martes, 30 de diciembre de 2014

Julen y La Gente Sola, "Alquimista"


Estoy tan feliz que podría bailar/ ante la atenta mirada/ de mi gata

Se termina el año, no es joda, y Julen sabe lo que hay que decir para despedirlo. Es una suerte de sabiduría efímera –apenas mera sospecha—que alcancé luego de escuchar por enésima vez este Alquimista, simple de adelanto del disco debut que se ha convertido en la sorpresa del año musical montevideano. Tomemos un tren para irnos de acá/ pero no vayamos tan lejos/ porque aunque esté mal sigue siendo mi hogar/mi barrio el patio de mi casa, canta Julen, que no se debe llamar Julen, y su disco con La Gente Sola no es estrictamente su debut, ya que antes aparecieron un par de EPs bajo el sencillo nombre de Federico. Ahora que lo pienso, debe ser el verdadero nombre de este pibe de 23 años con el que todos me estuvieron quemando la cabeza durante mi última visita montevideana. Lo conocí en el rodaje de Jordan, y me cayó bien, aunque realmente no hablé mucho con él. Pero cuando volví a casa y empecé a escuchar su disco, no pude parar. Me costó elegir el tema para presentarlo en el no-programa, porque inevitablemente se amontonaron varias opciones, así que --como se podrán imaginar-- nos visitará bastante seguido. La decisión final terminó siendo a lo grande, y armé todo para que los seis minutos de Alquimista cerrasen el último Música Cretina del año. Pero hasta que tomé ese camino, gasté tanto el disco que los temas se imprimieron en mi jukebox mental –me está pasando algo parecido estos días con Sue Mon Mont--, así que ya estoy listo para hacer lo que mis amigos hicieron conmigo: quemar la cabeza de quien me encuentre con Julen y La Gente Sola, uno de los discos de un año que ya se está yendo, en el que no debo ser muy confiable en esto de elegir discos, porque al menos hay tres más en esa hipotética lista que vienen desde Uruguay: el de Cabrera, el del Eté y el de Riki Musso. Hoy pensaba eso, que si tuviese que armar una lista ecuánime con mis diez discos del año, debería sacar alguno de ellos: es demasiado caprichoso y poco creíble que, de diez, cuatro sean uruguayos. Pero a la mierda con eso. Son mis gustos, después de todo. Mi año viejo tuvo mucho de esta música, de esta gente, de estas canciones. Y el que viene... bueno, qué mejor que dejar que lo reciba el sabio Julen, ¿no? Un hermoso futuro mi amor por nosotros espera/ y solo te digo que vengas conmigo y que me creas. Buen fin de año para todos.

lunes, 29 de diciembre de 2014

The Singing Loins, "I Don't Like The Man I Am" (Billy Childish)


No puedo amarte/ porque no me gusta el hombre/ que soy

Ya hay un nuevo no-programa, el último del año, ideal para esta mini semana que recién comienza y –oh-- ya termina, la última también de este 2014 en retirada. Y el cretinísimo comienzo del Lado B está a cargo de un tema que pide a gritos fogón, de unos muchachos llamados The Singing Lions, producidos por el autor del tema en cuestión, el legendario y prolífico Billy Childish, el hombre más productivo del punk británico. Una opción musical candidateada por el amigo online Federico Watkins, un oyente tan cretino como el tema que descubrió y propuso, algo que no tiene por qué hacerse costumbre, como bien lo sabe cualquiera que haya pasado música en alguna fiesta. Pero que no está de más mencionarlo cuando sucede, y también recordar que para eso –y mucho más, como quejas, saludos, presentaciones, agradecimientos y toda clase de opciones— existe el mail del no-programa: musicacretina@gmail.com. Y dicho todo esto, ya es hora de hacer play en un tema que acelerará un lunes que recién empezó y ya no tiene razones para estar aquí. Y ni que hablar de un nuevo Música Cretina, desbarrancándose con gracia –algo que espero nos suceda a la mayoría de nosotros—hacia un esperado año nuevo.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Robert Plant and The Sensational Space Shifters, "Poor Howard"


Pobre Howard, estuvo y se fue/ me dejó acá para cantar esta canción

Ultimo domingo del año, y también un flamante último no-programa del 2014, que arranca con este tema del gran Robertito, que lo dejó solo a Page remasterizando los discos de Zepp para dedicarse a hacer música nueva. Mezclando blues, Africa y –obvio– Plant para hacer uno de los discos del año, qué tanto. No somos dignos. A ver si alguien se lo trae por estos pagos, ¿no? Ahí está, un deseo para año nuevo. Mientras tanto, acá arriba suena desde un show en Brooklyn, de hace un par de meses atrás. Pero se lo escucha mucho mejor, se los aseguro, abriendo con la versión del disco el lado A del nuevo Música Cretina, apenas a un click de distancia.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Riki Musso, "La estrella del baile"


Soy la estrella del baile/ me piden que baile/ y todos miran hacia mí

Alguna vez alguien dijo que La guitarra, esa obra maestra de Jorge Serrano que interpretan Los Auténticos Decadentes, era el mejor relato de iniciación de un músico hecho canción. Pero es un retrato que está incompleto sin el otro lado de la moneda, y es el que nos regala Riki Musso de manera admirable con este tema de ese milagro de disco que es ¡Formidable!. Porque ese soñador que quiere tocar la guitarra todo el día y que la gente se enamore de su voz no esta tan lejos de este psicópata que imagina a la multitud abriéndose camino, esperando su show, cuando en realidad es un pesado al que todas las noches se cuela y la seguridad termina que echando del lugar. Pero no importa,  y ahí reside el encanto de su proeza. Porque el hombre volverá a insistir. Una, y otra, y otra vez. Mañana vuelvo fresco para repetir mi show, canta un alucinado Riki en un disco que no sólo es el mejor disco del Cuarteto de Nos del año, y eso que ya hubo disco del Cuarteto y que él ya no forma parte del grupo. Sino que incluso es mejor que una década de discos del Cuarteto, antes de que hubiese abandonado la banda. Por eso es encargado de cerrar como corresponde este último no-programa, en un viernes infernal de fin de año, que sólo se puede gracias al botón de play. 

jueves, 18 de diciembre de 2014

Walter Salas-Humara, "Hoping for a comeback"

Voy a ser arrestado en esta ciudad otra vez/ voy a tener una oportunidad/ de ser tu amigo

Esta semana, el amigo Seba De Caro me entrevistó para su podcast que pretende conquistar el mundo, y me hizo preguntas sobre temas de los que no tenía ni idea –el futuro de las comunicaciones, las mejores películas del año, el sentido de la última de Nolan—pero igual intente contestárselas, de puro educado y boca floja. Pero hablamos también de cosas de las que puedo hablar sin parar, como las lecturas del fin de la adolescencia, el amalgama de la variada cultura rock de post dictadura, y las listas de cosas que uno cargaba durante años, a ver si alguna vez podía conseguirlas. Entre esas cosas siempre estuvieron los discos de The Silos, según recuerdo. Cuando Tower Records llegó a la Argentina, pude conseguir Giant Sand, descubrí a un tal Elliott Smith porque estaba al lado de los discos de Patti y muchas cosas mas. Y leí por primera vez el nombre de The Silos en la Pulse, la revista de la Tower, que como era gratis te la traían los que compraban algo en algún viaje, como consuelo por –esta vez—no haberte traído nada. Tengo varias por ahí, con Los Lobos o Frank Zappa en tapa. Con un nombre que sugiere tanto populismo agrario como apocalipsis inminente –gran definición sacada de Wikipedia--, los Silos formaban parte del combo del nuevo rock americano, y nunca supe muy bien que se hizo de ellos ni de Walter Salas-Humara, su cantante de apellido enigmático, hasta que di con su nuevo disco solista hace poco en internet. Se apropió festivamente de mi equipo de música durante algunos días, y este tema en el que confiesa que, como un café fuerte y negro o una larga ducha caliente, está deseando un regreso, es una maravilla bien cretina. La joyita secreta escondida después de Arnaldo Antunes y antes de Riki Musso, casi al final del no-programa, ese que sigue esperando ahí, apenas a un play de distancia.

(A la espera de una versión del tema en You Tube o similar, por lo pronto acá hay un link a la página de Salas-Humara, para quienes quieran escucharlo: http://www.waltersalashumara.com/track/632591/hoping-for-a-comeback?feature_id=141611&trackship_id=689650)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Música Cretina 2014 #19

ESTO NO ES UN PROGRAMA

8-12-2014

Lado A

“Pagué por mis pecados/ y mi tentación”

1.- Vic Godard & The Subway Sect, You bring out the demon in me
2.- Hotel Paradise, El negro indio que curó a Jesús
3.- William Onyeabor, Try and try
4.- Bobby Patterson, Everybody’s got a little devil in their soul
5.- Pez, Aire al fin
6.- Candi Staton c/John Paul White y Jason Isbell, I ain’t easy to love
7.- Conor Oberst, Governor’s ball

Lado B

“Mañana vuelvo fresco/ para repetir mi show”

8.- Jack Bruce, No surrender
9.- Kiko Veneno, Desnuda la mañana (Triana)
10.- London Grammar, Wicked game (Chris Isaak)
11.- Angus & Julia Stone, Other things
12.- Arnaldo Antunes, Sou volúvel
13.- Walter Salas-Humara, Hoping for a comeback
14.- Riki Musso, La estrella del baile

martes, 16 de diciembre de 2014

London Grammar, "Wicked game" (Chris Isaak)


