martes, 29 de marzo de 2016

Giant Sand, "Texting feist"


Cuando el amor esta enojado/ y se vuelve asesino/ los días se convierten/ en un medley de Leonard Cohen

Buenos días martes, buenos días sol de otoño, buenos días Cretinxs. Y si se trata de empezar bien el día, nada mejor que hacerlo a la manera del Lado B del flamante Música Cretina de esta semana: con un tema de Giant Sand. Como no podía ser de otra manera, en un no-programa dedicado a los compacts de mis estantes, no podía faltar la banda de Howe Gelb, cuyos discos ocupan un buen centimetraje de uno de esos estantes. Pero como para no exagerar con la nostalgia, acá está el último disco de Giant Sand, recién salidito, de apenas el año pasado, que además bien puede llegar a ser el último, literalmente, ya que Gelb ha anunciado que ya está, ya fue, adiós y viva la Arena Gigante. O una traducción caprichosa pero mucho mas justa: el Gigante de Arena. Cuando Robyn Hitchcock pasó por Buenos Aires, su destino siguiente era Tucson, para irse a tocar con el Gigante Gelb. Le dije que le mandara saludos de un fan argentino, que lo esperábamos por acá. Robyn se rió, pero también se lo tomó en serio: él también es un ardiente fan del buen Howe. Según pude rescatar de mis vapuleados recuerdos, creo que conocí a Giant Sand gracias a una revista que fue nuestro Google en la época pre internet: la Pulse. Animada por un espíritu bastante indie, de amantes de la música haciendo su trabajo preferido, la Pulse era la revista gratuita de la época de oro de Tower Records. Siempre venía de regalo con el disco que uno le había pedido al viajante de turno, si este era generoso y complice, y gracias a ese catálogo fascinante se podían planear nuevos pedidos, se llenaban libretas con listas de deseos a conseguir. Cuando abrió Tower en Callao y Santa Fe, la Pulse ya salía mas finita, y no era gratuita, pero igual pasó a ser un clásico de la peregrinación obligada de cada sábado, a revolver bateas que ponian a nuestro alcance discos largamente anhelados pero nunca entrevistos, y también comprar revistas baratas. El domingo, claro, era para el Parque. ¡Ah, aquellos tiempos del uno a uno de los noventa! Pero volvamos a Giant Sand y Howe Gelb: los conocí gracias a alguna nota de la Pulse, seguro, en epocas de ese discazo que es Swerve, cuando aún John Convertino y después Joey Burns formaban parte del viaje. Siempre me pareció que Convertino & Burns con su Calexico eran unos meros falsificadores del autentico genio, el de Gelb. Es explicaría por qué me gusta Calexico, y también por qué no me gusta tanto. Confieso que hace poco los vi romperla en Niceto, y los quiero un poco mas. Pero el exito de Calexico es el que nunca tuvo Giant Sand, y a los fans eso un poco nos molesta, por injusto. Y supongo que a Gelb también lo debe haber mosqueado un poco. Tengo que agradecerle a internet el hecho de haberle podido seguir el tranco al prolífico Howe en estos años, pero también me las he ingeniado para irme consiguiendo algunos de sus disquitos en formato físico por estos pagos. Como este Heartbreak Pass, que la justicia divina de los coleccionistas de discos puso en mis manos en una casa de usados del barrio. Escribe Gelb en las liner notes: "Después de 30 años de estar intentando esto, les agradezco por su consideración, su permiso... y tal vez mas que eso, su paciencia. De mi corazón al suyo, muchas gracias... ha sido un severo placer". El placer es nuestro, amigo Gigante. Y por eso este buen día, justamente con un tema que dice que los días son un quilombo/ y las noches no importan. Bienvenidos a un nuevo Música Cretina.

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