Música Cretina es un no-programa online que intenta mantener cierta regularidad. Sus últimas entregas musicales se pueden escuchar en los players que se encolumnan aquí debajo. Además, hay muchos más no-programas listos para escuchar en nuestra página de Mixcloud. También disfrutamos mucho de explayarnos sobre los temas incluidos en cada emisión: son las historias que contaríamos al aire de ser, efectivamente, un programa.

Idea, conducción y textos: Martín Pérez

musicacretina@gmail.com

lunes, 5 de enero de 2026

Marisa Monte, "Doce vampiro" (Rita Lee)

Ahí las tienen, dos reinas, dos cretinas honorarias desde siempre. Las dos presentes en el primer no-programa de esta nueva temporada. ¿Ya lo escucharon? ¿Ya le dieron play? ¿Ya llegaron al momento en que suena Marisa homenajeando a Rita? La imagen que acompaña estas líneas –una captura de video, en realidad– es de unos 30 años atrás, cuando Rita Lee convocó a Marisa Monte a cantar Mamae natureza en su show A marca da Zorra. Es una delicia, dos minutos hermosos, búsquenlos y disfruten: vean a la veinteañera Marisa deslumbrada por compartir escena con su ídola, que la celebra de la mejor manera, casi casi a lo Bowie ante Mick Ronson en su etapa Ziggy: las dos muertas de risa y de cariño. Fast forward ahora y Marisa convoca la memoria de Rita al versionar uno de sus clásicos, Doce vampiro, en sus shows presentando su disco Portas, y lanzándolo como simple en honor a la ídola que ya no está. Una versión breve e hipnótica, que subraya la hasta entonces velada filiación del tema con Breathe de Pink Floyd: así es como suena, así es como seduce, así es como clava los colmillos, buscando esa sangre que –como dice la letra– se bebe caliente, como un licor. En su indispensable y criminalmente aún sin traducir autobiografía, Rita confiesa haber escrito el tema recién salida de la cárcel, vuelta a vivir en casa de sus padres y embarazada de su primer hijo, soñando con las visitas de fin de semana de Roberto de Carvalho, que terminaría siendo su compañero de toda la vida. La versión original de Doce vampiro apareció su disco Rita Lee de 1979, el del tatuaje-logo, que lleva sólo su nombre en la portada pero la foto de la contratapa no la deja mentir: aparece en toda la gloria de su segundo embarazo, apoyada en un Roberto inmortalizado en su pose más rockera: es el primer disco que crearon codo a codo y está lleno de clásicos que los acompañaron por siempre. El homenaje que Marisa le dedicó a Rita versionándola en sus shows en vivo, se completó con una invitación al sobreviviente Roberto, que después de una década sin subir a un escenario rompió el luto a los 71 años acompañándola no solo en esa versión, sino haciendo también Manía de voce y Ja sei namorar: la fiesta siempre está garantizada. No solo eso: es necesaria e indispensable con los tiempos que corren. Por eso les pido, en este primer lunes de un año aún por estrenar, en que el mundo amanece verdaderamente nuevo y amenazante, háganse un favor y dejen sonar el flamante no-programa. Si hay un nuevo orden también hay y una nueva temporada de la música que todo lo cura, o al menos ayuda a olvidar. Esa que es cretina, claro que sí. 


sábado, 3 de enero de 2026

Pascal Comelade c/PJ Harvey, "Green eyes"