El mundo estaba en llamas/ y nadie me podía salvar/ solamente vos

Un martes nublado y el verano que no llega. Aprovechemos. Imaginemos un día nublado, cosa fácil, asi estamos. Pero sumémosle una lluviecita, alguna ráfaga de viento y un poco de melancolía. Para eso están las canciones, así que acá tienen este Wicked game, ¿se acuerdan? La naricita y el jopo de Chris Isaak –y ese video en blanco y negro, con la modelo pulposa, húmeda y revolcándose en la arena—hacen que uno se olvide el hecho de que es un gran tema. Bien lyncheano, qué duda queda. “Es extraño lo que el deseo hace/ que la gente tonta haga”. El rescate viene de la mano de London Grammar, revelación británica del año pasado, trío de estudiantes de la Universidad de Nottingham basado en la voz etérea de una ex ayudante de peluquera llamada Hanna Reid, la nenita de pelo atado y pullover blanco que la rompe en esta versión en vivo, grabada para una radio indie norteamericana. Y también en la versión escondida en el Lado B del último Música Cretina, que ya va quemando sus últimos cartuchos...

lunes, 15 de diciembre de 2014

Pez, "Aire al fin"


Tengo que saber/ que un día va a llegar ese momento en que/ me tendré que enfrentar con todo lo que he hecho

Buenos mediodías, queridos Cretinos. Es verdad, venimos algo desapegados del último no-programa, dejando que hable por si mismo, alejados de este muro. Pero eso no quiere decir que no haya cosas por decir. Hace un par de semanas salió El Manto Eléctrico, el último disco de Pez. Desde entonces lo vengo escuchando, y me parece que ya se ganó un lugar entre los mejores del grupo. Cada uno tendrá su podio, pero los que más han regresado a mi compactera vienen siendo Frágil invencible y Hoy. Con su tapa que me recuerda a Moebius y Jodorowsky, cabeza y corazón –aji—conectados, debajo de un manto (eléctrico), es un disco donde Pez se sumerge en territorios conocidos, pero desconocidos a la vez. De hecho, cuando lo bajé, antes de que me llegase, no estaba seguro de que fuese Pez. No porque no sonase a Pez, pero había algo mas ahí. Aún estoy tratando de saber qué es. Mientras tanto, vaya este Aire al fin, gema que engalana el lado A del último Música Cretina, que sigue esperando cada play, acá al ladito, entre los links al resto de los no-programas disponibles...

viernes, 12 de diciembre de 2014

Angus & Julia Stone, "Other things"


Hay otras cosas en mi (tu) mente/ así que cerrá la maldita puerta

Mediodía de viernes soleado pero aún así con cierto vientito. El verano tarda en venir, pero no lo llamemos. Vendrá a visitarnos aunque no lo invitemos, no es cuestión de apurarlo. Mientras tanto, a la sombra, nada mejor que anticipar la pachorra del fin de semana escuchando a los hermanitos Stone. Angus y Julia se criaron en las playas del norte de Sydney, y en su música inevitablemente se huele algo de playa urbana. Después de casi una década haciendo música, como dúo, y también cada uno por su lado, este año sacaron su tercer disco juntos, producido nada menos que por Rick Rubin. Other things suena a sol, a viento, a viernes, a fin de semana. Y suena también ahí, en el medio del Lado B del Música Cretina de esta semana, que aún tiene muchos secretos por revelar. 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Kiko Veneno, "Desnuda la mañana" (Triana)


Desnuda la mañana y sin sol/ qué frío hace este amanecer

Uno de los grupos pioneros del rock español de los años setenta, la década del nacimiento de un idioma propio y no sólo el intento de copia al rock anglosajón, eran los Triana, un trío que –según escriben Diego Manrique y Lino Portela en la Rolling Stone española-- supo combinar las influencias del rock progresivo de la época con un carácter absolutamente andaluz. Aún más: por ahí hay alguien que los bautiza como los Pink Floyd españoles. Ese es el grupo es que fue homenajeado por un extraño seleccionado que suma rock indie local –Sr Chinarro, Los Planetas-- mas algunas figuras del flamenco –Estrella y Soleá Morente, Juan Habichuela-- para un disco inequívocamente bautizado Recordando a Triana, realizado por la productora Meridiana Musical, oriunda de Granada, ciudad que tiene una escena rocker que incluye grupos como Lagartija Nick y Lori Meyers, y de donde salieron Los Planetas o los 091, el grupo de José Ignacio Lapido. Pero nadie tiene más rock que un personaje al que nadie en su sano juicio podría tachar sólo de rockero, como Kiko Veneno, la gran estrella del homenaje en cuestión, ya que en el tema que le tocó en suerte –este hermoso Desnuda la mañana—no sólo honra el sonido original de Triana sino que, al mismo tiempo, lo hace de una manera inequívocamente suya. Por eso es que engalana el Lado B del aún flamante no-programa de esta semana, ¿qué pasa que aún no le pusieron el play que se merece? 

martes, 9 de diciembre de 2014

Vic Godard & The Subway Sect, "You bring out the demon in me"


No me hagas viajar/ entre el cielo y el infierno

Buenos días, Cretinos. Nos demoramos un poco, pero ya hay un nuevo no-programa. Y empieza así, con un poco de lo que los británicos llaman Northern Soul, pero directamente de la pluma de un tal Vic Godard, el poeta del punk, que supo ganarse la vida siendo cartero. Lo descubrí cuando se reeditaron algunos de sus viejos discos en CD, y lo gastamos en Lo que más me gusta hacer, el programa que hacíamos con Martín Rea en Supernova. Pero desde hace un par de años Godard volvió a grabar, y este tema es de su último disco, 1979 New!, producido por un casi literalmente resucitado Edwyn Collins. Esta es una versión grabada para un programa de radio, pero el Lado A del nuevo Música Cretina arranca con la contundente versión del disco, y sigue con una cantidad de cretinadas que merecen un play para ayudar a empezar la semana.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Ian Mc Lagan and The Bump Band, "Never say never"

Nunca tuve suerte, Nena/ Nunca aposté a los ganadores/ Pero nunca diré nunca otra vez

Ok, se murió Ian Mc Lagan. El mejor Hammond y Leslie del rock británico más histórico, ese de pub y del disfrutar del día a día. Tuve el honor de verlo tocando en Londres como parte de la banda de Billy Bragg. No podía creer mi suerte. Amo los Faces por músicos como él y Ronnie Lane, y eso me hace pensar que Rod Stewart no debe ser un mal tipo. Uno de mis discos preferidos en el último tiempo es Never say never, su séptimo disco solista, del 2008. Acababa de morir su compañera de toda la vida, por lo que por momentos tiene una carga emotiva contundente. Tiene un disco nuevo, United States, una celebración del lugar al que se mudó para rehacer su vida. Parece que la estaba pasando bien en Austin, dicen que su nuevo disco lo delata. Aun no pude escucharlo demasiado. Pero la noticia del día es que se nos fue, a los 69 años. Te puedo escuchar diciendo mi nombre/ o alguien está susurrando/ y suena como vos, arranca cantando Ian en este hermosísimo tema, obviamente dedicado a su fallecida esposa, el que bautiza Never say never. Si antes de la noticia de su fallecimiento me ponía la piel de gallina escucharlo, imagínense ahora. Acá se lo puede escuchar tocándolo con su Bump Band, en la época de la edición del álbum, en el show de David Letterman. Puedo sentir tu mano en mi rostro/ recuerdo cuando te besé/ por primera vez. Piel de gallina, ven a mí.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Mostruo!, "El futuro"


Sencillo y claro/ es el silencio

Mediodía de domingo gris en Uruguay, y la gente está votando. Como decía el Tata Cedrón, a veces parece que llueve despacito, lentamente, y para toda la vida. Gelmanianamente, digamos. Así es como llueve hoy en Montevideo, y así es como suena también este blues del nuevo disco de Mostruo!, una banda platense que ahora que sus integrantes ya llevan una década juntos, suenan mejor que nunca. Los conocí apenas salieron a través de su baterista, Luciano Mutinelli, con el que nos habíamos hecho amigos en los comienzos de Estelares, donde arrancó tocando la batería. El Luli me pasó un cassette con el que luego terminaría siendo el segundo disco de Estelares durante un Festival de Mar del Plata, uno de esos deprimentes y en decadencia, hacia el final de la gestión Mahárbiz. Nunca me voy a olvidar, trabajando alejado de todos, escuchando eso de la ventana daba al mar/ ahora hay tormenta de arena. El Luli, además, me regaló una de las mejores anécdotas que alguien me relató respecto a Piso 93, el programa que hacíamos con el Rafa Hernández, pero eso ya es otra historia y queda para otro día, otro post. Cuando Luli se fue de Estelares y yo dejé de frecuentar Mar del Plata, le perdí la pista, y lo volví a reencontrar en su nuevo grupo, que cuando presentó su debut en Capital, recuerdo haber pensado que en realidad eran dos grupos en uno. Por un lado las influencias pop y ochentosas de Kubilai, y por el otro el blues setentoso de Lucas Finocchi, que canta el admirable Dios. A imagen y semejanza de ese tema es que parece haber nacido este flamante El futuro, que engalana un álbum de madurez y para el que el grupo, finalmente, y a juzgar de lo que vi en Pura Vida el mes pasado, finalmente aparece como un grupo solo, hecho y derecho. Demasiado viejos para el indie, demasiado jóvenes para ser clásicos. Que sea rock, entonces. Por eso suenan bajo la lluvia, y en el lado B del ultimo Música Cretina, que ya parece estar disparando sus últimos cartuchos.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Música Cretina 2014 #18

ESTO NO ES UN PROGRAMA

15-11-2014

Lado A

“Yo ando loco/ por contarte mi locura”

1.- Bruce Springsteen, Mary Mary
2.- El Canijo de Jerez c/Nita, Gladiadores emplumados
3.- The Robert Cray Band, Your good thing (is about to come to an end)
4.- Ramona Cordova, Ballroom
5.- Las Armas Bs. As., El rey de las antenas
6.- Harry Dean Stanton, Hands on the Wheel (Willie Nelson)
7.- Daniel Melingo, Sin luna

Lado B

“Sin ruido/ así empieza el futuro”

