jueves, 21 de septiembre de 2017

Café Tacvba, "Que no"


Llegó a mi vida como por una equivocación/ no tenía problemas pero fue la solución

Buenos días miercoles, buenos días lluvia, buenos días primavera. Pero a no preocuparse por el clima u otras pavadas, porque es como cantan los Tacuba: La vida sigue inexorable/ las heridas van cerrando. Cretinos honorarios desde el día cero, los mexicanos entraron en mi vida ya con su primer disco. Recuerdo que para presentarlo en una Buenos Aires ombliguista y cuyo rock le daba decididamente la espalda a sus vecinos, la gente de Warner invitó a toda la prensa a un Prix D'Ami repleto. Pero recuerdo también los pelos largos de su cantante, moviéndose como una versión mini-me de Anthony Kiedis, y a todos los que me rodeaban ignorándolo decididamente, mientras yo disfrutaba al borde del pogo con temazos iniciáticos como Chica banda, Rarotonga o Las persianas. También me acuerdo que Re llegó a mis manos en cassette, me cacho con el paso del tiempo y de los formatos. Tacuba fue una de las bandas que recibimos en los 90 gracias a ese sueño bolivariano realizado que fue MTV Latino, al menos durante ese tiempo en que toda latinoamérica estuvo viendo la misma señal. En una escena local en el que la orejera de sus intereses estéticos resulta sorprendentemente muy bien descripta por Scalabrini Ortiz en su libro sobre los ferrocarriles argentinos, con la atención obsesionada con el norte de la misma manera en que todas las vías llevan al puerto y no intercomunican las provincias, aquel breve milagro colectivo y continental abrio la puerta para que ciertos amigos dijeran hola que tal y se quedaran para siempre por aquí, como Aterciopelados, Los Tres o los Tacuba, que acaban de sacar un disco por fuera de las grandes discográficas, y tal vez por eso es que no me parece escucharlo mucho por ahi. Un discazo, que los muestra bien en forma y regresando a las fuentes, a la manera tal vez de los U2 y All that you can't leave behind, el álbum con el que cambiaron de siglo. Que se iba a llamar Hey baby, pero por suerte se dieron cuenta y utilizaron la grafía en castellano, con lo que todo cierra y al mismo tiempo se vuelve a abrir: Jei beibi. Y este es el tema del disco que no me puedo sacar de la cabeza desde hace varias semanas, que arranca con esa acústica y la voz que hipnotiza, pero cuando entra la banda y el ritmo es imposible no mover hombrito y caderas. O al menos pensar en hacerlo, y reprimirse, como lo estoy haciendo ahora porque sino no podría estar escribiendo esto. Un temazo que me hace pensar tanto en Babasónicos, que he comenzado a pensar que habría que hacer un compilado de temas que podría ser de los Babas pero no lo son. Pero eso es otra historia. Otra idea, a la que prefiero decirle que no, tal vez en otro momento. Hoy es el día de la primavera, y el día de la lluvia. Es miércoles y acá estamos, dándole a la acústica primero y despues al ritmo, reprimiendo algún deseo. Acá estamos con los Tacuba, que pueden empezar a sonar a un click de distancia, y también apenas empezado el Lado A del nuevo Música Cretina, siempre a mano y listo para usar. 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Francisca y Los Exploradores c/Julieta Venegas, "Para siempre" (Ratones Paranoicos)



No tengo religión/ tengo ansiedad

Miércoles de sol y seguimos anunciando la llegada del nuevo no-programa, cargado de canciones de esas que se quedan en la lengua durante semanas. Digo en la lengua porque quedan sonando en la cabeza, sí, pero tanto y tan fuerte que propician el tarareo casi de la nada. Una de ellas es esta versión de los cordobeses Francisca y Los Exploradores, con la esencial voz invitada de la mexicana Julieta Venegas (¡y ese piano de Gonzalo Aloras!). El resultado es la reinvención de un tema que a esta altura es un clásico, pero ahora suena como nuevo. Y tiene todo para volver a ser un clásico, ahora con estas nuevas vestiduras. "Quisiera que esto dure para siempre". Pues no. Hay que disfrutar los embrujos, pero está bueno que la canción al final se vaya. Que deje lugar a la que sigue. Así que a sacarse lo que tengan en su cabeza y hacer lugar para este cover de los Ratones. Suena en esta mañana soleada que el almanaque aun escasilla como invierno, y también en el Lado A de un Música Cretina que acaba de llegar. Para quedarse, claro.
 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Otis Blackwell, "Let the Daddy hold you"


Te quiero para mi/ sólo para mi

Mediodía de domingo, mediodía de sol, mediodía ideal para hacer play en el nuevo Música Cretina, cuyo lado B arranca con esa joyita del mitico Otis Blackwell, el pianista y cantante negro que nos dio muchas de las grandes canciones de eso que los blanquitos llamamos rock n roll. Otis escribió un temazo inmortal como Fever, Great balls of fire para Jerry Lee y Don’t be cruel, All shook up y Return to sender para Elvis, entre muchos otros temas. Y también este Let the Daddy hold you, el lado B de un simple año 1955 que es una joyita algo oscura, pero que también merece su domingo cretino. 

sábado, 16 de septiembre de 2017

Regina Spektor, "Older and taller"


Disfrutá tu juventud/ suena como una amenaza

Así arranca el flamante no-programa de septiembre, con lo nuevo de Regina Spektor, que empieza con un verso que es escucharlo y querer repetirlo: Te recordaba más viejo y más alto/ pero estás más joven y más pequeño/ así que quién va a llamarla y decirle/ que estás de regreso. Comienzo de cuento más que de canción. Estoy seguro que habrá gente que considere que la bella Regina se vendió desde que no es más una rusita indie, pero a mi sus últimos discos me encantan. La gente que crece es mejor que los jóvenes brillantes, qué se le va a hacer. Un valiente, después de todo, es alguien que tiene la opción de huir pero no la elige. Sino, ¿cuál es el logro? ¿Dónde está la valentía? Hay que ser joven de grande, si sos joven de chico no hay mérito. Y dicho esto, algo con lo que aun no se si estoy realmente de acuerdo pero seguro me hará pensar durante todo el día o al menos lo que queda de mañana, los dejo con Regina y su chico alto pero no tanto. Y también con un sábado que sonríe al sol y, si se copan, también un Música Cretina aun por estrenar para que hagan play y escuchen de punta a punta. Celebrando este septiembre soleado, esta casi-primavera que está ahí a la vuelta…

lunes, 11 de septiembre de 2017

Miro y Su Fabulosa Orquesta de Juguete, "De donde vengo"


De donde vengo/ las cosas se hacen así

Guitarra, armónica y lluvia, la delantera perfecta. Para empezar el día y empezar la semana, nada mejor que dejar sonar el tema con el que cierra el último no programa. Ramiro Garcia Morete-Mister, o sea Miro, al frente de su Fabulosa Orquesta de Juguete, desde uno de los temas de ese milagro hecho disco llamado Los Caminos, tal vez el menos difundido de todos los milagros musicales de la última decada rocker platense. Una injusticia que hace falta reparar una y otra vez, y así que nada mejor que dejarla sonar para ver si el cielo se abre. O si se cierra de una vez. Con la compañía de la hermosa voz de Laura Citarella en coros, suena el Mister en Música Cretina. Y a dejar que suene en un 11 de septiembre que no tiene Torres ni anchas Alamedas, hay que joderse. Buenos días, Cretinos. De lugares así es de donde venimos.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Música Cretina 2017 #6

ESTO NO ES UN PROGRAMA

22-7-2017

Lado A

"Si no fue hoy, y no fue ayer/ ¿cuándo fue que nos perdimos?"        