Veo a la gente irse/ camino por esta triste ciudad

La que canta es la de la foto, y el que está a su lado es quien toca el piano. Se los presento, aunque con ella no hace falta: se trata de una joven Polly Jean Harvey, acompañada por el franco-catalán Pascal Comelade. Dos cretinos honorarios, presentes en el primer no-programa de este año nuevo que por más nuevo que sea no deja de cambiar día tras día, mecacho. La velocidad de las cosas, titulaba un escritor amigo de la casa. Lo cierto es que por mas veloz y efímero que demuestre ser todo, a la vez siempre estamos hablando de lo mismo, y sino repasen el verso con el que arrancan estas líneas, que por más que haya sido escrito –y cantado– en los últimos años del siglo pasado, es imposible no pensar en el aquí y el ahora. Los que conocen de ida y vuelta la obra de la gloriosa PJ saben que una de las perlas fuera de sus discos es un tema desgarrador y hermoso que firmó con Comelade: Love too soon. Además de formar parte de la banda de sonido de una película de Hal Hartley (¿alguien lo recuerda?), titulada The book of life, es una canción incluida en L’argot du bruit –algo así como “La jerga del ruido”–, un disco de Comelade que tenía no uno sino dos temas con la Harvey. El que suena en este nuevo Música Cretina es el otro, el inquietante y al borde del estallido Green eyes, en el que la voz cantante –de ojos verdes– habla de un amante que no se atreve a sostenerle la mirada. Me llamaba Magdalena/ era tanto lo que mis ojos habían visto, canta Polly Jean desde aquel disco fechado en 1998, reeditado en el 2015 y cuyos mejores temas –los dos de los que ella participa, por supuesto– son rescatados en la antología del catalán y francés Les memoires d’un ventriloque, donde desfilan también las voces de Miossec, Robert Wyatt, Paul Riba, Albert Pla y Accidents Polipoétics, entre otros. La Harvey ha contado que conoció a Comelade allá por 1992, cuando salió de gira teloneando a Gallon Drunk (¿alguien los recuerda?), que antes de sus shows hacían sonar la musica del buen Pascal. Así fue como quedó prendada de su particular poética y sonido de juguete, al punto de empezar a mencionarlo en las entrevistas, y así fue como le llegó la invitación para grabar juntos. L’argot du brut fue desde siempre uno de los tesoros de mi discoteca, y como para que no queden dudas de por qué está ahí es que descansa entre los discos de ella. Recién buscaba una foto de ellos dos en el librillo interno para ilustrar estas líneas y sólo encontré un hermoso retrato de PJ firmado por Comelade. La foto con la que abre este posteo la robé de un video que descubrí en YouTube, y el verso que disparan estas líneas hablan del desasosiego de un presente desangelado, que ni los dientes nos muestra, porque sabe que no tenemos nada para darle. Solo queda la música, y la poesía. Y ni siquiera por cretinas pueden salvarnos, solo permiten matizar el dolor y el vacío de un mundo que ya nos nos tiene en cuenta, ni nos puede sostener la mirada.  


viernes, 2 de enero de 2026

John & Jackie, "Little girl"

Hay año nuevo, quién lo diría, y también hay una nueva temporada de Música Cretina, ustedes lo pidieron así que acá estamos. Pero si estamos es gracias a tipos como el de la foto, capturado en plena faena en el estudio de grabación, haciendo lo que más sabe hacer. El hombre en cuestión se llama Gene Maltais, y es algo así como un personaje secreto del rockabilly de los años ’50, y también podemos darle el status de héroe por dos cosas mas: primero, porque uno de sus temas es que más hizo por darme ganas de hacer un nuevo no-programa. Y segundo por ser el único nombre reconocible –y por lo tanto suponemos que el responsable– de una versión algo más movida del show orgásmico que catapultó a la fama internacional a Serge Gainsbourg con Jane Birkin... ¡pero editada una década antes! Atribuida a unos desconocidos John & Jackie, Little girl es impresentable de muchas maneras, pero también resulta irresistible. Y una canción más Cretina no se consigue. Llegué a ella gracias a Andrés Perruca y un desquicio de libro titulado Vida de un pollo blanquecino de piel fina, un derroche de páginas y de buen gusto musical, nada raro viniendo del que fuese conocido como el baterista de El Niño Gusano, otros cretinos honorarios si los hay. Aparece como parte de una enumeración de canciones con susurros y gritos de placer femeninos, pero sus intépretes no aparecen por ningún lado, incluso en esta era digital e interconectada. Hagan la prueba, si no me creen: los únicos John & Jackie que asoman googleando son los Kennedy: ¿Alguien les habrá hecho escuchar alguna vez este simple? El que sí aparece Maltais, que figura como autor del tema, y que no llegó mucho más lejos que un par de simples aquí y allá, en sellos diversos, antes de ir agotando su estrella y, suponemos, dedicarse a ganarse la vida de una manera mucho más honrada. O menos, depende de cómo se lo mire. Acá lo miramos con buenos ojos, qué duda cabe. Gracias a él y a sus temas perdidos –y rescatados– en el tiempo tenemos un nuevo Música Cretina, listo para estrenar, después de un año de silencio. Y qué año. Así que ya es hora de que la música nos salve, si hay algo que nos pueda salvar. Y, como digo siempre, si es Cretina, mucho mejor.