8.- Ernie Graham, So lonely
9.- Tom Ze c/Trupe Chá de Boldo, A quantas anda você?
10.- The Sensations, Oh girl
11.- Mostruo!, El futuro
12.- Naomi Shelton & The Gospel Queens, I don’t know
13.- Mudhoney, Who’ll be the next in line (The Kinks)
14.- Los Bunkers, El necio (Silvio Rodríguez)
15.- Ryan Adams, Aching for more

viernes, 21 de noviembre de 2014

Los Bunkers, "El Necio" (Silvio Rodríguez)


Yo no sé lo que es el destino/ caminando fui lo que fui

Son de Concepción. Rockers chilenos, herederos del lugar que dejaron libre Los Tres. Como ellos, partieron del rock más clásico, de jopo y campera de cuero, para irse abriendo a otras influencias, más contemporáneas y también más propias. Hace un par de años, ya consagrados, instalados en Mexico, el mercado curiosamente casi natural en el que terminan los grupos chilenos que buscan proyección internacional –el eje del pacífico, en contraposición al rioplatense--,  Los Bunkers editaron Música libre, su sexto opus, un extraordinario álbum de covers rockeros de Silvio Rodríguez, que se convirtió –leo por ahí—en el disco más vendido en formato físico durante este siglo en Chile. Al parecer, como sucedió en su momento por aquí en la época del Clandestino de Manu Chao, todos los hogares chilenos con un equipo de música deben tener un ejemplar de Música libre, algo que bien podría haber sucedido de este lado de la cordillera si a alguien se le hubiese ocurrido editarlo. Al menos, al juzgar por la reacción en el auto de regreso de un fin de semana de campo, al poner play con el disco encontrado en una guantera ajena. Cantamos todos los temas hasta cruzar la General Paz, sin prejuicios y sin vergüenza. Después de todo, en las guitarreadas de la época en que Silvio Rodríguez y Pablo Milanés llenaban uno Obras tras otro, sus temas se mezclaban con los de Baglietto o Sui Generis casi sin distinciones. Siempre disfruté más de Silvio que de Pablo, debo confesar. Con el tiempo descubrí que Milanés es como nuestro Motown. Y Silvio, claro, es el gran compositor. Sus canciones, como las de Billy Bragg, son excelsas tanto al momento de confesar las debilidades, como cuando llega el momento de trazar una línea y esgrimir un puño cerrado. Además, las que no envejecen, sonarán actuales para siempre. Para darme un rinconcito en sus altares/ me vienen a convidar a arrepentirme/ me vienen a convidar a que no pierda/ me vienen a convidar a indefinirme/ me vienen a convidar a tanta mierda, la rockean Los Bunkers, y suena como escrito ayer. Acá, bajo la lluvia, a un play de distancia. Y también casi al final del Música Cretina de esta semana, ya en retirada.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El Canijo de Jerez, "Gladiadores emplumados"


La noche nos persigue, colega/ comienza la aventura

Se acerca el fin de semana, y se acerca la fiesta. Aunque siempre es posible adelantar el reloj escuchando a un tipo llamado El Canijo de Jerez, digno heredero de Kiko Veneno. Pero el primero, el que se limpiaba el culo con papel de celofán, como cantaba en su tema Los Delincuentes, de ese aleph del rock gitano que es el disco Veneno, que Kiko hizo con los hermanos Amador, luego Pata Negra. El Canijo formó un grupo llamado Los Delinquentes, justamente, en honor a esa canción y ese sonido, a esa marcha, a ese espíritu. Y la rompieron. A pesar de la prematura muerte de su amigo Migue, compañero de ruta desde su adolescencia, El Canijo junto al Ratón siguieron sacando discos. Se electrificaron y al final hasta tocaron junto a Julieta Venegas y Los Auténticos Decadentes, en su afán de hacer las Américas, algo que nunca sucedió. Y eso que Muchachito Bombo Infierno les dijo una y otra vez que se vinieran a probar suerte a Buenos Aires. Todo eso me contó El Canijo cuando me atendió el teléfono en el patio de su casa, tocando la guitarrista luego del almuerzo, para una nota que publiqué en Radar con la excusa de la edición local de uno de sus discos, anticipo de una supuesta visita que nunca se concretó. Después de esa nota y ese disco, El Canijo se hizo solista, y soltó amarras, volviendo a su mejor forma. Gladiadores emplumados es un tema de su flamante segundo disco, bautizado como La lengua chivata. La voz femenina que se escucha hacia el final es la de Nita, del grupo Fuel Fandango. Todo tiene arreglo con papel de celofán, canta El Canijo, haciendo un guiño a su historia y a sus referentes, como diciendo: aquí vamos otra vez. Y en el estribillo repite una frase que resume ese espíritu, y es la que hizo que eligiese este tema frente a tantos tan hermosos y entusiastas que engalanan todo el disco, así la podía poner de epígrafe en el Lado A del Música Cretina de esta semana a la hora de la lista de temas. Yo ando loco por contarte mi locura, asegura El Canijo y sólo nos queda agradecerle. Por la locura y las ganas de contárnosla.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

The Robert Cray Band, "Your good thing (is about to come to an end)"


No tengo que rogarte para que me sostengas/ algún otro lo hará

Un día de lluvia, un blues. Por suerte hay veces que la vida es sencilla. Al menos por un rato. O al menos en un rincón, de esos en donde vale la pena esconderse. Y escuchar, por ejemplo, lo nuevo de Robert Cray. Lo conocimos allá por los 80, cuando por mas que sacudías y sacudías a nadie se le caía un solo de guitarra. Y mucho menos un blues. Aunque los puristas nunca lo quisieron demasiado, ahí está Cray –por ejemplo-- rompiéndola en esa maravilla que es Showdown! (1985), al lado de Albert Collins y Johnny Copeland. Sus discos solistas son mas soul que blues, es cierto, pero a quién le importa. Recuerdo haberlo ido a ver en un Obras con Koko Taylor. Cray se tuvo que bancar las quejas de los fans, que no consideraban que lo que hacía era blues, pero para mi fue lo mejor de la noche. Algo parecido les sucedió a Los Lobos en Huracán, ante los fanáticos –pocos—de Vaughan. Aquella vez César Rosas se arrodilló al costado del escenario para rockearles en el rostro a los puristas, Robertito no fue tan extremo ni tan desafiante. Es cierto, en Huracán no había casi nadie y en cambio el Obras de Koko estaba lleno. Pero alcanzó con que hiciera lo suyo para robarse la velada. En mi discoteca, Strong persuader (1986) y Midnight stroll (1990) –ademas de Showdown!—siempre tendrán un lugar de privilegio. Por lo general, cuando un artista es editado por estos pagos, estamos condenados a que salga cada nuevo trabajo, aún cuando ese artista se haya vuelto intrascendente. No es el caso de Cray, aunque sus discos han dejado de tener edición local porque viene cambiando seguido de discográfica. Este blusacho es de In my soul, su último disco, editado en abril por un sello lamado Provogue, que un par de años atrás también sacó el anterior. Cray es un orgulloso clásico cretino, y así que ahí está, engalanando el Lado A del no-programa de esta semana. Y también sonando en este miércoles de nubes y lluvia.

martes, 18 de noviembre de 2014

Las Armas Bs. As., "El rey de las antenas"


Podes quedarte con las cosas buenas/ yo con las cicatrices en la piel

Temazo. Canción del año. Todo lo que quieran llamarla, y más. Hace días que lo único que suena en la cabeza es este tema de Las Armas Bs. As., power trío platense que para mí –ya se, ya se, todo proyecto es grupal, etc, etc-- es simplemente la nueva encarnación musical de Ramiro García-Morete, alias Mister, alias Miro. Conocí a Miro cuando estaba en su momento salmón, componiendo canciones sin parar con el corazón roto, y hasta jugamos a eso, al salmón, en la primer encarnación de esta nueva temporada de Música Cretina, cuando era un si-programa que salía por La Tribu con producción del amigazo Strass. Miro mandaba una canción por semana, y así como llegaba salía, y siempre era un tesoro encontrado, música abierta al medio, víscera pura, nunca simplemente carne. Pero esa es apenas una nota al pie, lo importante es que lentamente, paso a paso, desde el margen, Miro ha ido construyendo una obra fascinante, llena de gemas en formato canción rocker. Con un pasado chabón al frente de una banda llamada La Colifa, reinventó su carrera cuando empezó a repartir en La Plata cassettes con canciones grabadas en su cuarto, con los instrumentos –y los artefactos de grabación—que tenía a mano. Por eso se hizo conocido como Miro y Su Fabulosa Orquesta de Juguete. Aquellos cassettes fueron la base para un discazo como Los caminos (2010), algo así como el sucesor bastardo de “Nadie sale vivo de aquí”, una obra maestra del rock platense que injustamente casi nadie escuchó más allá de las diagonales. Después hundió más profundamente el cuchillo como Mister en El olor de la sangre (2012), y para cuando llegó el turno de La humanidad (2013), su banda ya no era de juguete, sino que era un supergrupo con músicos como Lautaro Barceló o Juan Artero, entre otros, y verlos en vivo era como estar frente a una mini Rolling Thunder Review. Una gloria. Ahora Ramiro ha buscado refugio en Las Armas Bs. As., y ya no salmonea sino que va al hueso. El Rey de las Antenas es el tema que abre el breve EP con el que se presenta el trío y la verdad que no hace falta más. Si no fui bueno, al menos fui honesto/ Si no fui malo, pude ser mejor, se inmola Ramiro al frente de un grupo con el que baila en su desierto. ¡Y cómo baila! Rock' n' roll y las patas en la fuente. Bola de espejos, mateando en el patio del fondo. La mejor declaración de principios hecha canción ¡y video!, sonando –como corresponde—en el calor de un martes que ya se ha hecho verano, en un nuevo Música Cretina que recién está abriéndose paso.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Ernie Graham, "So lonely"