1.- Steve Earle & The Dukes c/Willie Nelson, So you wannabe an outlaw
2.- Iván & Los Terribles, La máquina blanda
3.- Brian Reitzell c/Mark Lanegan, St. James infirmary blues
4.- Paul Mc Cartney c/Elvis Costello, The lovers that never were
5.- Mimi Maura, Quemapuentes
6.- Ray Davies, I've heard that beat before
7.- Quique González & Los Detectives, Orquídeas

Lado B

"De donde vengo yo ninguno nació ayer/ y para vos eso es demasiado viejo"

8.- Nathaniel Rateliff and The Night Sweats, I've been failing
9.- Los Besos, Helados verdes
10.- Benjamin Booker, Motivation
11.- Lydia Loveless, Verlaine shot Rimbaud
12.- Pierrot Vidot, Commandeur
13.- Garland Jeffreys, Keep on trying
14.- Miro y Su Fabulosa Orquesta de Juguete, De donde vengo

viernes, 25 de agosto de 2017

Lydia Loveless, "Verlaine shot Rimbaud"


Verlaine le disparó a Rimbaud porque lo amaba/ y asi es como yo te amo

Viernes nublado y lluvioso, día ideal para perseguir a los tiros al poeta maldito francés. O al menos es algo de lo que nos puede convencer enseguida una tal Lydia Loveless, un hermoso petardito country y rocker capaz de dedicarle una canción tanto tanto a Chris Isaak como a Steve Earle, despacharse con una hermosa version acústica de Allison, de Elvis Costello, y hasta cerrar su tercer disco, Somewhere else (2014), haciendo propio un clásico --aunque algo atípico-- como They don't know, de Kristy McColl. "Crecí escuchando tanto a Britney Spears como The Clash, asi que no es fácil sacarme la ficha", dijo alguna vez Lydia, que fue celebrada nada menos que por Richard Hell, que supo decir que era la unica cantautora con el poder suficiente en su música y su voz como para hacerlo llorar. Pero la que llora es ella en este tema, de aquel tercer disco, que grabó cuando apenas tenía 23 años, en el que canta cosas como: Me gustaría hacerte enojar tanto como para que te vayas/ y vuelvas a mi de rodillas. Confieso que no sabía nada de la Loveless --sacó un nuevo disco el año pasado, pero ahora no se bien en qué anda-- hasta que encontré este tema y quedé prendado, y por eso es que brilla en el lado B del último no-programa. Buscando en YouTube cada versión que aparece es mas linda que la otra, pero me quedo con esta en la que tanto ella como sus chicos lucen bien arregladitos, desarreglándose con el tema, como debe ser. Algo que también se puede hacer con el viernes, y con el último Música Cretina, dejandolo que nos desarregle para que llegue de una vez por todas el fin de semana. Sentando a la belleza en las rodillas, e injuriándola. Tal como siempre hizo Rimbaud antes de que la buena de Lydia empezase a los tiros.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Paul McCartney c/Elvis Costello, "The lovers that never were"


Mientras el sol brille en los ojos de alguien yo creeré en vos/ así que no me mientas

Mañana nubladita pero cuando da paso al mediodía ya está el sol asomando. Miercoles doblemente cretino entonces, aunque mas no sea por trasvestirse en martes por fuerza de un feriado inesperado. Pero Cretino también porque hay que volver al no-programa, con lo que cuesta. Lo tengo olvidado, lo se, pero la realidad siempre se impone, mecacho. Contraataco entonces con un nuevo repaso del aún flamante y casi por estrenar Música Cretina de la mano de Sir Paul y el buen Elvis, que hace ya nada menos que tres décadas atrás se juntaron para escribir canciones durante unas semanas en un aburridísimo suburbio de Londres donde, según escribe Costello en sus admirables memorias, de noche la gente se entretenía golpeando a sus mujeres o practicando brujería. De aquellas sesiones, cada uno saco un simple: Paul tuvo su My Brave Face y Elvis facturó Verónica. Pero aquellos demos originales permanecieron oficialmente inéditos --aunque los piratas hicieron lo suyo-- hasta recién, que Macca los incluyó en el disco extra de la reedición de Flowers in the dirt, su disco de 1989. Se mezclan ahi los temas incluidos en el disco en cuestión con los que usó Costello, y también los que el ex Beatle rescataría cuatro años más tarde para su disco siguiente, Off the ground. Entre ellos este temazo que enseguida me hizo pensar en el disco que Costello hizo a dúo con Burt Bacharach, una década más tarde. Lamentablemente no hay liner notes en la reedición, pero por suerte se puede recurrir a --otra vez-- el libro del tan memorioso Elvis, que compara a Paul con Burt en el hecho de que cuando clavan una melodía no la cambian por nada, no se tientan a trampearla ni siquiera por el mejor verso. Buscando en YouTube encontré la versión oficial del tema en el disco de Paul, y también una versión en vivo a cargo de Costello, muchisimo mas reciente. Pero la mejor sigue siendo la original, tomando por original este demo tanto tiempo añejado. Apenas la escuché, supe que tenía que terminar en un Música Cretina, y armé y desarmé mas de una lista de temas hasta que le encontré un lugar. En su libro Música infiel y tinta invisible, Costello asegura que el demo de este tema es la mejor performance vocal de McCartney en su carrera solista. Y enseguida pide disculpas, porque --escribe-- solo quedaba confiar en su palabra, porque por entonces nadie podia probarlo. Dos años después ya puede Elvis retirar sus disculpas y hacerse cargo ante el mundo de su afirmación: Paul hizo oficial los demos, y ya suenan libremente al oido del fan que quiera hacer su propio juicio, o para el Cretino que se deje llevar por los caprichos de un no-programa siempre generoso. Mucho mas que este miércoles que regala el sol a cuentagotas. Como buen martes. Por suerte, al menos podemos hacer play en el link de acá abajo, e ir al encuentro de esos amantes que nunca fueron, tal como los imaginaron y cantaron Paul y Elvis. Que le piden a todos los amantes, no solo a los suyos, que tengan cuidado: todos los relojes se han quedado sin cuerda. 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Nathaniel Rateliff & The Night Sweats, "I've been failing"


