domingo, 10 de junio de 2018

¿Vos qué querrías hacer?



Una noche de estas estuve hablando por Radio Universidad de La Plata sobre La Mano, la revista de la que fui uno de sus fundadores y formé parte de su consejo de dirección junto a amigos, proceres y/o figuras como Alfredo Rosso, Pipo Lernoud y Roberto Pettinato. Sí, Pettinato, que nos dejó poner su nombre como director para aprovecharnos de su fama, aunque -- en principio-- era apenas uno mas de nosotros. El unico privilegio que le concedimos, ya que había aceptado poner la cara, fue que tuviese poder de veto con las tapas. Siempre lo consideré un intercambio justo, después de todo, y tuvimos suerte con eso. Porque a Petti la gente lo ama y lo odia con locura, depende la época, pero cuando lo fuimos a buscar con la idea de La Mano justo todos parecían haber decidido amarlo al mismo tiempo. Gracias a eso logramos que la revista encontrase su lugar en el quiosco casi inmediatamente, en lugar del año que se supone toma hacerlo segun los que por entonces sabian del asunto. Por todo eso la gente suele creer que La Mano fue la revista de Petti, pero la verdad que si fue de alguien fue de Ralph Rothschild, que puso el dinero necesario para hacerla (y pagar nuestros sueldos, Petti incluido). Una guita que originalmente había apartado para gastarse en una muestra llamada Marihuana, que se patinó en gran parte en la fiesta presentación de La Mano --¡pero qué fiesta!--, y que supuestamente nos iba a alcanzar para apenas seis números. Al final duramos unos seis años, nada mal para una revista que siempre digo que pudo existir gracias a que fui preso por fumarme un porro en una plaza, algo que me concientizó a tal punto sobre la hipocrecía de las leyes punitivas contra los fumadores de marihuana que, cuando Ralph vino con la idea de hacer aquella muestra --fui recomendado por Rosso, que había declinado participar--, le tuve que decir que si, que me ponía la camiseta, que lo ayudaba a organizarla. Y cuando el proyecto rapidamente se frustró (queríamos hacerla en el Malba, abriría Manu Chao y cerraría Calamaro, o viceversa), Ralph me miró una mañana sentados en una mesa de La Orquídea, el bar que había sido nuestra oficina durante las reuniones en las que nos atrevimos a pensar en el asunto, y me preguntó: ¿vos qué querrías hacer? Una revista, fue mi respuesta. Y la cosa no hizo mas que empezar. De todo esto hablamos aquella noche --o mas especialmente de lo que vino después, de la revista en sí-- con los chicos del programa Los Subterráneos, un ciclo dedicado a las revistas de rock locales, y que en esa emisión se ocupó de La Mano. Gracias a Alfonso Fernández por la invitacion, y aqui les dejo el link para escuchar el programa en cuestión, del que participó tambien otra persona fundamental para la revista, Marcelo Fernandez Bitar, nuestro jefe de redacción. Y como yapa, junto a la tapa del numero 1 comparto aquí un par de inéditos: las tapas de los dos únicos número 0 que se hicieron de la revista, más que nada para presentar ante posibles anunciantes. El primero claramente horrible, pesadilla de estudiantes de diseño y con titulos todos falsos, y el segundo ya con el logo que sería el definitivo, inspirado en Yellow Submarine, con una nota de tapa que no fue pero que realmente intentamos hacer, y algunos titulos que se arrastraron al numero 1, incluso la barra de abajo, con ese "ideas" que delata el final de las idem, je. Gracias Kurt, no sé qué hubiera sido de nosotros sin vos.

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