Yo soy el indicado/ para hacer realidad tus sueños

El que canta es un tal Ernie Graham, del que dicen por ahí que su debut como solista es una de las gemas perdidas del rock de pub inglés de los 70. El buen Graham se revolvería en la tumba si escuchase mi presentación al final del lado B del Música Cretina de esta semana, ya que a pesar de que lo mencioné como  británico en vez de inglés buscando reducir los posibles errores, googleando me entero que el muchacho era irlandés. Lo siento, Ernie. No volverá a suceder. Pero lo que si vuelve una y otra vez es este So lonely, una de las perlitas de un Ernie Graham (1971) recién reeditado, bien Dylan y The Band, a tono con la época. A pesar de que la confianza desplegada por el cantante en el verso final, el que inaugura estas líneas, debería ser contrastada con las primeras líneas del tema (Estoy tan solo/ todos tienen a alguien/ pero yo no tengo a nadie/ ando por las mías) como para saber bien a qué atenerse, Graham suena ideal como comienzo del Lado B del no-programa de esta semana. Y también como comienzo de un lunes que ya muerde el mediodía, así que ya no hay sueños de un eterno finde capaz de hacerse realidad, simplemente ya estamos sueltos por las nuestra en otra semana laboral que no ha hecho más que comenzar.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Bruce Springsteen, "Mary Mary"


Esta ciudad es un secreto compartido/ y desarmado en una canción triste

Domingo de sol y Bruce. Por lo menos, así es como empieza el nuevo, flamante Música Cretina, con un tema del gran Springsteen. Uno que quedó afuera de High hopes por muy poco –según afirma el propio Bruce—pero forma parte de American Beauty, un EP que salió un tiempo después. “Es un misterio encantador, una pequeña pieza de poesía de corazón roto”, explicó su autor, sobre un tema que nunca cuenta su dolor, que es todo prólogo, y todo nombre. Y que sirve para abrir el nuevo Música Cretina a todo trapo. Feliz domingo para todxs. 

viernes, 14 de noviembre de 2014

Daniel Melero, "La sed"


Aquí viene la sed/ el deseo disfrazado de calma

Viernes de primavera, sol y viento, y aquí viene la sed. Ah, el fin de semana al alcance de la mano. Travesti fue el disco que confirmó a Melero como un gran compositor de canciones, por si alguien tenía alguna duda. Es el de Nena mía, Resfriada y, especialmente, Quiero estar entre tus cosas. Y sin embargo, ahí está el título, con el que Melero anunciaba que justamente no se trataba de eso. De hecho, el nombre del disco en la tapa original Melero lo había puesto sobre la foto de Victor Ponieman, que aparece como productor ejecutivo del disco, responsable de Random, el sello donde apareció originalmente. Pero en la reedición desaparece la foto de Ponieman, y hay una suya. Cuando pienso en Melero, pienso en autos, jets, aviones, barcos, pero no en el tema de Seru. Sino en la enumeración que titula aquel tema, que se me apareció mirando por la ventana de su departamento de Libertador, porque justamente eso es lo que se ve, desde ahí arriba, mirando hacia el rio. Creo que fui a visitarlo cuando sacó el disco de solo piano, una suerte de Travesti 2, si esta pret-a-portheory es real. Porque, nuevamente, ahí sus canciones vuelven a ser las protagonistas. Había salido sólo en Chile, cuando la Warner de allá le armó un compilado doble, uno con sus mejores canciones en formato electrónico, el otro solo al piano. Acá no le daban bola, pero por entonces yo trabajaba para Chile así que el disco llegó a mis manos y me entusiasmé. Me recordó el disco blanco de John Cale, otro travesti a-la-Melero, solo al piano pero nunca solo eso. Claro que Cale lo toca –y cómo—, mientras que Daniel necesita a Diego Vainer. Pero la cuestión es que empecé a escribir del disco en los medios a mi alcance, y Melero supo agradecer el gesto cuando terminó saliendo no sólo en Argentina sino también en España, en el sello de los amigos de Zona de Obras, que en su momento también editaron Galope de Suárez y el debut de Estelares, lo más cercano que debo haber estado de tener un sello propio. En Travesti toca la tribu sónica, a los que Melero les dedicó su tiempo y sus producciones. Pero, travesti al fin, no es un disco sónico. Entre tanta canción de amor y de chicas, siempre me gustó este La sed, que juega a ser una referencia nevada, qué duda cabe, pero también vampírica. Es un juego que se verifica por el lugar que ocupa en el disco: entre el ansia de Nena mía y la juguetona literalidad de Resfriada, ni más ni menos. Pero también se puede pensar en ese ansia permanente de Melero por la sangre nueva, por renovarse, por salir de su zona de confort, por exponerse, por querer seguir pesando tomatazos. Es algo que le respeto y celebro, y que demuestra también como entrevistado. Pero que, atención, no valdría nada sin las canciones. Me recuesto en su cama de amapolas/ me acaricia y me perdona, canta Melero, y nos calma hasta que se termine el día, hasta que llegue el fin de semana. Suena ahí, en el Lado A del no-programa, cretinamente después de Otis Spann y antes del mejor Bonnie “Prince” Billy. Y también lo hace acá nomás, apenas a un click de distancia.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Música Cretina 2014 #17

ESTO NO ES UN PROGRAMA

3-11-2014

Lado A

“No quisiera quererte/ pero cuanto te quiero”

1.- L. C. Cooke, Put me down easy
2.- Andrés Calamaro, Me pierdo
3.- Mutual Benefit, Golden wake
4.- Otis Spann, I’m a dues payin’ man
5.- Daniel Melero, La sed
6.- Bonnie ‘Prince’ Billy, Let me love you
7.- Martes Menta, Atrapar tu sol

Lado B

“Estaba pensando en nosotros/ pensando en nada”

8.- Peter Mulvey, Lies you forgot you told
9.- Eté & Los Problems, Jordan
10.- Leonard Cohen, Nevermind
11.- Lee Fields & The Expressions, Magnolia
12.- Lichis, Salir a asustar
13.- Ken Stringfellow, Reveal love
14.- Las Diferencias, Por qué he llegado aquí

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Lichis, "Salir a asustar"


Dimos varias vueltas al sol/ fue lo mejor que habían visto en años

El tipo se llama Miguel Angel Hernando Trillo, pero en España lo conocen por Lichis. Y vaya que lo conocen. Al frente de un grupo bautizado como La Cabra Mecánica se convirtió en uno de los héroes de la canción de por allá, dentro de una especie de tercera posición, lejos del indie pero también lejos de los figurones de la industria. De hecho, creo recordar que la primera vez que escuché hablar de La Cabra fue como si fuesen algo así como el rock chabón de allá, dicho esto sin nada de lo despectivo y con todo lo heroico de la referencia. Pero fue Diego Manrique el que realmente me puso sobre la pista cuando me acercó Hotel Lichis (2005), el último disco de estudio del grupo, donde ya despuntaba su líder como una figura aparte. Sin embargo, hubo que esperar un buen rato antes que el Lichis se largase por su camino. Pero finalmente llegó. El flamante Modo avión es su debut como solista, y este hermoso Salir a asustar es una cretinada digna de esta soleada pero fresquita mañana de miércoles, alivio regalado por una noche de lluvia. Amigo estoy de vuelta en la ciudad/ y quiero brindar conmigo/ ahora que ya no salimos/ salimos a asustar. Un tema que suena ahí, casi al final del Lado B, antes del amigo Ken Stringfellow, desde el último Música Cretina, el del regreso, al que –a las pruebas me remito-- aún le quedan varios tesoros para compartir. 

martes, 11 de noviembre de 2014

Ken Stringfellow, "Reveal love"


Te deseaba/ en realidad aún te deseo/ pero estás tan lejos/ a menos que juegue con las reglas que vos querés jugar

Una de las joyitas del último Música Cretina es esta maravilla del amigo Ken Stringfellow, uno de los integrantes de Posies, pero también conocido por haber tocado con REM, The Minus 5 y, especialmente, la última encarnación de Big Star. Cuando Ken tocó en Niceto, invitado al cumpleaños de los Super Ratones, no sólo la rompió en el escenario, sino que hizo lo que, según parece, hace siempre: esperar al público en la puerta con su guitarra acústica, tocando su particular una-que-sepamos-todos, que en su caso son temas de Alex Chilton, Paul Westerberg y así. Un capo. Hicimos una larga entrevista antes del show, en la que recorrimos toda su carrera, que nunca se publicó. Debería desgrabarla y escribirla de una vez. La mejor excusa que tengo es la flamante edición de una compilación que recorre toda su carrera, con versiones raras, lados b y demás. El título le hace honor: I never said I’d make it easy. Nunca dije que lo haría fácil, o sea. De aquella larga entrevista, lo que más recuerdo es que hablamos de Alex Chilton, y que Alex aún estaba vivo. De hecho, me dijo que estaba mejor que nunca, y que estaba tocando. Que él estaba haciéndole de manager. “Conseguime una nota”, le dije. “Eso nunca va a suceder”, me dijo entre carcajadas. Le dije que tenía que traerlo a la Argentina, y me dijo que por qué no. Creo que por esas buenas noticias de Chilton fue que ese verano, cuando me enteré de su muerte, se me hizo tan triste la noticia. Hay tanto dolor/ Dolor detrás de nosotros, dolor alrededor de nosotros, dolor a través nuestro. Este hermoso tema de amor perdido, Reveal love, fue originalmente editado en su disco Touched (2001), pero a la luz de esta versión más madura y producida, entonces Ken estaba demasiado apurado. De eso habla el tema, después de todo. Así suena, en esta mañana, casi al final del Lado B del último no programa. Pasen y escuchen. Feliz martes cretino para todxs. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

Leonard Cohen, "Nevermind"


No me atraparon/ aunque muchos lo intentaron/ vivo entre ustedes/ bien disfrazado