Ahora que todo parece oscuro y la luz se fue/ estuve ahí afuera/ doblándome en el viento

Buenos días miércoles, buenos días sol, buenos días Cretinos. Para los que aún no se dieron por enterados, hay un nuevo no-programa que los está esperando. Para los que lo leyeron por acá pero aún no se hicieron de un tiempo como para disfrutarlo, o todavía no les cayó la ficha, es hora de repetirlo: hay un nuevo Música Cretina, y así es como arranca su Lado B, con este tema de Nathaniel Rateliff, la última revelación del soul norteamericano de ojos azules. Bueno, no tan nueva, porque fue a comienzos del año pasado que incluí el disco con el que debutó en el sello Stax, nada menos, en la nota que suelo armar todos los años para Radar, después de revisar y repasar todas las listas de fin de año. El disco se llama simplemente Nathaniel Rateliff & The Night Sweats, que es como se denomina su banda de acompañamiento, traducible como Los Sudores Nocturnos. Es curiosa la carrera de Rateliff, porque arrancó intentado ser un cantautor y hasta llegó a sacar un par de discos en esa vena. Pensó incluso que había llegado su momento cuando logró abrir una gira para Mumford & Sons. Pero no. Rechazado por su discográfica, terminó trabajando como jardinero, y cuando ya estaba por tirar la toalla con eso de la música, decidió darse una última oportunidad. Con The Band y Sam & Cooke como norte, escribió todo un nuevo repertorio, que llamó tanto la atención, que terminó firmando para el legendario sello Stax, al que han revivido. No se en qué andará Rateliff ahora, vi por ahí que ha sacado un nuevo EP con sus Sudores Nocturnos, algo así como los restos del banquete que finalmente lo llevó a encontrar su lugar en el negocio de la musica, que --si bien no lo trató con mano de seda-- le supo dar una segunda oportunidad. Algo que todos nos merecemos, después de todo. Esa segunda oportunidad para el sol de invierno, para el miercoles que parece inservible pero tal vez nos cambie la vida, o al menos no nos la empeore. Y también para este Música Cretina de agosto, que tiene su lado A y también su lado B, que arranca confesando que te estuvo fallando, pero acá estamos. Firmes y siempre dispuestos a volver a intentarlo.

domingo, 13 de agosto de 2017

Steve Earle & The Dukes c/Willie Nelson, "So you wanna be an outlaw"


Odio decírtelo/ pero lo único que queda/ es cantar hasta sacar al diablo del blues

Claro que sí, mis queridos Cretinos. Es domingo electoral y hay un nuevo Música Cretina, que comienza estrenando esta canción del enorme Steve Earle. Otrora joven rebelde del country convertido por la fuerza de mas de treinta años de carrera y una veintena de discos solistas en una estrella venerable, con un lugar incluso en lo mejor de la historia de la pantalla chica por su aparición en The Wire, el admirable Earle invitó al eterno rebelde Willie Nelson para este tema que abre y bautiza su último disco, con un titulo traducible como Así que querés ser un forajido. Un proyecto que tiene como consejeros ideales a nuestros intérpretes, que le advierten a los aspirantes que estar fuera ley significa que nunca podes volver a casa, que si robás un millón de dólares vas a tener que esconderlos porque no hay dónde gastarlos en el desierto, y que no vas a poder confiar en nadie, ni en tu amante, ni en tu amigo, en tu madre tal vez, pero nunca sabés. Ese es el asunto: que nunca sabés. Todo eso cantan Willie y Steve --bueno, más Steve, pero es su disco y su canción--, que en un momento terminan quejandose como los viejitos de Los Muppets, diciendo que todo el mundo cree que quiere ser libre, pero nadie se banca la soledad. Así que ya saben, para bancarse la libertad y combatir la soledad en este domingo soleado y de cuarto oscuro al menos ya tienen la compañía de un Música Cretina nuevito de comienzo a fin, ideal para el bolsillo de la dama y la cartera del caballero, y, por qué no, también para reventar las urnas. Y cantar, cantar y cantar hasta sacar al diablo del blues.

miércoles, 26 de julio de 2017

Rafael Berrio, "Mis ayeres muertos"


Todo lo he visto/ de todo me acuerdo

No se me ocurre un tema, un video más apropiados para estos días, este tiempo, y no sólo estoy hablando del clima, por supuesto. En mis ojos yacen/ mis ayeres muertos, canta Rafael Berrio y me corre un escalofrío cada vez que lo escucho, cada vez que el tema se sube al caballo y galopa, o al tanque y arrasa, elijan ustedes la metáfora dependiendo de lo que les quede en pie o sientan que haga falta terminar de demoler luego del estribillo. Desde que le eché el ojo a Berrio he leído por ahí que es un músico veterano de la escena donostiarra con grupos propios que lamentablemente no me suenan demasiado, como Amor a Traición o Deriva. Pero también veo que estuvo asociado tanto con ese mito algo maldito que fue Poch como con los supervendedores La Oreja de Van Gogh, así que no puedo terminar de ubicar al amigo Berrio en el mapa, y eso que me considero un conocedor mas o menos especializado de los pliegues de la a veces un poco difusa y otras demasiado específica escena rocker española. Pero poco importa cual es el lugar que le corresponde si se aparece con temazos como Las mujeres de este mundo o Santos mártires yonquis, que fueron oportunamente cretinos sin preguntarle de donde viene o que se trae entre manos apenas escucharlos. Sucede que con los discos correspondientes a cada uno de ellos --1972 (2010) y Diarios (2013)--, Berrio fue construyendo un nuevo retrato de sí mismo, uno mas cercano a la chanson francesa, al nachoveguismo, y también a la imagen de un Battiato, menos rock y mas cancion, tragedia y melancolia. No le fue mal, y consiguió generarse un lugar propio, pero un patio tan arregladito parece que resultó también trampa, y Berrio ha vuelto a salir por arriba de su laberinto, reconvirtiendose en rocker loureedsiano en Paradoja (2015), fuera las cuerdas y adentro las guitarras. Y no le ha salido tan mal. Confieso que me costó un poco entrarle, un segundo de incredulidad tal vez, pero enseguida me dejé llevar por este nuevo Berrio al caudal de sus evocaciones, de sus guitarras, de ese rock que se adopta y al mismo tiempo se mantiene a distancia. Tenía bien escuchados 1972 y Diarios, pero Paradoja no fue tan fácil de encontrar, ni siquiera online, asi que tuve que esperar que un mensajero a la vieja usanza lo dejase en mi umbral (¡gracias Verdesio!), pero desde entonces lo vengo gastando. Enseguida encontró un lugar en este Musica Cretina que está gastando sus últimos cartuchos, y hasta lo llevé de paseo por La Trama Celeste, el programa de Alfredo Rosso. Desde las lindes del Edén y las lindes del Infierno, todo lo ha visto y de todo se acuerda don Berrio, que revive ayeres propios y tambien compartidos en un tema que sopla y llueve, que pide terrazas e invocaciones al cielo, y merece dejarse sonar y sonar, hasta que todo tenga sentido, o por fin lo pierda.

domingo, 23 de julio de 2017

Alucinaciones en Familia, "Parodista!"


