreví a preguntarle si podía incluirla en la nota, me dijo que no pusiera la parte del estribillo, porque ahí estaba el título, que también estaba siendo considerado para bautizar ese próximo disco que aún no tenía forma, y ni siquiera canciones, solo letras. Que seguían llegando y pidiendo pista día a día en sus sesiones de composición junto a Germán Wiedemer en Benavídez. Había disco, terminó confesando y permitiéndomelo publicar, aunque --aclaró-- sería recién un disco después. Pero no hubo caso, las canciones querían salir y hubo que dejarlas: había disco, sí, y además sería el próximo, o sea éste. Brindemos entonces por Cargar la suerte, y por un Gauchito Nuevo que confía en sus poderes y además es capaz de abrir los brazos. Y brindemos también por ese para qué quiero enemigos, si tengo tantos hermanos. No se si lo estoy imaginando, o si realmente se trata del presente Andrés. Pero hay que saber disfrutar de semejantes regalos, y de creer en lo que merece creerse. Es la mejor forma de que algo efectivamente exista. Algo como, por ejemplo, el nuevo Música Cretina cosecha 2018, en el que Diego armando canciones asoma casi al comienzo del Lado A, justo después de un Tom Petty que llega desde el más allá. Bienvenidos todos entonces, que las canciones se armen nomás, que el mas allá nos quede cerca y al mismo tiempo bien lejos, y --lo mas importante-- que sigamos armando, porque los que desarman son demasiados. Pero nunca Diego, por suerte.

martes, 4 de diciembre de 2018

Roy Sereysothea, "Shave your beard"


Esta es la hermosa e intrigante tapa del compilado que contiene uno de los temas que animan los últimos Música Cretina que han venido sonando en FM Universidad de La Plata. Aún a riesgo de sonar repetitivo les recuerdo: durante todo este año, todos los sábados a las 23, hemos venido rescatado no-programas de temporadas pasadas para el 107.5. Como siempre cuando se trata de Música Cretina, luego de cada emisión se sube las listas de temas al blog y el audio al mixcloud para el disfrute colectivo. Ya que estamos les voy avisando: quedan pocos programas de acá a fin de año, asi que estén atentos. Volviendo al compilado de la foto (y al disfrute colectivo), se trata de un disco armado por un grupo de Los Angeles llamado Dengue Fever, fanáticos del rock de Camboya, que proliferó durante los años 60 y 70 hasta que --al igual que el resto de la población, principalmente urbana-- fue masacrado por el genocido del Khmer Rouge. La vieja historia del rock considerado como una fuerza invasora del imperio norteamericano, pero en este caso la respuesta a esa supuesta amenaza resultó ser terminal. Dicho sea de paso, la historia de la proliferacion, el ostracismo y el rescate de rock camboyano está muy bien contada en el fascinante documental Don't think i've forgotten: Cambodia's lost rock and roll (2014). El tema que suena en el Música Cretina en cuestión --rescatado un par de semanas atrás-- es el hipnótico Shave your beard, interpretado por Ros Sereysothea, la reina del rock camboyano, que no sobrevivió a los Khmeres, pero su música sí. Pueden escucharla al promediar el Lado B del Música Cretina FMUniv #32, el link aún está a mano en la columna de aquí al lado. (y sino búsquenlo en nuestro Mixcloud) Hagan play, y mientras esperan que suene, además de disfrutar del resto de un no-programa lleno de sorpresas, entreténganse pensando si la barba que el título del tema popone que sea afeitada corresponde a un revolucionario perdido en el monte, o a un ejecutivo --o monarca-- chic. Ya saben, la vida está llena de intrigas así.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Música Cretina FMUniv #33

ESTO NO ES UN PROGRAMA

1-12-2018

Lado A

“Voy a dejar mi mente en blanco/ y olvidarme de todo”

1.- Belle and Sebastian, Nobody’s empire
2.- Killer Burritos, El chico que bailaba lento
3.- YG c/Tee Cee, Meet the Flockers
4.- Pete Rodríguez & Louie Ramírez, Evil ways
5.- Limbo Junior, Puntería
6.- Natalie Prass, Your fool
7.- Ron Sexsmith, Getaway car

Lado B

“Alguna vez tuvimos sueños/ ahora tenemos planes”

8.- Kate Pierson, Throw down the roses
9.- Hernán Martínez, El fondo del mar
10.- The Bossmen, Bad girl
11.- Daughter, Still
12.- Buena Vista Social Club, Pedacito de papel
13.- The Mountain Goats, Animal mask
14.- Luna, Reneé is crying
15.- Adicta, Sabes cómo olvidarme

(Emisión original: Música Cretina 2015 #7, 27-5-2015)

domingo, 2 de diciembre de 2018

Música Cretina FMUniv #32

ESTO NO ES UN PROGRAMA

24-11-2018

Lado A

“Sólo nadaba/ y tu red me atrapó”

1.- Mali Music (Afel Bocoum, Damon Albarn, Toumani Diabate and friends), Niger
2.- La Roux, Bulletproof
3.- Cursi y Melancólico, No puedo evitar pensar
4.- Nikki Sudden, Alleyway
5.- Leo Cavalcanti, Medo de olhar pra si
6.- Marianne Faithfull, Angel (Fleetwood Mac)
7.- Valentín y Los Volcanes, Nunca seré una canción en la radio (Daniel Johnston)

Lado B

“A mí me quisieron vender/ vino tinto por cerveza”

8.- Beryl Marsden, Changes
9.- Sol Pereyra, Fuera de mi camino
10.- Ian McCulloch, Fiery flame
11.- El Chivo sin Ley c/Edilio Paredes, Bendita nena
12.- Ros Sereysothea, Shave your beard
13.- George Jackson, Let’s make a deal
14.- Fun People, Masticar
15.- The Bellrays, Highway to hell (Ac/Dc)

(Emisión original: Música Cretina 2012 #16, 4-8-2012)