Lunes al mediodía, la temperatura que sube, y lo peor del inminente verano laboral se va haciendo presente. Así que un poco de Musica Cretina se hace indispensable. Y no hay cretino mayor que Leonard Cohen, que acaba de editar disco nuevo. El venerable poeta y cantautor, que regresó a la música desde el monasterio porque su agente le limpió la cuenta de banco haciéndonos un involuntario favor al ponerlo otra vez en la ruta, se va poniendo lentamente en forma, y Popular problems –Problemas populares, o sea—es un discazo, mucho mejor que el anterior, el del regreso. Despojado y blusero, también tiene coqueteos con la electrónica más gélida, como este largo tema de versos cortos, la saga de un trágico sobreviviente, la historia que Leonard mejor sabe contar. La historia se cuenta/ con hechos y mentiras/ tuve un nombre/ pero eso no importa, susurra Cohen con un impiadoso pero despojado ritmo electrónico detrás, que se empasta muy bien al sol, agobiante pero al mismo tiempo protector. “Tal vez al próximo disco debería ponerle Soluciones impopulares”, bromeó hace poco, en las notas de promoción de este regreso en forma. Leonard editó el disco en su cumpleaños número 80, el pasado 21 de septiembre. El día de la primavera es también el día del cumpleaños de Leonard Cohen. Vaya ese guiño para los que lo consideran un tipo oscuro. Abril es el mes mas cruel, escribió Elliott en su Tierra baldía. Y no lo dijo por los grises otoñales que dicho mes engendra en este hemisferio, ya para el buen Thomas Sterns era sinónimo de la estación que “mezcla memoria y deseo, insensibles raíces con lluvias primaverales”. Septiembre, entonces, debería ser para nosotros el mes más cruel. Y Leonard es el que mejor sabe por qué. Dejémoslo que suene en este mediodía aún primaveral, aunque el sol se empeñe en desdecirnos. Dejemos que suene bien cretino, engalanando en el Lado B de un nuevo no-programa, amén.  

sábado, 8 de noviembre de 2014

Mutual Benefit, "Golden wake"


Y en el agua pude ver/ una parte de lo que rompiste en mi

Sábado de sol, mediodía de verano. A la sombra, con el pelo y la ropa hamacados por el viento, es como mejor se disfruta esta hermosura de Mutual Benefit, una de las revelaciones musicales del año pasado, un grupo que en realidad es simplemente Jordan Lee con una ayudita de sus amigos. Fundador de algo llamado el Kassette Club, y después de publicar –justamente-- un par de cassettes y simples online, Jordan se decidió a pasar un tiempo viviendo en Ohio, Austin, Boston y Brooklyn, para dedicarse a grabar con sus amigos músicos en cada ciudad las canciones de su álbum debut, Love’s Crushing Diamond, que primero sólo se consiguió online y luego terminó teniendo su edición tradicional. Como me sucedió hace algunos años con Zach Condon y su banda Beirut –que, oh sorpresa, estarán tocando en Buenos Aires dentro de un par de semanas—descubrí a Mutual Benefit husmeando entre los desconocidos que asoman en las listas con lo mejor que cada fin de año publican los medios especializados internacionales, un cartoneo cultural en el que me embarco con gusto para la producción de los otros discos del año que comparto desde hace varias temporadas en Radar. Así fue como quedé prendado de este Golden Wake, la joya en la coronita de Mutual Benefit, que finalmente encontró su lugar en el Lado A del Música Cretina de esta semana, justo después de el hermano de Sam Cooke y una honestidad brutal de Andrés Calamaro, acá cerquita, a un play de distancia.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Andrés Calamaro, "Me pierdo"


No quiero olvidarte/ pero pasa el tiempo

Si, hay un nuevo Música Cretina. Después de casi dos meses, de regreso. Y no podía faltar un tema de Honestidad Brutal. Un álbum al que también siempre se vuelve, y del que nunca se sale con las manos vacías. Este es un hermoso tema perdido en el primer disco, que acusa letra de Calamaro junto al Bebe Contepomi. Fue el Bebe el que me dijo, cuando Andrés nunca terminaba de grabar el sucesor de Alta Suciedad, que había que caer con alguna letra, que como no paraba de grabar, en algún momento de la noche te pedía alguna. Así que cuando el yugo periodístico me llevó hasta Madrid, aproveché para caer una noche por aquel cuarto piso de la Calle del Pez, convenientemente provisto de un papelito con algunos versos que consideré calamarescos. Si mal no recuerdo, aquel viaje fue para ir a entrevistar a Manolo García, y el Bebe formaba parte de la delegación periodística. Ambos escapamos de Las Ventas cuando terminó el show, sin ir a saludar a nuestro anfitrión al camarín, lo que motivó que el recontrabotón de Manolo elevase sus quejas a la discográfica. Pero eso es otra historia. La cuestión es que, algunas noches más tarde, subí aquellos cuatro pisos de trasnoche para encontrarme con Gringui Herrera y Andrés en un hogar en penumbras, con el pequeño estudio que era como el corazón del departamento en plena actividad. Había pasado unos días antes en horario diurno, y Andrés me había hecho escuchar unos temas que había grabado con Andy Chango, uno de los cuales se me quedó en la cabeza durante varios años, y eso que nunca lo volví a escuchar y jamás fue grabado. Se llamaba De pipas por ti, y para mí integra el mismo limbo de Graciela –un descarte de Honestidad--, los himnos pegadizos prohibidos, los mejores temas de Andrés que nunca nadie ha vuelto a escuchar. Aquella noche yo penaba de amor por una madrileña, pero cargaba con versos de corazón roto escritos para desencantos anteriores. Con la computadora encendida, Andrés revolvió mis infames papelitos garabateados con apenas una o dos líneas, y eligió una de ellas. Decía así: No quiero ser el estúpido que llama/ para acusarte a las tres de la mañana. Durante años había cargado ese verso, incapaz de continuarlo con frases que estuviesen a la altura, y Andrés aquella madrugada lo copió en una página en blanco computada, lo corrigió, y empezó a escribirle cosas antes y después, sin detenerse. Lo vería hacer esto en mil y una oportunidades después, ya en Deep Camboya, sobre cuadernos espiralados repletos de canciones escritas a toda velocidad en una letra imprenta enorme, lista para ser grabada apenas terminase de ser redactada. Gringui estaba sentado con su guitarra, al lado de la pequeña torre que sostenía la computadora. Me acomodé del otro lado, y con Andrés repasamos la letra, atreviéndome a proponer --de cararrota total-- alguna pequeña corrección. Andrés y Gringui se pusieron a grabar el tema durante el resto de la noche, y juro que ya no me acuerdo de mucho más. Recuerdo que, con la luz de la mañana filtrándose por las persianas, Andrés tocaba el hammond que estaba fuera del pequeño estudio, agregándole su sonido al tema, y yo disfrutaba como un marrano y le pedía que sonase más y más fuerte, imaginando que era un tema perdido de Blonde on blonde. Las idas y venidas de mis días madrileños con Calamaro durarían toda una semana, e incluyeron un viaje a las afueras de Valencia para verlo tocar con su grupo, y una entrevista publicada en Página/12 en la que Andrés aseguraba enigmáticamente que no quería adelantar el nombre de su próximo disco, pero que el sucesor de Alta Suciedad ya había sido grabado y se llamaba Blood on the tracks. Cuando finalmente apareció Honestidad brutal, mas o menos un año después de esta anécdota, recuerdo haber salido del edificio del rulero, que está en la 9 de Julio y Libertador, donde estaban en aquel entonces las oficinas de Warner, abriendo el plástico que recubría el disco mientras caminaba por la calle, buscando mi nombre en el librito interno. Ahí estaba Negrita, el tema que grabamos aquella noche, en el segundo de los dos discos. Pero yo apenas aparecía acreditado como uno de los músicos. Después de todo, era el tema más personal del disco, uno que creo que Andrés jamás tocó en vivo, y era injusto que luciera algo más que su firma. Pero durante años nos divirtió el hecho que la frase del llamado de madrugada, que muchos podían asociar a su polémica de aquellos años con Charly García y sus llamados telefónicos extemporáneos, la hubiese escrito yo y no él, y refiriéndome a pecados personales y nunca ajenos. La firma de Contepomi, en cambio, ahí estaba y sigue estando, acompañando a este Me pierdo, perlita en la que estuve atrapado todo este tiempo y recién ahora salgo y me asomo a este jueves cretino de hermoso sol de mediodía, cuando el mundo parece todo entero y no hecho de partes, y el presente es un licor para beberse de un trago. Como el Música Cretina que está acá, listo para ser escuchado sin prisa y sin pausa, a un play de distancia.   

miércoles, 5 de noviembre de 2014

L. C. Cooke, "Put me down easy"


Si encontraste alguien nuevo/ no hay nada que pueda hacer/ pero te pido/ tratá de hacer lo mismo/ que hacen los pilotos con los grandes aviones/ aterrizame suavemente

Luego de casi dos meses de ausencia, así empieza el nuevo Música Cretina, con esta extraordinaria canción de Sam Cooke, en la versión de su olvidado hermano menor, conocido más que nada por sus iniciales, L. C. La historia cuenta que, entre 1960 y 1964, L. C. Cooke grabó varios simples para el sello de Sam, que lo produjo e incluso compuso varios de los temas. La idea era terminar en un disco propiamente dicho, pero el plan quedó trunco con la muerte de Sam, tres días antes del cumpleaños de L.C. Y ahí pareciera haber terminado la historia: el sello cerró y las canciones de L. C. nunca llegaron al larga duración... hasta ahora. Porque a sus 81 años, L. C. Cooke ha dado un par de entrevistas contando la historia para la salida del rescatado The complete SAR recordings, un CD que recupera aquellos simples y también los demos perdidos con el cierre del sello de Cooke. Put me down easy es el punto más alto del disco, y siempre fue el tema más conocido de L. C. Una canción en la que el cantante le dice a la chica que está todo bien si ya no lo quiere, pero que por favor no lo haga sufrir de mas, que lo deje suavemente. 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Música Cretina 2014 #16