¿Si está tan mal, tan mal/ por qué no paro de bailar?

Domingo gris, café con leche solitario y tempranero, y entonces pienso que hay que alegrar un poco todo esto. Recorro la lista del último Música Cretina, recién el quinto del año, el que todavía sigue vigente --ya, ya, ya se viene el nuevo, lo prometo--, y encuentro este tema que cierra la lista y pide a gritos un texto. Algo que de vago --u ocupado-- venía postergando. Pero googleo el video y pongo play, y la musica me alegra la mañana, moviliza mi sobremesa del desayuno (si es que existe algo así), y entonces tengo que compartirlo. Alucinaciones en Familia es el grupo de Pau O'Bianchi que, de alguna manera, continúa con la senda que ya había abierto 3Pecados, ese rayo que partió la cabeza de quien lo haya podido ver en su plenitud, un trío feroz, los Nirvana del rock under montevideano, que por suerte llegaron a dejar registrado todo su potencial regalando una de las obras maestras del rock del Río de la Plata en el nuevo siglo, su disco Diciembra, ardiendo con ganas antes de desvanecerse luego de la prematurísima muerte de uno de sus integrantes, reputísima muerte me cacho (cuántas muertes tempranas, Montevideo, demasiadas), y se me nubla el día aún mas, qué joder. Y eso que apenas si lo conocí a Diego Martínez, tecladista el grupo, que murió demasiado joven, victima de un extraño tipo de cáncer. Así que imaginen la explosión que significó semejante novedad en ese grupo humano que armaban banda y allegados, algo que puede explicar que Pau haya dado varias vueltas antes de formar un grupo para seguir en esa senda, ya no un trío explosivo sino una suerte de supergrupo como es Alucinaciones, con el que trabaja de otra manera su musica. Hace poco, chateando con Pau pidiendole piques de toques --je, un diccionario uruguayo/argentino ahí-- antes de visitar su ciudad, me confesó su satisfacción porque estaba en pleno proceso de grabación del nuevo disco de Alucinaciones. La semana pasada, cuando Iván & Los Terribles abrieron su fin de semana porteño en Plasma, recordé con nostalgia el show de Alucinaciones ahí, en el que no entraban los integrantes del grupo en el pequeño escenario del lugar. El Darno llamaba caverna lunar al estudio de grabacion, pero Plasma es una caverna de algun lugar aun mas inhóspito, pero no por lejano o ajenos, sino por el infierno de lo convencional, pero es caverna al fin y al cabo, pese a estar en un primer piso, y entonces allí todo puede suceder, aunque seamos muy pocos y estemos tan cerca. O precisamente por eso. Pero si me dejan me voy por las ramas, así que vuelvo a Pau, Alucinaciones y Música Cretina. Pero antes un consejo, un pedido, un ruego y un regalo para los que lean este texto y nunca hayan escuchado 3Pecados: no permitan que eso les pase, busquen Diciembra, déjenlo sonar, y así entenderán mejor de lo que estoy hablando en esta mañana de domingo en que escribo de Pau y termino pensando en Diego y más muertes injustas de Montevideo, y entonces le encuentro otro sentido al estribillo de este Parodista!, algo así como el hit del debut de Alucinaciones, con video y todo. Y antes de hacer play y ponerme, otra vez, a cantar los coritos, un consejo: busquen en YouTube la aparición del grupo en los premios Graffiti uruguayos, una bomba en medio de la formalidad televisiva, como debe ser. Y ahora sí, pongámosle color al domingo gris, porque... si está tan mal, tan mal, ¿por qué no paro de bailar?

sábado, 22 de julio de 2017

Apostando por Marcus

En un momento de la cena, Greil Marcus se concentró en el menu del restaurant donde se lo estaba despidiendo de Buenos Aires. La comida y la bebida ya habían sido pedidas, empezaban a llegar las primeras entradas, pero el agasajado tenía la cabeza hundida en las páginas plastificadas. Cuando levantó la vista, pidió que cuando viésemos al mozo lo llamásemos. Le preguntamos si quería algo, y su respuesta algo enigmática fue: simplemente quiero un poco de su atención. Finalmente llegó el mozo, charlaron en voz baja, Marcus señaló algo en el menú, y cuando el tipo volvió lo hizo con una botella. El decano de los periodistas de rock se habia elegido un vino. Argentino, para mas datos. "Asi que además sos un especialista en vinos...", le dije, y respondió enseguida que por supuesto que no. Contó que, hacía algunos años, se había topado con un artículo en una revista donde se hablaba de los vinos argentinos, y desde entonces siempre se elegía alguno. No se consideraba un especialista, lo hacía medio a ciegas, basándose en los años, las bodegas y los precios, pero los vinos argentinos nunca lo habían defraudado, siempre terminaba acertando. Le dije que si todo era una cuestion d enombres y numeros, había que llevarlo al hipordomo. Y él se rió y dijo que nunca había ido a uno. Pero que su padre una vez había apostado todo su dinero a un caballo basándose en el nombre: se llamaba Marcus. "Perdió, por supuesto", contó el buen Greil, y se dedicó a hacernos probar a todos el vino que había elegido para su cena de despedida.
...
Mañana finalmente sale en Radar la entrevista que tuve el honor de realizar con Greil Marcus, durante su paso por Buenos Aires. Valga esta anécdota como bonus track, ya que no está incluida en la nota. Tambien se quedaron afuera otros comentarios que no merecen perderse en el olvido, como su desdén por la biografía sobre Lester Bangs de Jim DeRogatis, que incluye según él demasiadas mentiras, y su satisfacción por la aparición del libro sobre Paul Nelson, aunque asegura que la selección de notas no es de lo más representativa. Sobre su compilado de notas de Lester asegura que jamás vio un dólar sino que las ganancias fueron para un sobrino que era su familiar mas cercano y al que Lester casi ni había visto en su vida. Le pregunté por las emotivas cartas póstumas del antologado que abren y cierran el libro --con el membrete "Desde la nube de Lester Bangs" y firmadas LB-- y me aseguró que no son obra ni de él ni de Dave Marsh, sino que realmente llegaron por correo cuando estaba terminando el libro, algo que les dió a ambos un escalofrío. Pero el hecho de que el texto se refiriese a él como Marcus, algo que nunca hubiese dicho Lester, los tranquilizó un poco. Tengo que agradecerle a Juan Manuel Dominguez haber avisado que venía Marcus y ayudar a que hubiese un lugar en su agenda para poder hablar con él, y especialmente por haberme invitado a la cena posterior a la charla, en la que también estuvo presente Pablo Strozza con su pareja, Carolina. Strozza hizo un gran trabajo encargándose de entrevistar a Marcus en la Biblioteca Nacional. Y también tengo que agradecerle a Marcelo Figueras por haber insistido --al final no pudo estar, y me dejó solo con Marcus-- en que gestionásemos la nota pese a que iba a terminar publicándose luego de la charla. Fue una conversacion distendida y que fluyó fácilmente, sin tomar un café ni agua ni nada, justo antes de su charla pública, yo con mi inglés apolillado y chapurreante, y él que se larga a contestar como si estuviese escribiendo. Espero haber hecho honor a sus respuestas en el artículo que supongo aparecerá online en un rato. Nos vemos en Radar, entonces. Hasta mañana.

