Música Cretina es un no-programa online que intenta mantener cierta regularidad. Sus últimas entregas musicales se pueden escuchar en los players que se encolumnan aquí debajo. Además, hay muchos más no-programas listos para escuchar en nuestra página de Mixcloud. También disfrutamos mucho de explayarnos sobre los temas incluidos en cada emisión: son las historias que contaríamos al aire de ser, efectivamente, un programa.
Idea, conducción y textos: Martín Pérez
musicacretina@gmail.com
lunes, 5 de enero de 2026
Marisa Monte, "Doce vampiro" (Rita Lee)
sábado, 3 de enero de 2026
Pascal Comelade c/PJ Harvey, "Green eyes"
Veo a la gente irse/ camino por esta triste ciudad
La que canta es la de la foto, y el que está a su lado es quien toca el piano. Se los presento, aunque con ella no hace falta: se trata de una joven Polly Jean Harvey, acompañada por el franco-catalán Pascal Comelade. Dos cretinos honorarios, presentes en el primer no-programa de este año nuevo que por más nuevo que sea no deja de cambiar día tras día, mecacho. La velocidad de las cosas, titulaba un escritor amigo de la casa. Lo cierto es que por mas veloz y efímero que demuestre ser todo, a la vez siempre estamos hablando de lo mismo, y sino repasen el verso con el que arrancan estas líneas, que por más que haya sido escrito –y cantado– en los últimos años del siglo pasado, es imposible no pensar en el aquí y el ahora. Los que conocen de ida y vuelta la obra de la gloriosa PJ saben que una de las perlas fuera de sus discos es un tema desgarrador y hermoso que firmó con Comelade: Love too soon. Además de formar parte de la banda de sonido de una película de Hal Hartley (¿alguien lo recuerda?), titulada The book of life, es una canción incluida en L’argot du bruit –algo así como “La jerga del ruido”–, un disco de Comelade que tenía no uno sino dos temas con la Harvey. El que suena en este nuevo Música Cretina es el otro, el inquietante y al borde del estallido Green eyes, en el que la voz cantante –de ojos verdes– habla de un amante que no se atreve a sostenerle la mirada. Me llamaba Magdalena/ era tanto lo que mis ojos habían visto, canta Polly Jean desde aquel disco fechado en 1998, reeditado en el 2015 y cuyos mejores temas –los dos de los que ella participa, por supuesto– son rescatados en la antología del catalán y francés Les memoires d’un ventriloque, donde desfilan también las voces de Miossec, Robert Wyatt, Paul Riba, Albert Pla y Accidents Polipoétics, entre otros. La Harvey ha contado que conoció a Comelade allá por 1992, cuando salió de gira teloneando a Gallon Drunk (¿alguien los recuerda?), que antes de sus shows hacían sonar la musica del buen Pascal. Así fue como quedó prendada de su particular poética y sonido de juguete, al punto de empezar a mencionarlo en las entrevistas, y así fue como le llegó la invitación para grabar juntos. L’argot du brut fue desde siempre uno de los tesoros de mi discoteca, y como para que no queden dudas de por qué está ahí es que descansa entre los discos de ella. Recién buscaba una foto de ellos dos en el librillo interno para ilustrar estas líneas y sólo encontré un hermoso retrato de PJ firmado por Comelade. La foto con la que abre este posteo la robé de un video que descubrí en YouTube, y el verso que disparan estas líneas hablan del desasosiego de un presente desangelado, que ni los dientes nos muestra, porque sabe que no tenemos nada para darle. Solo queda la música, y la poesía. Y ni siquiera por cretinas pueden salvarnos, solo permiten matizar el dolor y el vacío de un mundo que ya nos nos tiene en cuenta, ni nos puede sostener la mirada.