ESTO NO ES UN PROGRAMA

24-8-2014

Lado A

“Soy como una vieja atracción/ que un día sirvió para pasarlo bien”

1.- EMA, When she comes
2.- El Niño Gusano, Duerme
3.- Sammy Jones, She didn’t know
4.- John Murray, Golden state
5.- Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miro, Carabelas nada (Fito Páez)
6.- Ian McCulloch, The killing moon
7.- Billy Bragg, The warmest room

Lado B

“Si pudiese hablar te lo diría/ si pudiese sonreír te lo haría saber”

8.- Verna & Rob, More soul
9.- Linda Mirada, Secundario
10.- Simone Felice, If you go to L. A.
11.- Ray Lamontagne, Supernova
12.- Riki Musso, La antorcha humana
13.- Vondors, Look into the mirror
14.- The Lemonheads, If I could talk I tell you
15.- Tim Maia, Nao quero dinheiro

domingo, 31 de agosto de 2014

Riki Musso, "La antorcha humana"


La irrisoria estadística punto uno en un millón/ es un montón/ si justo te toca a vos

La noche que nos entusiasmamos escuchando por primera vez el extraordinario nuevo trabajo de Riki Musso con Ernesto Tabárez y Ana Fornaro, hubo un encendido debate sobre cuál era el mejor tema de un disco lleno de candidatos a ocupar ese lugar. No fue fácil, y creo que no nos pudimos poner de acuerdo. Pero nos quedó claro que esta milonga delirante y de morbosa psicodelia, hija ilegítima de Zitarrosa, Masliah y Felisberto, ocupaba un lugar en el imaginario podio. Erque, charango y bombo/ bola de fuego para bailar, se entusiasma Riki en un tema que carga con medalla de humor negro, negrísimo, literalmente incendiario, en el que una hermana arde y se retuerce de dolor, mientras las otras dos se ríen de “la antorcha humana”. Un delirio que llega a la cumbre con el estribillo, cuyos versos abren estas líneas, que cuando con Ernesto ya lo coreábamos a la segunda o tercera escucha mirándonos a los ojos y con los brazos levantados, sabía yo que iba a programarlo en Música Cretina sólo para tipearlo al comienzo de algún post. Y acá está, un sábado al mediodía, y también cortando al medio un glorioso Lado B del no-programa de esta semana. Es que es un montón, si justo te toca a vos.

jueves, 28 de agosto de 2014

Silvia Pérez-Cruz y Raül Fernández Miro, "Carabelas nada" (Fito Páez)


Esto no deja de ser una canción/ desde el alma/ sol/ que me calma

Sol de invierno, mañana de paro opositor. Nada mejor que una buena cretinada para musicalizar este jueves, así que llegó el momento de compartir esta perlita del no-programa de esta semana. Silvia Pérez-Cruz aprendió lo que sabe del oficio siguiendo a un padre intérprete de habaneras de bar en bar. Su voz etérea cruzó fronteras europeas desde la edición de su álbum debut, que llegó hace un par de años, al separarse del cuarteto femenino Las Migas. Nacida en Girona, Pérez-Cruz maneja con una pasmosa naturalidad, cantando en castellano, gallego, portugués o catalán, tanto un fado minimalista como cualquier delicioso derivado del flamenco. Su flamante segundo disco esconde esta versión del que tal vez sea uno de los mejores temas no tan conocidos de Fito Páez, escondido casi al final de Tercer mundo. En el sobre interno del vinilo de Fito –que reproduce el CD que yo tengo—la letra estaba ilustrada por una foto de los anteojos sobre un libro de traducciones de las letras de Chico Buarque, editado por entonces en Argentina. El segundo disco de Pérez-Cruz lleva por nombre Granada, y está firmado a dúo con su fiel colaborador desde las épocas de Las Migas, Raül Fernández Miro, alias Refree, que también produjo el último disco de Kiko Veneno. Cuentan por ahí que su versión del tema de Páez los acompaña desde un proyecto de versiones llamado Immigrasons, que vienen tocando desde 2006. En Granada, el tema de Páez se codea con Acabou chorare, de Os Novos Bahianos, y Puerto Montt está temblando, de Violeta Parra, entre otros. En Música Cretina, se lo puede descubrir cortando al medio el Lado A, de un no-programa que aún guarda algunos secretos. 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Billy Bragg, "The warmest room"


No te puedo culpar a vos/ Pero quedé inflamado/ con pensamientos de lujuria y pensamientos de poder/ pensamientos de amor y pensamientos en el comandante Mao

Una tardecita de invierno con sol, se merece un poco de Billy Bragg. Y más un tema como éste, llamado algo así como el cuarto más cálido. O, mejor dicho, caliente. Está incluido en un disco extraordinario, aunque más no sea por su título: Hablando de poesía con el recaudador de impuestos. En su versión original, hasta incluía una frasecita en portada que apostillaba: El difícil tercer disco. Y difícil estaba en cursiva. Lo que me fascinaba –y me sigue fascinando, calculo—de esa época de Bragg, es su honestidad para mezclar militancia y biología. Los protagonistas de sus canciones creían saber qué hacer con la política pero no tenían ni idea de cómo tratar al sexo opuesto. Ni qué hacer con el suyo. Esa dicotomía estalla en este disco, donde conviven canciones de barricada con las confesionales, pero alcanza su mejor momento en el disco siguiente, Worker’s playtime, el de las canciones de amor gramscianas. Sin embargo, el del Recaudador de impuestos tiene alguno de los mejores temas de Bragg –como el formidable Greetings to the new brunette—y este enternecedor The warmest room, que cuenta los problemas en la cabeza de un pibe caliente con su chica, pero que no sabe muy bien qué hacer con eso. Una noche lluviosa/ pasada en el cuarto más caliente/ ella yacía ante mí y dijo/ sí, es verdad que he visto algunos hombres desnudos/ mientras iba hacia la puerta/ dejándome tirado en el piso/ deseé haber cursado biología/ porque dentro mio apareció una urgencia de hacerlo ahí mismo. Esos son los primeros versos de un tema que bien podría ser presentado como ‘un adolescente enojado, católico y virgen le canta a su novia’, en el que cada estrofa esconde un tesoro. Como dijo el Hermano Barry/ cuando casó a Marion/ la esposa debe tener tres grandes atributos/ inteligencia, un cuchillo del ejército suizo y encanto, canta un Bragg que siempre tuvo un don especial para las frases populares, pero que también es capaz de murmurar, casi al pasar: “Conozco gente cuya idea de diversión/ es arrojar piedras en el rio bajo el sol de la tarde/ Oh, déjenme ser tan libre como ellos”. Sí, amo a Billy Bragg, amo este disco, y amo sus canciones más inocentes, ingenuas y honestas, que son capaces de terminar cantando cosas como “hagámonos nuestros análisis de sangre ya”. Brindo por ellas al sol de un miércoles invernal, y a la luz también de un Música Cretina que recién está encendiéndose y dejándose escuchar.

martes, 26 de agosto de 2014

Sammy Jones, "She didn't know"


Así es como todo empezó/ ella sabía que yo la amaba/ pero en cambio lo eligió a él

Apenas cuatro simples llegó a grabar Sammy Jones durante los casi seis años que duró su carrera, entre 1966 y 1972. Pero, según dicen los que saben, todos o casi todos son pequeñas gemas. Esta joya corresponde a la segunda mitad de su carrera, y es el Lado A del primero de los dos simples que grabó para un sello de Cleveland. Ha sido compilado por la gente de NumeroGroup, una original y esforzada discográfica indie de Chicago dedicada desde mediados de la década pasada a recuperar del olvido artefactos culturales y, especialmente, musicales. Cada uno de sus lanzamientos articula de tal manera presentación y contenido, que resultan casi inseparables uno del otro, algo que sucede tanto en sus indispensables rescates del catálogo de viejos sellos regionales –como Capsoul, Bandit o Deep City, entre tantos otros, todos parte de una colección apropiadamente bautizada Eccentric Soul– como en el resto de los proyectos, ya sea música trasplantada de sus orígenes, como la escena soul de Belice o la de salsa en Chicago (de la serie llamada Cult Cargo) o sus fascinantes Local Customs, donde compilan grabaciones de estudios de barrio, hechas por sus vecinos, amateurs y no comerciales, pero que terminan resultando increíbles fotografías de época, además de estar llenas de muy buena música. She didn’t know está incluido en el flamante The Way Out label, el último lanzamiento de la serie Eccentric Soul, dedicado al prolífico sello de Cleveland, Ohio. Un disco triple que –como Numero Group—es eminentemente Cretino, ya que lo venimos exprimiendo a conciencia en los últimos no-programas. Ella jugó con fuego/ y se quemó, canta el despechado Sammy Jones en este martes lluvioso e invernal, y la frase resuena en los oídos de quienes nos habíamos olvidado que estábamos en agosto y creímos que ya había empezado el verano. Y también suena en Lado A del no-programa de esta semana, aún lleno de tesoros por descubrir. 

lunes, 25 de agosto de 2014

EMA, "When she comes"


Ella estará buscando recuperar sus cuchillos/ cuando venga

Buenos días lunes, buenos días semana, buenos días invierno. Hay un nuevo Música Cretina listo para celebrar el regreso del clima indicado para esta época del año. Un no-programa que arranca con Erika M. Anderson, más conocida como EMA, la nueva emo del barrio, aunque en realidad sea mucho más que eso. Cuando salió su extraordinario debut, Past life martyred saints (2011), escribí –en mi habitual repaso anual de los, je, no-discos del año en Radar—que era algo así como el eslabón perdido entre gótico y grunge, entre Siouxie y el Sonic Youth de Kim Gordon. Este extraño cuentito de monstruos vengativos y victimas propiciadas forma parte de su flamante segundo opus, The future’s void, un tema en la que suena un poco PJ, otro poco Cat Power. Estarán mendigando por sus vidas/ cuando vengan. Un tema ideal para un lunes ventoso. Y para estrenar un Música Cretina flamante, nunca taxi, bien lleno de sorpresas. 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Eric Clapton c/Willie Nelson, "Songbird" (J J Cale)