domingo, 16 de julio de 2017

Música Cretina 2017 #5

ESTO NO ES UN PROGRAMA

15-6-2017

Lado A

"Hacé lo que tengas ganas/ pero no me tengas esperando"

1.- Café Tacvba, 1-2-3
2.- Mavis Staples, Love and trust
3.- Donnie Trumpet & The Social Experiment, Familiar
4.- Moro-Satragni c/Charly García, Como me gustaría ser negro
5.- Link Wray, Ice people
6.- The Kinks, Tired of waiting for you
7.- Rafael Berrio, Mis ayeres muertos

Lado B

"Mis héroes murieron de sobredosis/ mis enemigos están en el poder"

8.- Delbert McClinton, Middle of nowhere
9.- Cazuza, Ideología
10.- Eleanor Friedberger, He didn't mention his mother
11.- Sylvan Esso, The glow
12.- Leo García, Canción para los inocentes (Litto Nebbia)
13.- Josh Rouse, Blanket
14.- Alucinaciones en Familia, Parodista!

viernes, 7 de julio de 2017

Landrú (1923-2017)


Siempre me gustaron los chistes de Landrú. Sus chistes y sus gatos. Junto con Cortázar y Soriano, ocupa el podio de los tempranos y solitarios devotos de los felinos dentro de la cultura popular argentina. El Landrú que me tocó en suerte generacionalmente fue el de Clarín, en plena dictadura. Sus viñetas se repartían azarosamente en las páginas de politica del diario, cuadritos pequeños habitados por personajes de cuerpos diminutos pero con cabezas gigantes retratando a los políticos de la época, generalmente militares, o sea dictadores, o sea asesinos. Apenas unos años antes, la renovación de los chistes de contratapa de ese mismo diario, estelarizada por autores como Caloi, Crist o Fontanarrosa, había anunciado que su largo reinado en el medio había terminado. Puente entre el humor popular de revistas como Rico Tipo y Patoruzú y la revolución de los '70, con Satiricón y Hortensia a la cabeza, Landrú supo ser el gran renovador del humor argentino. Su impronta fue un absurdo bestial, minimalista y surrealista casi llegando al punto de dadá, algo que lo convirtió en el humorista político perfecto para atravesar ese territorio de la negación y caprichosos experimentos con pies de barro que fue la politica entre la libertadora y el regreso de Perón. Sin él no hubiese habido Quino ni Copi y ni morsa en la "Canción de Alicia" --el clásico de Serú Girán, firmado por Charly García--, claramente más Landrú que Beatle. Y nadie mejor que él para dibujar a un gorila. Así que, por más de que durante esos años de plomo hubiese empezado su decadencia, los últimos cartuchos de aquel humor terminaron siendo perfectos para retratar desde un absurdo casi naif, y en las páginas de la sección política de uno de los diarios mas influyentes y populares de la época, una realidad que era tan en blanco y negro como esa tinta impresa que manchaba los dedos, al tiempo que la actualidad los manchaba de sangre. Tiene mucho para decir el hecho de que uno de nuestros más grandes humoristas políticos siempre se haya dedicado al absurdo, y eligiera definirse como un surrealista. Pero, en los tiempos que corren, prefiero no pensar mucho en eso.

miércoles, 5 de julio de 2017

Leo García, Canción para los inocentes (Litto Nebbia)


Hoy estar en la prisión/ es una distinción

Uno de los mejores secretos alrededor de Leo García, que se comentó tanto en su momento hasta que dejó de ser un secreto para ser una de sus mejores características, era que cada vez que tocaba en su guitarra las canciones del rock nacional más histórico, no había con qué darle: era el mejor. Tanguito, Los Gatos, Almendra o Moris: no había cancion que Leo no hiciera en su justa medida, una característica que lo acompañó durante toda su carrera. Por eso es que estaba esperando con ganas el disco que le produjo Litto Nebbia, Musica del corazón, que en realidad es casi un disco de Litto, pero en el que canta Leo. Hay por ahi un par de temas en los que Leo es Leo, especialmente los que tienen letras de Pablo Schanton (mis preferidos, siempre, o al menos a los que siempre les presto especial atención), pero en este caso cuanto mas Nebbia mejor, y si es el Nebbia clásico, hay que sacarse el sombrero. Por eso es que la perla del disco es este tema, que cuando arranca, aunque no tiene un lugar entre los clásicos, uno lo siente parte. Después, claro, leyendo cosas por aquí y allá, es posible enterarse que la primera impresión no era errada: Canción para los inocentes es un tema compuesto durante aquella primera época, que nunca se grabó, porque por su verso inicial Litto supuso que hubiese sido inútil, jamás podría haber sido editado. Así que, en vez de hacer la gran Ayer nomás, y suavizar la letra, prefirió dejarlo de lado durante años, décadas, para resctarlo hace muy poco. Robate un manojo de mi canto/ será la libertad, escribió Litto, canta Leo, y suena en el último Música Cretina --paciencia, espérenlo llegar casi al final de Lado B-- o sino en este miércoles gris y con lluvia casi de otro tiempo, uno en que la frase que abre la canción era tan actual como hoy en día, mal que nos pese. Como dijo alguien por ahí, las canciones lo saben todo antes que uno. Y son las que nos salvan. Siempre. O casi. Pero es como si asi fuera.

miércoles, 28 de junio de 2017

Moro-Satragni c/Charly García, "Cómo me gustaría ser negro"

Si estuviera enamorado por primera vez/ quizás te podría alcanzar el algodón

No creo que justamente Charly García estuviese pensando en reivindicar la esencia profunda del peronismo o en hacer rabiar a los gorilas cuando le regaló este tema a Oscar Moro para su proyecto con el Beto Satragni, armado luego de la separación de Serú Girán. Sin embargo, en aquel entonces --comienzos de los 80--, con mis amigos coreábamos el estribillo con entusiasmo, entendiéndolo como un alegato contra los milicos (el gobierno militar, o sea), con una clave un poco menos enrevesada que las referencias de Canción de Alicia, a pesar del esa suerte de epígrafe del comienzo, donde intenta lavarse un poco las manos: Esto es parte de un mal sueño.... Pero es que al fin y al cabo no dejaba de ser un fabuloso desplante cantar Si yo fuera un ciudadano de primera/ amparado por una Constitución en un momento en que justamente no sucedía ninguna de las dos cosas, y después mandarlos a cagar con todas las letras (en epocas que todavía no se tenían piiip para la cocina, je), doblando la apuesta con eso de Cómo me gustaría ser negro/ y con mucho olor. Ok, esa era la lectura entonces, pero no se si era efectivamente la intención de sus autores detrás de una canción que, sin todas esas especificidades temporales, suena demasiado enigmática. Para canción de un desplante amoroso es demasiado agresiva, para referencia al amor por la música negra demasiado enrevesada. Tal vez sea por eso que al escucharla ahora, enseguida viene a la mente otra referencia político-específica (aunque claramente fuera de lugar), como la que menciono al comienzo de estas líneas. Pero, más allá de los significados, lo cierto es que este tema perdido firmado por Charly siempre fue un tesoro privado para sus fans, ya que nunca llegó a ser un exito ni nada parecido. Es una joya escondida, a pesar de que García lo tocó bastante. En YouTube hay un par de versiones en vivo, una extraordinaria con la banda del '82, y otra de fines de esa misma década. Debe, claramente, tener una referencia musical que se me escapa... ¿Steely Dan? ¿Algún jazz-rockero mas o menos famoso? Se me ocurre que debe haber sido algun chiste de sala de ensayo que terminó encontrando su camino hacia una canción, que sin embargo no tuvo el pinet suficiente para estar en el equipo titular. Si alguien tiene mas data, que cuente, porfa. Googleando no encontré ninguna referencia, tanto sobre la letra como sobre la música. Salvo el hecho de que en una lista de los mejores 100 temas de García, anda por el puesto 70. Lo cierto es que fue la estrella del disco menos comentado de los cuatro solistas que sacaron los ex Serú cuando separaron la banda, aprovechando su popularidad y también que tenían sello propio. Obviamente, la estrella del lote fue el debut solista de Charly, Yendo de la cama al living, que tenía tanta banca que incluso fue doble, con el agregado de la banda de sonido de "Pubis angelical". Pero no venía muy atrás el de Lebón, El tiempo es veloz, aún hoy es uno de los puntos altos de su carrera solista, sólo superado por su álbum debut. La injusticia es que en su momento --al menos entre mis amigos-- se le dio mas bola al solista de Aznar, el joven maravilla que había separado el grupo, y que venía con esa versión calcada de Because como demostración de su talento mimético y obsesivo, que la maravilla de Moro-Satragni, que hoy vuelvo a escuchar --otra vez, gracias a YouTube-- y me deja nuevamente fascinado. Sobre todo por ese primer lado, que tiene temazo tras temazo (¡qué bueno que es Canecandombe, por favor!), y remata con el de Charly. Pero el otro lado no se queda atrás, y tiene un tema de Spinetta (el Beto habia formado parte de Spinetta Jade, asi que tuvo su aporte) y la participación de David Lebón. Así que no puedo evitar recordarlo en este mediodía de miércoles nublado y esquivo, que se merece una buena mandada a cagar, qué tanto. Y ya que hablamos de discos y lados, los que tengan ganas de un poco de sol, también pueden escucharse completito el último Música Cretina, buscando el tema de Moro-Satragni y Charly hacia la mitad del Lado A. Y despues, como cantó Luis Alberto, que siga la melodía...

domingo, 25 de junio de 2017

Link Wray, "Ice people"


La gente de hielo/ está simplemente hecha de hielo/ y no trata muy bien/ a sus semejantes

Siempre me fascinó la historia de Link Wray, el primer héroe de la guitarra del rock. En realidad lo que atesoro es el particular disco con el que reapareció a comienzos de los 70 luego de largos años de ostracismo. Lejos de volver a sus riffs contundentes y seminales de fines de los 50 y comienzos de los 60 --Pete Townshend declaró alguna vez que sin el clásico instrumental Rumble, él nunca hubiese agarrado una guitarra--, Wray fue fiel a su retiro hippie en una cabaña en medio de la nada, y ahí mismo fue que grabó sus nuevas canciones, en un pequeño grabador de tres pistas que había instalado en un cobertizo. El delicado y fascinante Link Wray (1971) tal vez sea el primer disco low-fi de la historia, y es realmente una delicia. Una mezcla de blues, soul, gospel y lo que hoy llamaríamos alt-country que parece venir desde otro mundo, tanto los instrumentos como la voz rasgada de Wray, que había perdido un pulmón de muy joven, algo que tal vez lo haya inclinado en sus épicos comienzos eléctricos a dedicarse mas que nada a la música instrumental. Hace poco los tres discos que Wray grabó en su cabaña durante la primera mitad de los años 70 fueron compilados por el sello Ace en un álbum doble descriptivamente bautizado como 3-Track Shack, pero el tesoro de mi discoteca es la cuidada reedición en CD del hermoso álbum inaugural por el pequeño sello para coleccionistas de Universal, Hip-O, que imita al vinilo, incluyendo el perfil de Wray recortado en la portada. Lejos de sus épocas de guitar hero, en los que llegaba a lucir atuendos mas similares a El Salvaje de Marlon Brando, siempre de negro, el buen Link en la portada de su disco del 71 mas que hippie parece un indio. Uno viejo y sabio, capaz de describir a esos hombres de hielo, para los que el resto de los mortales somos presa fácil. Estamos atrapados todos juntos/ como los bufalos en las praderas, canta Wray, después de describir a los indios (que viven y mueren en la reserva), a los negros (que viven donde pueden) y a los blancos pobres, que no vivien nada mejor que los otros dos, y ni siquiera puede decir que son rojos o negros. Somos todos señuelos para su deporte de tiro, agrega Wray, que parece conocer bien aquel tiempo de hielo, tan congelado como el actual, calentamiento global o no. Por eso hay que dejarlo sonar en este domingo de un invierno que no deja de escaparse, a ver si tenemos suerte y se derriten. Y por eso es que también suena por cretinísimo derecho propio en el Lado A del Música Cretina de este mes, pasen y escuchen, y domingueenlo completo, que hoy hay tiempo para todo.

sábado, 24 de junio de 2017

Cazuza, "Ideología"