Ella me contó mentiras/ pero eran especiales/ quise escuchar/ todas esas encantadoras palabras

Ahora que el sol del invierno se está convirtiendo claramente en veraniego, ya no hacen falta canciones que agiten la llama. Más bien necesitamos cada vez más las que traen la brisa. Este inédito de J J Cale rescatado por Eric Clapton es ideal para eso. Lo canta Willie Nelson, alguien que sabe bien eso de relajarse. Forma parte del último disco del gran Eric, con el que honra a su amigo fallecido hace un año, cuyo descubrimiento en los 70 –aseguró Clapton—lo puso otra vez en camino. “Junto a Bob Marley y Stevie Wonder, eran lugares donde sentía que había algo seguro, creativo y real, y de todos ellos J J era el que estaba más cerca del camino que quería seguir”. Alguien dijo por ahí que todos los discos de Clapton desde entonces son un homenaje al hombre que no se llamaba J J sino John Weldon –el dueño de un bar le recomendó en los 70 que sumase una J para diferenciarse de un tal John Cale, que ya andaba dando vueltas por ahí--, lo que no deja de tener cierto sentido. Después de todo, dos de los más grandes éxitos de Clapton como solista son suyos. En el flamante disco aparecen Tom Petty y Mark Knopfler, entre otros, pero el gran Willie roba cámara con esta versión de un demo que Clapton tenía de su amigo J J, con el que llegó a grabar un disco a dúo un par de años atrás. Es un tema que te pone a la sombra y hace correr la brisa bajo el sol de este miércoles. Y que suena también casi cerrando el Lado B del último no-programa, después de las chicas de Honeyblood y antes de un clásico de Fernando Cabrera. Eso sí, en Música Cretina no tiene ese glitch que aparece a mitad del tema en youtube. Mis disculpas, pero no conseguí otra versión online. Ya saben lo que tienen que hacer si quieren disfrutarlo limpito, je. Están a un play de distancia nomas. 

martes, 19 de agosto de 2014

Música Cretina 2014 #15

ESTO NO ES UN PROGRAMA

12-8-2014

Lado A

“Estabas con el látigo cansado/ yo, cadenas en las manos”

1.- Tom Petty & The Heartbreakers, Forgotten man
2.- Gilberto Gil, Gilbertos
3.- Edward David Anderson, Lost & found
4.- Merry Clayton, Southern man (Neil Young)
5.- Daniel Melingo c/Andrés Calamaro, Lejos
6.- David Johansen, Rough on rats (Beck)
7.- The Occasions, There’s no you
8.- Billy Bond y La Pesada, No nos paran más

Lado B

“El empedrado está tapado/ pero allí está”

9.- The Black Keys, She’s long gone
10.- Miguel Abuelo c/Horacio Fontova, Pica mi caballo
11.- The Springers, I know my baby loves me
12.- Allah-Las, Recurring
13.- Outkast, Rosa Parks
14.- Cienfuegos, Deja que te diga
15.- Honeyblood, Bud
16.- Eric Clapton c/Willie Nelson, Songbird (J. J. Cale)
17.- Fernando Cabrera, El tiempo está después

lunes, 18 de agosto de 2014

The Occasions, "There's no you"


Un lunes feriado con sol se merece música luminosa. Así es como suenan los Occasions, un cuarteto de Cleveland, que –cuenta la All Music Guide-- editó un único simple en 1967 con un sello del lugar, pero que llegó a sonar en otras áreas urbanas, convirtiéndose en un hit indie. Este es el lado B de ese único simple, pero aunque su sonido sin dudas es luminoso, el que canta no parece estar pasándolo bien: su chica se ha ido, y le está rogando que vuelva. Una historia que puede volver a escucharse gracias a los responsables de Numero Group, que en su colección Eccentric Soul rescatan este tema y este grupo --y tantos otros-- para su flamante compilación dedicada al sello Way Out, de Cleveland. Por eso es que pueden sonar este feroz mediodía ¿invernal?, y también casi al final del Lado A del último Música Cretina. Pasen y escuchen.

sábado, 16 de agosto de 2014

Merry Clayton, "Southern man" (Neil Young)


El cambio vendrá al fin/ ahora tus cruces/ se están quemando rápido

El tema es de Neil Young, y habla de la segregación racial. Pero la que lo canta es una leyenda. Aunque sea una que increíblemente desconocemos, por mas que siempre haya estado ahí. Fue una de las Raelettes de Ray Charles, hace coros en el álbum debut de Neil Young como solista, también en Sweet home Alabama de los Lynyrd Skynyrd, y –en su rol más famoso—es la que canta junto a Mick Jagger en Gimme Shelter. Lo último que hizo fue cantar con Tori Amos en su tema Cornflake girl, aunque es una de las protagonistas del documental que este año ganó el Oscar, 20 feet from stardom, dedicado a las coristas que nunca fueron estrellas, que siempre estuvieron a unos metros del estrellato, como dice el título. Se llama Merry Clayton, y acaba de salir un compilado con lo mejor de su carrera solista, que abre con una sufrida versión de Southern man, que también lo titula. Originalmente incluido en el disco After the gold rush, de Neil Young, la descripción del sureño que maltrata a sus esclavos y al que le va a llegar su hora tuvo como respuesta justamente el tema Sweet home Alabama, en el que Merry Clayton hace los coros. De un lado y del otro del mostrador, como siempre sucede en el rock, un género en el que lo reinvidicativo siempre ha encontrado rápido sus límites o al menos sus paradojas. Pero no hay limites ni paradojas en la interpretación de Clayton del tema de Young. Hombre del sur, no pierdas tu cabeza/ No te olvides lo que tu bien libro dice. Un tema que suena ideal al sol de estos años tan llenos de gente, naciones y negocios que olvidan lo que dicen sus buenos libros. Y que también engalana el Lado A de un Música Cretina que recién empieza a hacerse escuchar. 

viernes, 15 de agosto de 2014

Miguel Abuelo c/Horacio Fontova, "Pica mi caballo"


Quisiera ser esa flor/ que siempre vas a regar

Buen día, día. Siempre digo que ver a Miguel Abuelo fue el momento en el que cruce el Rubicon al final de mi adolescencia. No hubo vuelta atrás. Habíamos ido a ver a los Abuelos con mis amigos de entonces, y con las hermanas de esos amigos también, lo más importante. Presentaban en Vélez su disco Vasos y besos, cuyas canciones habíamos cantado durante todo el verano en las guitarreadas de Gesell. No se trataba del estadio completo, habían puesto el escenario fuente a una de las plateas, la única habilitada. Después de la primera parte, Miguel se quedó solo en ese escenario, que era como un ring montado sobre el césped, con el resto del estadio vacío detrás. Arrancó con Pica mi caballo, y algo empezó a suceder en mi cabeza. Es en joda o es en serio, me pregunté. Mis amigos se reían, pero no tanto, y de pronto me di cuenta que, si, había joda ahí, pero era también bien en serio. ¡Y estaba buenísimo! No me voy a olvidar más ese dilema, y esa huida hacia adelante. Hacia lo que está más allá de nuestras narices, más allá del prejuicio y de lo que se comprende inmediatamente, más allá de lo que estamos acostumbrados a escuchar. Y más acá, cerquita de esa sensibilidad que está siempre lista para avisarnos que tenemos mucho más lugar que el que pensamos para esta clase de cosas. Sólo hay que abrir los ojos –y las orejas—y ver. Y escuchar. Pica mi caballo, Miguel. Vos fuiste el primer cretino de todos en mi altar, el primero en saber mezclar música de todos los colores, en romper la continuidad musical buscando una cabeza despierta, y los sentidos atentos. Música Cretina, qué tanto. Por eso suena casi al comienzo del Lado B, desde aquel desparejo álbum solista de los ochenta, el que lo tenía disfrazado en la contratapa como un bizarro gauchito gay, acompañado por Horacio Fontova. Pasen y piérdanse sin miedo en ese mundo que nos está esperando más allá de la puerta de aquel camino real.

jueves, 14 de agosto de 2014

The Black Keys, "She's long gone"


La podés mirar pavonearse/ pero mantené tu boca cerrada/ o será el día de tu ruina

Mañana de jueves, soleado y frío. Hace falta un empujoncito para arrancar. Y acá están los Teclas Negras, dispuestos a hacerlo. Este tema es de su disco Brothers, de cuatro años atrás, pero está incluido en la banda de sonido de la nueva película de Richard Linklater, Boyhood. Y de la misma manera en que es una canción que puede abrir un día como éste, lo hace con el Lado B del nuevo no-programa. ¿Cómo? ¿No se habían enterado? Se demoró un poco, ya se, ya se. Pero ya hay un nuevo Música Cretina.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Tom Petty and The Heartbreakers, "Forgotten man"


Comprendo la oscuridad/ cuando cuelga sobre el agua/ cuando tanto los perros como los lobos ladran

Tom Petty está de regreso, y no es ningún hombre olvidado. Un rockito que no llega a los tres minutos –eso es un rockito, je-- para este mediodía de sol, desde su nuevo disco, Hypnotic eye, su número 13 con los Heartbreakers, el primero desde el blusero Mojo, cuatro años atrás. Un tema ideal, además, para abrir el Música Cretina de esta semana, que se despliega, flamante, a un click de distancia. Pasen y escuchen. El sol sale para todos, a fin de cuentas. Y el frío también.

jueves, 7 de agosto de 2014

Sharon Van Etten & Shearwater, "Stop draggin' my heart around" (Stevie Nicks)