Mi partido/ es un corazón partido

Vengo diciendo hace varios días que hay un nuevo Música Cretina para todos y para todas, pero para mí, el no-programa empezó con el rescate de este tema, que desde hace ya un mes vengo cantando en mis pedaleos de ida y vuelta al trabajo. Junto con Atrapado en libertad son mis dos anticuerpos contra ese virus llamado Despacito, que se te mete en la cabeza y necesitas droga fuerte para sacarlo de ahi. El tema de los Redondos es un clásico y se canta solo, pero el de Cazuza es un gusto adquirido en años y años de rebuscar en la música brasileña más allá de las ojotas y las bermudas eternas de una MPB que en un momento parecía pertenecer a los chetos del verano que despreciaban el rock nacional. Por eso es que mi camino de ingreso al Brasil musical fue el del BRock, que es como llaman ellos a su rock de los 80, tal vez el menos musical de todas las vertientes del vasto acerbo de nuestros vecinos, pero perfecta para el pendejo prejuicioso que era yo entonces. Pero volvamos a Cazuza, que una década mas tarde hizo pie de este lado de la frontera de la mano de la Bersuit y su contundente traducción de ese temazo llamado O tempo nao para, convertido en himno contra el estado de las cosas en épocas del mememato. Pero hay un Cazuza para cada momento, como lo demuestra ese otro himno que es su tema Brasil (Brasil/ mostrá tu cara/ quiero ver quién paga) convertido en estandarte de las marchas brasileñas contra el poder y la corrupción de ahora mismo, tres décadas más tarde. Lo increíble de este otro clásico, Ideología, que desde que volvió a asomar de mi disco duro se convirtió mi refugio y puño cerrado para el hoy y el ahora, es que casi todos sus versos suenan actuales, urgentes e inmediatos. El tema abre con la contundente frase que abre estas líneas, pero siguen llegando, como una ametralladora: Mis sueños fueron todos vendidos/ tan barato que no lo puedo creer. O sino: Mi sexo y drogas/ no tiene ningún rock n roll. Y también: Voy a pagar la cuenta de mi analista/ para nunca más tener que saber quién soy. Hasta parece tener un guiño para Cristina en Sarandí cuando confiesa: Aquel joven que quería cambiar el mundo/ ahora mira todo desde encima del muro. Para desembocar siempre en un estribillo inmortal, que es como una bandera, una barricada y también un lamento y pedido de ayuda urgente: Mis héroes murieron de sobredosis/ mis enemigos están en el poder. Lo sabía Cazuza, el hedonista que sabía cantar como un asceta, el hijo del poder que levantaba el puño contra el estado de cosas que le aseguraba sus privilegios. Y también lo sabemos nosotros, aunque la vida cotidiana nos obligue a mirar para otro lado, a esperar que llegue como el destino o como el resultado de una cuenta bien hecha. Ideología/ Necesito una para vivir. Y escribo esto y ya estoy tarareando otra vez el tema, que prácticamente abre el lado B de un no-programa ideal para este sábado soleado, caluroso y húmedo pero parte de un veranito falso, como todo lo que ultimamente nos rodea y se impone. Salvo la música, claro. Hasta Despacito tiene más verdad que otros des-pa-citos que venimos sufriendo día a día, al menos porque es pegadizo y tambien porque al final se deja limpiar por canciones más urgentes.

jueves, 22 de junio de 2017

Café Tacvba, "1, 2, 3"


De este baile hay que gozar/ Mover el cuerpo hasta caer exhaustos

Creo que ya les dije que hay un nuevo Música Cretina, aunque no hemos charlado mucho sobre el asunto. Lo armé y colgué antes de desconectar durante el fin de semana, y --me acabo de dar cuenta-- todavía ni siquiera les conté cómo arranca. Así que acá vamos, este es el primer tema del nuevo no-programa, que es también el primer tema de lo nuevo de los amigos de Café Tacvba, el pegadizo 1, 2, 3 del flamante Jei beibi. Me contaron por ahí que estuvo discutido el título, pero la polémica se zanjó cuando sus cuatro intengrantes coincidieron en decir "Hey Baby", si, pero a su manera. La misma que los convirtió en lo que son, porque bien al comienzo, cuando hacían sus primeras canciones adolescentes pensando en The Cure, según la abuela de uno de ellos les salían puros temas mexicanos. Siguieron intentando, pero finalmente se dieron cuenta que, por más que quisieran decir Hey Baby, lo que siempre les terminaría saliendo sería Jei Beibi. Así que: ¿por qué no abrazar ese destino? Abracemos entonces lo nuevo de los Tacvba, y también este jueves nubladisimo, que se atraviesa mucho mejor cantando uno, dos, tres. Como los U2 cuando volvieron a las fuentes, que contaron uno, dos, tres, cuatro --así, en castellano-- antes del simple que anunciaba su regreso. Porque es simple, después de todo. Marcamos y arrancamos. Ya estamos de vuelta, aunque nunca nos fuimos.

miércoles, 14 de junio de 2017

Miguel, "Leaves"


Decís que todo terminó/ ¿Cómo puede haber terminado cuando nunca lo vi venir?

La culpa la tiene California, canta Miguel. En la letra de la apropiadamente titulada Hojas, el narrador asegura saber que la vida cambia de estación, pero como en California las hojas no cambian porque el clima es uno solo, no vio venir el cambio en la relación a la que ahora le está cantando. Miguel es en realidad Miguel Jontel PImentel, un nativo de Los Angeles con padre mexicano y madre afroamericana, que ya lleva editados tres discos: con el primero, All I want is you (2010), levantó algunas cejas y le sirvió de carta de presentación para una discográfica grande, con la que sacó el segundo, Kaleidoscope dream (2012), que confirmó las sospechas, puso su nombre en boca de todos y preparó el camino para que la rompiese con Wildheart (2015), donde salió este Leaves, una hermosa canción que estuvo durante un rato en la lista de espera de Música Cretina, esperando su lugar. Cada vez que sonaba y no estaba prestando atención, dejaba todo y pensaba: esto está muy bien, ¿quién es? Y después me retaba por olvidarme todo el tiempo de Miguel. Pero recién ahora me doy cuenta que la pregunta no era de despistado o displiscente, sino porque hay algo más escondido detrás de la canción. Rebuscando en internet para escribir esto, descubrí el nombre de Billy Corgan entre los autores de la canción, y me terminó de caer la ficha. Porque esa era la respuesta correcta a mi pregunta inconciente, algo que también parece haberle pasado a Miguel o alguno de los que lo acompañó durante la grabación de Wilheart, que no pudieron evitar preguntarse en voz alta: Che, ¿esto no se parece a algo?. La respuesta fue que se parecía a 1979, el exitazo de Mellon Collie and The Infinite Sadness (1996), de los Smashing Pumpkies, así que hubo llamado, proposición, agregado de Corgan a la autoría del tema, y asunto arreglado. "Me afanaron tantos sin avisarme, que tomé su llamado como lo que Miguel aseguró, que fue por respeto", dijo Corgan por ahí. Y agregó: "Pienso lo mismo: fue algo respetuoso". Pero mas alla de homenajes o preguntas flotando en el aire, lo cierto es que Leaves no deja de ser un temazo. Uno que puede sonar en este invierno algo confundido que tenemos por estos días, para ayudar a cargar con nuestro miércoles. Y que también suena en el Lado B del último Música Cretina, después de Coltrane escondido en Coatesville Harris y antes de Los Reyes del Falsete. Se los cuento para que ustedes sí puedan verlo venir...   

lunes, 12 de junio de 2017

Música Cretina 2017 #4

ESTO NO ES UN PROGRAMA

18-5-2017

Lado A

"No está viviendo/ la está matando el tiempo"

1.- Michael Kiwanuka, One more night
2.- Nekfeu, La ballade du Fremont
3.- Banda do Mar, Hey Nana
4.- Suzanne Vega, We of me
5.- Leonard Cohen, If I didn't have your love
6.- William Bell, The three of me
7.- Julen y La Gente Sola, La chica de mantenimiento

Lado B

"Buscan siempre algo distinto/ en el mismo lugar"

8.- Kate Pierson, Bring your arms
9.- Joe Crepúsculo, Esto es lo que hay
10.- Coatesville Harris c/John Coltrane, Strange things all the rage
11.- Miguel, Leaves
12.- Los Reyes del Falsete, Van andando
13.- Echo & The Bunnymen, Soul kitchen (The Doors)
14.- Los Punsetes, Tu puto grupo

lunes, 5 de junio de 2017

Coatesville Harris c/John Coltrane, "Strange things all the rage"

No estés seas un muerto/ hasta que estés en la tumba

Buenos dias lunes, buenos días semana, buenos días Cretinos. Sigue habiendo un nuevo no-programa por descubrir, aunque hace tiempo que no postee nada al respecto. Ok, no tan nuevo, de hecho estamos cambiando de mes, deberíamos tener uno nuevo, no es cierto? Pero mientras tanto recordemos, como canta Rodney Smith, que hay "cosas extrañas por todos lados". Por ejemplo, el delicioso solo de John Coltrane perdido en este tema de la banda de James "Coatesville" Harris, un baterista que supo tocar con Louis Armstrong en los años 40, pero durante la primera mitad de los 50 tuvo su propia banda en Philadelphia, y llegó a grabar algunos simples. Entre ellos figura el que contiene esta canción olvidada, en una época que John Coltrane --según escribe Ben Ratliff, crítico musical del New York Times, en su fascinante libro Coltrane: The story of a sound (2007)-- recién empezaba a encontrar su sonido. De hecho, lo que cuenta Ratliff es que por esta época aparece por primera vez el Coltrane que todo conocemos, y la verdad que es hermoso verlo --o escucharlo-- llegar, no es cierto? Nene, estamos viviendo en la era atómica, canta el anonimo Rodney, y con eso parece explicarlo todo, la aparición de Coltrane, el destino olvidado del simple, el rescate online en esta época tan post nuclear, en la que sin embargo el sol sigue insistiendo en asomar mientras escribo esto, en la mañana mas fria de un invierno del siglo XXI, y mientras tipeo esa frase me siento por un momento en una novela de ciencia ficcion, una en la que es lunes en el hemisferio sur de un planeta que está calentándose y en el que sin embargo hace frío, y además veo como el felino doméstico de mi hogar se empecina en sacar las piedritas de su plato con una garra, esparciendolas en el piso, antes de comerlas. Así que gracias John por el solo, Rodney por el consejo, y a vos también Coatesville por el ritmo. Como cantaba Fabi: Tu-tumba, tu-tumba.

viernes, 26 de mayo de 2017

Julen y La Gente Sola, "La chica de mantenimiento"


Se peina igual que a sus dieciséis/ y piensa de la misma manera también

Conocí a Federico Morosini durante una larga tarde en una cancha de básquet de la Ciudad Vieja de Montevideo, mientras se rodaba el video de Jordan, el himno de Eté & Los Problems. Federico es el protagonista de video, el que busca con la mirada a una chica que no hace mas que escapársele, y como la particularidad del video es que está filmado en una sola toma, sin cortes, durante toda esa larga tarde lo deben haber filmado mas de treinta veces, aprovechando lo que hubiese de luz para realizar todas las tomas posibles, buscando la que mas se acercase al ideal. Cada una de esas treinta veces, Federico arrancaba el rodaje masticando con ganas un choripán que debía chorrear en cámara. No se cómo es que pudo volver a comerse un choripán alguna vez. Será por eso --y la juventud, claro-- que sigue siendo como un palito. Pero lo cierto es que Fede para mi nunca fue Fede, sino que es Julen. Porque por entonces ya lo conocía como el líder de la gran esperanza pop de Montevideo, Julen y La Gente Sola, que apareció casi de la nada con un disco encantador, aunque desde entonces y hasta ahora no se haya vuelto a saber de ellos. Eso sí, cada tanto cruzan para tocar de este lado del Río, y lo hacen mucho mas seguido que varios de su co-terráneos. El asunto es que pocos se enteran, porque lo avisan sólo por Facebook. Pero con eso alcanza, a juzgar por el show desbordante que alcancé a ver este verano en un boliche de Almagro. Me los perdí apenas un par de semanas atrás, cuando cruzaron para tocar en Buenos Aires y La Plata. Lo lamento porque, en una de ésas, si alcanzaba a verlos, me hubiese curado del tarareo permanente de este tema que me dejaron desde el verano. En ese show me di cuenta que conozco todos los temas de Julen y su banda, que me sé las letras y las canto con ganas, y que ya es hora de que saquen un disco nuevo. Julen --perdón, Fede-- canta sus letras con una sonrisa de satisfaccion y ausencia, y el brazo en alto, como arengándose a sí mismo, sabiendo que no se trata de él sino que se trata de todos, somos nosotros, la clave del rock o del pop o de cómo sea que lo queramos llamar en estos tiempos tan virtuales pero que sin embargo necesitan de recitales, sonrisas, nosotros y brazos en alto. Y de canciones como ésta, qué tanto. El resto es historia universal. Como el nuevo Música Cretina, en el que Julen suena cerrando el Lado A, de la misma manera que bien puede abrir este viernes atrapado entre feriados, doble viernes y lunes falso entonces. Pero con sol de verdad, al menos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Banda do Mar, "Hey Nana"


Si vos no querés/ yo te voy a convencer

Miércoles nublado pero por suerte este nuevo Música Cretina viene soleado, canción tras canción. Aún es un no-programa flamante, con todo para descubrir, pero hay temas que hace tiempo que vienen dejando huella. Como este de Banda Do Mar, el trío de la parejita entre Marcelo Camelo y Mallu Magalhaes junto al percusionista portugues Fred Ferreira. No sé desde hace cuánto tiempo que vengo disfrutando del riff con el que arranca el tema, ya que venía esperando pista cretina hace rato, y desconozco la razón (o razones, o sinrazones) por la que siempre Martín Pescador la dejaba pasar. Y eso fue por lo menos hace más de dos años, ya que recuerdo haber buscado el disco debut y despedida de Banda do Mar en la visita que hicimos con Ana a Río, una ciudad ya casi sin disquerías, como casi todas. La vida en casa continúa/ todos están bien, canta Marcelo Camelo. Me vine hasta acá para hablar con vos. Y eso es lo que bien puede decir también Música Cretina, que se tomó unas vacaciones de mitad de año pero ya está de regreso. Además de hacer salir el sol en un miércoles nublado, Banda do Mar suena también casi al comienzo del Lado A del --apenas-- cuarto no-programa del año. Acá al lado está el link para quienes quieran escucharlo completo. Están todos invitados.