Es duro pensar en lo que quisiste/ es duro pensar en lo que perdiste

Mañana de jueves fría pero con sol. Es como si todo hubiese vuelto a la normalidad. Pero no. Así que no hay nada mejor que escuchar un clásico, pero no tan clásico en una nueva versión. Allá lejos y hace tiempo, cuando Stevie Nicks dejó Fleetwood Mac para comenzar una carrera solista, Tom Petty le regaló una canción que fue su primer simple. La portada de ese simple muestra a la Nicks en toda su gloria, pelo largo y tul blanco, como un fantasma de la femineidad, una hippie hecha y derecha. No hay tules ni nada parecido para Sharon Von Etten, que se juntó con el grupo Sharewater para esta poderosa versión muy parecida a la original. Grabada originalmente para un ciclo de covers de la revista online A. V. Club, terminó siendo editado como simple para el Record Store Day. Pero suena ideal para una mañana como esta. Dejá de arrastrar mi corazón de acá para allá, escribió Petty, cantó Stevie, canta ahora Sharon como cierre del Lado A de un Música Cretina que, quién lo hubiese pensado, aún sigue sonando.  

miércoles, 30 de julio de 2014

Michael Kiwanuka, "May this be love" (Jimi Hendrix)


Hay gente que dice que soñar despierto/ es para tontos con mentes cansadas/ sin nada mejor que hacer

Sol de miércoles, mediodía de un invierno que salió a comprar cigarrillos y nadie lo echa de menos. Nada mejor entonces que escuchar al solcito una linda canción, sin necesidad de fogón ni nada. Mientras te tenga a vos/ para ver a través de mi/ no tengo nada que perder. La canción es de un tal Jimi Hendrix, y su versión original está incluida en el clasiquísimo Are you experienced? El que canta es un tal Michael Kiawanuka, sus padres son ugandeses, llegaron a Londres huyendo de Idi Amin. Leo en la indispensable AllMusicGuide que arrancó tocando con el batero de Bill Withers, lo descubrió el líder de The Bees, firmó para el sello de los Mumford & Sons y salió a tocar como soporte de Adele, antes de editar su disco debut –y el único hasta ahora— en el 2012. Recuerdo que la revista Mojo lo celebró bastante entonces, y desde entonces confieso que lo escucho con atención. Esta deliciosa versión es una muestra de lo que es capaz de hacer Michael, y –además de llenar de calidez y convertir en un momento sin tiempo este mediodía de miércoles—es un buen recuerdo de que aún hay un Música Cretina con mucha música para compartir. Así que pasen y escuchen. Bienvenidos. Hay lugar para todos.

lunes, 28 de julio de 2014

Fabiana Cantilo, "Empire State"


A veces vengo/ a veces quiero ir

Buenos días, lunes. Buenos días, semana. Buenos días, Cretinos. Prometido, prometido/ estamos en guerra. Siempre me gustó este disco de Fabiana Cantilo. O mejor dicho: siempre me gustó Fabiana. Creo que nunca la vi cantando en la primera época de Los Twist, pero si la vi muchas veces formando parte de la banda de Charly, por supuesto. Y recuerdo especialmente también un show increíble en el Recoleta, no sé con qué grupo efímero, en una exposición llamada Menos de 30, donde también me voló la cabeza la primera formación de La Portuaria –cuando Frenkel ya había pasado de escuchar Peter Gabriel a escuchar Talking Heads—y los Todos Tus Muertos haciendo Abrite camino hacia el otro lado, su cover de los Doors. No recuerdo, en cambio, el grupo con el que cantó Fabi, pero si sus piernas, ahí arriba, tan cerca. Recuerdo haberla conocido con Fito, una larga noche después de algún Piso 93 –habrá sido uno en el que fue como invitado--, donde la seguimos en el departamento que ocupaba la pareja, caímos ahí de madrugada con el Rafa y Kleiman. La pasamos bien, fueron muy buenos anfitriones, y nunca me voy a olvidar de la vecina que tocó la puerta para quejarse por los ruidos que generaba nuestra actividad a semejante hora, que cuando Fabi abrió la puerta le escupió un Señora, o lo que sea. Creo que fue la primera vez que realmente empecé a atisbar lo que significaba realmente para ella ser Fabiana Cantilo. Mi primera entrevista para un medio gráfico la hice con ella, para la revista Rock & Pop, y como buen principiante dejé el pregunta y respuesta demasiado largo, supongo que todo me parecía interesante. Sergio Marchi fue un editor generoso –demasiado, creo, yo hubiese preferido que cortara algo—y la dejó entera, como respeto hacia mi debut. Hace algunos años me tocó entrevistarla para Radar, cuando ella acababa de salir de su internación. Antes había grabado uno de los mejores temas de su carrera, Una tregua, pero estaba frágil, apagada. No quise escribir la nota, me parecía que era ortiba contar lo que había visto, pero su gente de prensa no me dejó opción. Sólo me quedé tranquilo con el resultado cuando Fernando Noy me presentó durante el show de La Trastienda que había que promocionar con esa nota, y ella me agarró las manos y me agradeció el retrato que había hecho de su hija. Es una de esas pocas medallas que uno se cuelga, porque había sido fiel a lo que había visto, y al mismo tiempo había quedado parado del lado correcto. Siempre me pareció que lo que uno no puede decirle en la cara a un entrevistado, no tiene derecho de escribirlo. Pero, en este caso, la procesión iba por dentro. Me gusta la Cantilo rocker de este disco del 88, el segundo de su carrera, producido por Fito –suena demasiado Páez el verso lo que pesa es lo prohibido/ sobre la tierra, ¿no?—y acompañada por Carámbula y sus Perros Calientes. Sin embargo para muchos es apenas este tema, el que sonó incansable en la radio, porque el disco casi ni existió. Fabi nunca lo presentó en vivo y tampoco no se debe haber vendido demasiado. Pero este Empire State –¿por qué se llamara asi?—suena perfecto para esta mañana de lunes invernal, con el sol aún sin decidirse a asomar, y las noticias que llega desde Nueva York serán la sal del día, y de la semana. Y también suena perfecto casi al final del Lado B de un Música Cretina que todavía tiene mucho para dar.  

viernes, 25 de julio de 2014

Música Cretina 2014 #14

ESTO NO ES UN PROGRAMA

19-7-2014

Lado A

“Poner horas al tiempo/ para que pronto pase”

1.- Los Lobos, Alone in a crowd (Johnny Thunders)
2.- La Costa Brava, Azul casi luz (Complex)
3.- Beverley Martyn, Women & malt whisky
4.- Ken Stringfellow, Kids don’t follow (The Replacements)
5.- 107 Faunos, Ley de los hermanos
6.- The Chandlers, Your love makes me lonely
7.- Titas, Flores
8.- Sharon Van Etten and Shearwater, Stop draggin’ my heart around (Stevie Nicks)

Lado B

“Lo que pesa es lo prohibido/ sobre la tierra”

9.- Corazones, Lo bueno
10.- Dan Sartain, Pass this on
11.- Courtney Barnett, Ode to Odetta
12.- Tomi Lebrero y El Puchero Misterioso, Gesto de desdén
13.- Michael Kiwanuka, May this be love (Jimi Hendrix)
14.- The Young Fresh Fellows, Gotta get the first plane home (The Kinks)
15.- Fabiana Cantilo, Empire state
16.- The Felice Brothers, Hawthorne
17.- Willy DeVille, You can’t put your arms around a memory (Johnny Thunders)

jueves, 24 de julio de 2014

The Replacements, "Kids don't follow"


Los chicos no se van a quedar quietos/ los chicos no se van a callar

Hace poco volvieron. Después de que Paul Westerberg guardase un escrupuloso silencio de años, solo interrumpido para componer alguna que otra canción para la banda de sonido de una película animada –los mejores compositores de canciones de eso que alguna vez llamamos rock andan sobreviviendo de esa manera--, los Replacements anunciaron su regreso. No se si siguen dando vueltas, pero que hayan regresado mejora el mundo. Supongo. Espero. Al menos no lo hace peor, de eso estoy seguro. Este es uno de sus primeros hits, en un milagroso registro de aquellos comienzos, año 81, con Paul casi un niño, de pelo bien corto, haciendo caritas cada vez que se olvida la letra. Lo encontré en YouTube buscando, en realidad, la versión acústica que editó Ken Stringfellow en su último disco, I’d never said I’d make it easy. Nunca dije que lo haría fácil, o sea. Por acá lo conocimos cuando nada menos que Los Super Ratones lo invitaron a la celebración de su 25 aniversario en La Trastienda. Una de las mitades de los Posies, integrante de los reformados Big Star, Stringfellow es un hombre que ama el rock, o al menos ese rock. Y se sabe todos los clásicos. Esos clásicos. Hace una versión de Thirteen, por ejemplo, que te deja babeando. La hizo al menos en la puerta de Niceto, atrapando con una guitarra acústica a modo de red al público que salía una vez terminado el show. Me senté a charlar con él durante aquel viaje, en una nota de ocasión que terminó convirtiéndose en una larga entrevista, recorriendo toda su carrera, que nunca desgrabé. Espero que alguna vez regrese por estos pagos, así tengo una excusa para publicarla. Recuerdo que le pregunté como estaba Alex Chilton, y él me respondió que estaba bien, mejor que nunca. Habían vuelto a tocar con Big Star, y Ken se estaba encargando de buscar shows. ¿Lo traería a tocar por acá? Por qué no, me respondió. Todo es posible, decía entonces con una sonrisa. Ya no. Ya nunca vendrá el buen Alex. Hay cosas que ya no son posibles. Pero Ken sigue dando vueltas por ahí. Su nuevo disco es en realidad un compilado de versiones, outtakes y demases. No se de donde sale su versión de Kids don’t follow, que engalana el Lado A del no-programa de esta semana. Pero lo cierto es que convierte ese furioso rock en una gran canción de fogón, a la altura de Androgynous, ponele. Pasen y escuchen. Acomódense alrededor del fuego. Es otra que sabemos todos. A un play de distancia, apenas. Y mientras tanto, a soltar otra vez a los chicos en este soleado jueves invernal, para que canten eso de Necesito algo de atención/ no una casa de detención. Larga vida al rock. Cretino, claro.